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Neolítico

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 26/01/2011

Es un período cultural que se desarrolla entre el Epipaleolítico Buscar voz... (o Mesolítico) anterior, y las Edades de los Metales posteriores; se caracteriza por un cierto número de innovaciones que se operan de modo progresivo: en lo tecnológico aparecen los útiles de piedra pulimentada Buscar voz..., se comienza a fabricar la cerámica Buscar voz... y surgen nuevos tipos de instrumentos ligados a las actividades agrícolas. En lo económico se practica la agricultura y la ganadería pasando a ocupar un lugar secundario actividades como caza, pesca y recolección que fueron la base de la economía paleolítica y epipaleolítica. En lo social se produce un fuerte empuje demográfico obligando a la población a ocupar nuevos territorios, hasta entonces vacíos, y se abandonan las cuevas ocupadas en los períodos anteriores creándose los primeros poblados con chozas elementales, al aire libre, habitados por poblaciones sedentarias.

Este largo proceso cultural comienza hacia el X milenio a.C. en el próximo Oriente y no afecta a los territorios del Mediterráneo occidental hasta mediados del VII o primera mitad del VI (Italia y sur de Francia). Las más antiguas fechas del Neolítico de la Península Ibérica no suelen superar los 5000 años a.C.

Desde las primeras sistematizaciones de la Prehistoria aragonesa (P. Bosch Gimpera Buscar voz...), se han solido reunir bajo un mismo epígrafe hallazgos y yacimientos pertenecientes al Neolítico y al Eneolítico Buscar voz...; sólo después de los trabajos críticos de E. Ripoll y especialmente de E. Vallespí se han podido precisar los límites propios del Neolítico aragonés. J. Fortea, I. Barandiarán y V. Baldellou contribuyen a clarificar el panorama en los años setenta; el primero con su estudio de conjunto sobre el Epipaleolítico y Neolítico del Levante español, y los otros dos aportando estratigrafías clave para su estudio.

Los pobladores neolíticos siguen ocupando las cuevas y abrigos en pequeños grupos practicantes de la caza, la pesca y la recolección como base de su economía. Su instrumental conserva elementos tradicionales de épocas anteriores, incorporando escasas innovaciones. De este modo los instrumentos tallados en sílex son los más abundantes: raspadores, perforadores, truncaduras, laminitas de dorso o pequeñas puntas, piezas denticuladas, microburiles y geométricos (especialmente triángulos y segmentos de círculo); sólo una novedad técnica los diferenciará de los de la etapa anterior: el llamado retoque en doble bisel que no se conocía todavía en el Epipaleolítico y afecta ahora especialmente a los geométricos y, en menor proporción, a laminitas, puntas y algunos perforadores. Algunas conchas marinas se aprovechan como adornos personales practicándoles una perforación. La novedad más importante es la aparición de la primera cerámica con muy diversas decoraciones en su superficie (impresiones cardiales o de otros objetos dentados, incisiones, aplicaciones plásticas) o cuidadosamente alisadas. Se conocen escasos instrumentos líticos pulimentados.

Se detallan a continuación los principales hallazgos correspondientes al Neolítico aragonés, según su distribución provincial.

Provincia de Zaragoza. En la provincia de Zaragoza sólo se conocían unos pocos yacimientos concentrados en la zona del Bajo Aragón. De todos ellos, el más importante se localiza en el abrigo de Costalena Buscar voz... en Maella Buscar voz.... Las excavaciones de I. Barandiarán en este asentamiento, han permitido conocer la evolución cultural y material de un grupo humano que se dedica a la caza y a la recolección y que evoluciona, desde modos de vida epipaleolíticos, hasta una cultura neolítica relativamente poco evolucionada. Se ha podido constatar la presencia en su estratigrafía de un Eneolítico antiguo fechado entre el 6000 y el 4000 a.C., con presencia de cerámicas cardiales y variado instrumental lítico, compuesto por laminillas, puntas de dorso y triángulos. También aparecen representados los momentos del Neolítico Pleno y Final (4000-2500 a.C.). Cercanos a este lugar, se conocen asentamientos al aire libre de El Sol de la Piñera y El Serdá en Fabara Buscar voz..., situados junto al río Matarraña Buscar voz.... Parecen corresponder a pequeños campamentos o fondos de cabañas utilizados por gentes seminómadas cuya economía estaría basada en la caza y la recolección.

