Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Jaca, historia de la prensa de

Contenido disponible: Texto GEA 2000

Desde 1860 hasta 1936, la ciudad de Jaca dio síntomas de notable vitalidad periodística. En efecto, durante este período una quincena de publicaciones, de desigual fortuna e ideario, vieron la luz en aquella población altoaragonesa, de lo cual es hoy único testigo el veterano El Pirineo Aragonés, decano de la prensa semanal aragonesa.

El primer periódico del que se tiene noticia documentada es El Pirineo Central, fundado en 1866 por Francisco Puente, y de vida efímera, pues al poco tiempo de su aparición fue clausurado por decisión de la autoridad militar, viéndose el editor abocado a vender los talleres y la maquinaria a Rufino Abad Mainer. Este último, que acabaría perfilándose como uno de los editores locales más prolíficos e inquietos, aprovecharía estos talleres de Puente para dar vida, cuatro años después, a La abeja del Pirene (1870); La abeja era un semanario científico, literario, de asuntos locales y de avisos, en cuya redacción destacó el trabajo de Benito Fita, B. Larrosa, M. Sabas, D. Denz, etc., y en el cual colaboraron ilustres aragoneses de la época como Borao, Cosme Blasco, Martón y Gavín, Pablo Gil y Gil, Julio Nombela y otros.

Poco después, en mayo de 1875, vería por primera vez la luz el Boletín Eclesiástico del Obispado de Jaca, surgido a instancias del prelado jacetano Ramón Fernández Lafita (1809-1890) e impreso en los talleres de los Abad. En 1881 hace su aparición el primer intento editorial de otro activo impresor local, Carlos Quintilla Bandrés. Se trata del Eco del Pirineo Central, dominical de efímera vida, ya que un año después su editor decidía abandonarlo para lanzar el mencionado El Pirineo Aragonés, nacido el 23-IV-1882 con el subtítulo genérico de «periódico de noticias y de intereses morales y materiales». Como la publicación precedente, salía a la calle los domingos, con una rápida y notable suscripción, dejada en aquel entonces en la cantidad de 14 reales al año. Con casi 120 años, El Pirineo Aragonés es, como reza el pie del logotipo, «el más antiguo de Aragón».

En el contexto de una competencia periodística dinámica y apasionante, cuatro años después Rufino Abad volvía a la carga con una nueva publicación, El Monte Pano, «semanario de noticias, avisos e intereses materiales», que salía a la calle los jueves y que duró poco más de un año (20-V-1886 - 11-VIII-1887, con 65 números publicados). No obstante, el incansable impresor haría un nuevo intento en mayo de 1896 con La Montaña, «semanario liberal y de intereses morales y materiales» (el auténtico fundador de la publicación, que aparecía los sábados, fue el duque de Bivona, quien cedió a Abad la dirección como hombre que era de toda su confianza). En sus ocho años de vida, La Montaña iba a ser considerado prácticamente como portavoz de los liberales jaqueses ya que, como reza textualmente el editorial de presentación de la publicación, «la aparición de nuestro periódico obedece en el Alto Aragón a una necesidad apremiante, al par que al único fin de mantener puro e incólume el creciente sentimiento liberal de esta montaña». El mismo año de su aparición, el periódico iba a servir de plataforma de promoción electoral a los candidatos a la Diputación Provincial por el distrito de Jaca y, dos años después apoyaría incondicionalmente la candidatura de José Álvarez de Toledo, conde de Xiquena -por entonces ministro de Fomento- a diputado en Cortes. La publicación sería clausurada el 23-I-1904, pero ello no obstó para que el duque de Bivona y la familia Abad siguiesen en la brecha periodística local.

A los pocos años salía a la calle una nueva publicación, El Anunciador (1906- 1907), también de muy corta vida, pero que iba a sentar las bases para la aparición y permanencia del prestigioso semanario La Unión, cuyo primer número vio la luz el 9-V-1907. Autodefinido como «semanario regional independiente» sobre el lema de «todo por y para el Alto Aragón», y formada la redacción y la empresa por «fervientes monárquicos e incondicionales adictos a la dinastía reinante», daría insistentemente la batalla a la izquierda en la oposición, proclamaría una y otra vez la necesidad de neutralidad en la contienda europea de 1914-18 y pasaría notables apuros en los años en torno a nuestra guerra civil. Desaparecido en 1941, su director, Fausto Abad Escobar, pasaría a la pequeña historia local como un acérrimo defensor de la continuidad del obispado de Jaca -puesto en entredicho en momentos de la reforma del Concordato- y como un luchador de primera línea por la restauración del monasterio de San Juan de la Peña.

El primer tercio del siglo