Las recientes en la zona, han permitido documentar una serie de yacimientos que ilustran con bastante fidelidad los momentos del Neolítico Pleno/Final, incluso con fechaciones absolutas. Así, el fondo de cabaña de Los Ramos en Chiprana Buscar voz..., ha dado una cronología de Carbono 14 de 3100 a.C., mientras que las dos sepulturas excavadas en el barranco de la Mina Vallfera, en Mequinenza Buscar voz..., cuentan con dos fechas: 2810 y 2370 a.C.

Es de especial interés la aparición en la zona del Bajo Cinca/Segre de una serie de poblados al aire libre, de carácter estable y con sus correspondientes necrópolis, cuya economía, plenamente neolítica, se basa principalmente en la agricultura y en la ganadería, aprovechando la privilegiada situación de estos asentamientos, localizados siempre en terrazas muy fértiles y de gran dominio visual, siempre cercanas al río. Es de destacar que por vez primera en Aragón, se pudo estudiar un poblado neolítico al aire libre, documentando su economía, estructura doméstica, industria lítica, ritual funerario, cultura material, etc. Estos pobladores neolíticos estuvieron en contacto, mediante el comercio, con la costa mediterránea, como queda patente en la presencia de conchas de moluscos marinos utilizadas como elementos de adorno. Aparecen entre otros, cuentas discoideas de Cardium, cilíndricas de Pecten, o brazaletes de este material. También se encuentran cuentas de Dentalium o colgantes de Columbella Rústica. La cerámica de estos yacimientos es casi siempre lisa o decorada con cordones lisos o mamelones alargados y pezones junto al borde. Los perfiles son ovoides o carenados, con fondos apuntados o muy ligeramente umbilicados. El instrumental lítico aparece representado por la aparición de hachas pulimentadas, cantos rodados retocados, así como una industria del sílex de marcado carácter microlítico, entre el que destacan los triángulos con retoque en doble bisel.

El mundo funerario parece tener cierta relación con la cultura de los Sepulcros de Fosa catalanes, aunque las características constructivas de las sepulturas, se alejan de este grupo, teniendo un cierto aire que podría calificarse de «megalítico» y que enlazaría con un fenómeno aún desconocido en el valle medio del Ebro. Los únicos restos antropológicos con que contamos hasta el momento, se han recuperado en las necrópolis de Riols I y Barranco de la Mina Vallfera en Mequinenza, dando como resultado de su estudio previo, la presencia del tipo mediterráneo grácil que parece ser el elemento predominante de esta época en todo el Levante español.

• Bibliog.:
Álvarez, A. y Cebolla, J. L.: «Excavaciones arqueológicas en Los Ramos (Chiprana, Zaragoza), Campaña de 1984»; Bajo Aragón Prehistoria Buscar voz..., VI, Zaragoza, 1985, pp. 67 y ss.
Barandiarán, I. y Cava, A.: «Neolítico y Eneolítico en las provincias de Teruel y Zaragoza»; I Reunión de Prehistoria Aragonesa, Huesca, 1981, pp. 91 y ss.
Id.: «Epipaleolítico y Neolítico en el abrigo de Costalena (Bajo Aragón)»; Bajo Aragón Prehistoria, III, Zaragoza, 1981, p. 5 y ss.
Royo, J. I.: «Excavaciones del Museo de Zaragoza en la necrópolis prehistórica del Barranco de la Mina Vallfera, Mequinenza, Zaragoza»; Boletín del Museo de Zaragoza, 3, Zaragoza, 1985, pp. 5 y ss.
Vallespí, E.: «Excavaciones en los yacimientos líticos de El Sol de la Piñera y El Serdá, en Fabara, Zaragoza»; Caesaraugusta Buscar voz..., 15-16, Zaragoza, 1960, 19 y ss.

Provincia de Huesca. En el Alto Aragón es en estos momentos, donde se concentran algunos de los yacimientos neolíticos más importantes de la comunidad, no sólo por su secuencia cultural y cronológica, sino también por sus materiales. Es destacable el hecho de que el hábitat documentado, se concentra en las cuevas o abrigos, de los que son muy abundantes las sierras exteriores y el Prepirineo oscense.

Las investigaciones realizadas en esta zona por el Museo de Huesca, en colaboración con el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, han permitido un conocimiento bastante profundo de las primeras comunidades neolíticas asentadas en el Pirineo. Destacan por su importancia, las excavaciones realizadas en la cueva de Chaves Buscar voz... en Bastarás Buscar voz..., o en la cueva del Moro Buscar voz... en Olvena Buscar voz.... En la primera, se ha constatado la presencia de un grupo humano desde el Neolítico Antiguo, fechado por Carbono 14 a comienzos del 5.° milenio a.C. y cuyo fósil director en lo que a cultura material se refiere, es la cerámica cardial. Esta comunidad sigue presente durante el Neolítico Pleno, con cerámicas impresas y una datación absoluta situada en la segunda mitad del 4° milenio. El estudio de los materiales ha permitido documentar un modo de vida basado en la economía pastoril, con una ganadería de ovinos, cápridos, suidos y bóvidos. Esta actividad se comparte con un notable aporte cárnico producido por la caza del conejo, liebre, zorro, lobo, ciervo, corzo, cabra montesa, sarrio, jabalí y oso de las cavernas. Las actividades agrícola y forestal, aunque están presentes, no parecen tener especial relevancia. También se ha podido comprobar las relaciones de este grupo con la costa mediterránea, sobre todo patente en ciertos elementos de adorno realizados con valvas o conchas de moluscos marinos.

En la cueva del Moro de Olvena se ha estudiado un importante yacimiento, distribuido en varias salas y que puede fecharse entre el 5.° y el 4.° milenio a.C., dentro de un Neolítico con cerámicas impresas bastante avanzado. Desafortunadamente, los excavadores clandestinos han removido el 90 % del yacimiento destruyéndolo en su casi totalidad.

Otros yacimientos oscenses donde se documenta la presencia del hombre neolítico, se distribuyen en torno a la Peña Montañesa Buscar voz..., como la cueva de la Espluga de la Puyascada Buscar voz..., en la Sierra Ferrera Buscar voz..., utilizada como lugar de habitación, aprovechando su enorme vestíbulo y donde se han estudiado ricos materiales de cerámica impresa y un variado utillaje óseo, todo ello datado por Carbono 14 entre el 3980 y el 3630 a.C. En la misma Sierra Ferrera se sitúa la cueva del Forcón Buscar voz..., utilizada exclusivamente como lugar funerario y con una cerámica en la que se alternan los motivos incisos e impresos.

Por último, podemos citar los yacimientos de la cueva de la Miranda Buscar voz..., sobre el pantano del Grado Buscar voz..., utilizada como lugar de vivienda y el abrigo de Huerto Raso Buscar voz..., en Lecina Buscar voz..., en el río Vero Buscar voz..., también utilizado como lugar de hábitat.

Poco sabemos de las características antropológicas de estos pobladores neolíticos del Pirineo oscense, a la espera de los estudios en curso, aunque sí conocemos algo del ritual funerario, presente en la cueva de Chaves, con una inhumación en posición fetal de una fosa cubierta con un pequeño túmulo de cantos. Como ajuar, le acompañaba un anillo de hueso y algún fragmento de cerámica lisa. También conocemos con poca seguridad la relación de estos grupos neolíticos con ciertas manifestaciones del arte rupestre, especialmente en el río Vero, aunque suponemos que la aparición de arte Levantino Buscar voz... en esta zona debe entroncarse directamente con estos grupos. Así debería explicarse el hallazgo en el abrigo de Huerto Raso de una placa grabada con signos enigmáticos y que parece corresponder al tipo de manifestaciones de otras placas de epipaleolítico levantino, cuyo significado quizá deba relacionarse con la vida religiosa y ritual de estas gentes.

• Bibliog.:
Baldellou, V.: «Excavaciones en la cueva de Chaves (Bastarás, Huesca)»; XIV Congreso Nacional de Arqueología, Zaragoza, 1977, pp. 245 y ss.
Id.: «El neo-eneolítico altoaragonés»; I Reunión de Prehistoria Aragonesa, Huesca, 1981, pp. 57 y ss.
Baldellou, V. y Utrilla, P.: «Nuevas dataciones de radiocarbono de la Prehistoria oscense»; Trabajos de Prehistoria, 42, Madrid, 1985, pp. 83 y ss.
Barandiarán, I.: «Materiales arqueológicos del covacho de Huerto Raso»; Zephyrus, XXVI-XXVII, Salamanca, 1976, pp. 217 y ss.
Beltrán Lloris, M.: «El Neolítico»; Historia de Aragón, tomo I, Zaragoza, 1985, pp. 27 y ss.

Provincia de Teruel. El Neolítico en esta provincia era conocido gracias a los yacimientos de la zona de Albarracín Buscar voz... (Cocinilla del Obispo Buscar voz... y Doña Clotilde Buscar voz...) y Mazaleón Buscar voz... (Botiquería dels Moros Buscar voz...), a los que cabe añadir hallazgos más recientes, entre los que destaca especialmente el núcleo de Alcañiz Buscar voz... con un total de seis yacimientos en los que han aparecido geométricos de retoque en doble bisel. En cuatro de estos yacimientos los geométricos han aparecido asociados a foliáceos, incluidas las puntas de flecha de pedúnculo y aletas, lo que debe indicar un momento avanzado o final dentro de esta fase.

El yacimiento de Alonso Norte Buscar voz... es, hasta el momento, el más importante. Su excavación ha aportado uno de los conjuntos líticos y cerámicos más claros del Neolítico antiguo del valle medio del Ebro. Otros materiales recuperados en este mismo yacimiento parecen indicar la existencia de actividades relacionadas con la recolección o la agricultura.

En el Cabezo Vara de Castelserás Buscar voz... se ha dado a conocer un yacimiento lítico de superficie con una industria de claro carácter macrolítico entre la que se encontró un fragmento de cerámica impresa muy similar a las de tipo cardial.

Un fragmento casi idéntico y una media luna con retoque en doble bisel, entre otros materiales, fueron hallados en el transcurso de las excavaciones de El Llop (Mazaleón), realizadas por C. Mazo, L. Montes y J. M.ª Rodanés, quienes sitúan el yacimiento en el Neolítico antiguo.

Por último, citaremos los hallazgos de geométrico con retoque en doble bisel en la cueva del Coscojar de Mora de Rubielos Buscar voz..., excavada por F. Murillo, y los hallados en diversos yacimientos de la zona del Jiloca Medio Buscar voz... y Campo Romanos Buscar voz..., descubiertos por J. Picazo.

Aunque la nómina de yacimientos en la provincia de Teruel ha aumentado considerablemente en los últimos años están todavía por resolver la práctica totalidad de los problemas que plantea esta interesante época: la aparición de la cerámica, los inicios de la agricultura, los modos de vida, la economía, etc., o la explicación de unas «facies» en la industria lítica: microlítica y geométrica, macrolítica, de foliáceos, etc., que habrá que definir con mayor precisión en las próximas investigaciones.

• Economía y sociedad: Tradicionalmente se ha hecho coincidir el nacimiento de la economía de producción con la implantación del Neolítico, pudiendo distinguirse en Aragón dos zonas en las que se advierten peculiaridades propias en su cultura material y comportamientos socioeconómicos.

En el Valle del Matarraña, y por extensión en el Bajo Aragón, el proceso de neolitización no se puede desvincular de la dinámica propia de las poblaciones anteriores. En este aspecto se podría hablar de Mesolítico. Existen yacimientos excavados como Costalena, Botiquería dels Moros, Secáns Buscar voz... o Pontet que nos permiten trazar la evolución del poblamiento desde el VI milenio a.C. Sus habitantes forman grupos perfectamente identificados con el medio, con asentamientos permanentes o temporales según su función, estrategias de subsistencia eficaces y flexibles basadas en la explotación intensiva de los recursos vegetales, con complemento de caza y pesca de especies fluviales. Es en este marco en el que se producen los primeros contactos con poblaciones agropastoriles, presumiblemente de procedencia costera, realizándose un transvase de información. El proceso que tiene lugar a mediados del IV milenio a.C. no modifica de manera sustancial las estructuras básicas de subsistencia o las relaciones sociales.

Al norte del Ebro, en gran parte de las comarcas altoaragonesas, se han descubierto importantes yacimientos. Las investigaciones en las cuevas de Chaves, Moro de Olvena, Espluga de la Puyascada, El Forcón, La Miranda o en el abrigo de Forcas permiten apreciar un panorama radicalmente distinto al comentado con anterioridad. La cultura material coincide con las manifestaciones más genuinas del neolítico costero mediterráneo y las características económicas y sociales se pueden considerar plenamente neolíticas. Se documenta la domesticación de animales y posiblemente también la existencia de plantas cultivadas, consolidándose un modelo de explotación mixto en el que la agricultura y ganadería se configurarían como las actividades más importantes, con el complemento significativo de la caza y recolección, fluctuando los porcentajes de una u otra según el ecosistema de cada yacimiento.

 

Monográficos

La Prehistoria en Aragón

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Neolítico. Hacha puliment...Neolítico. Hacha pulimentada

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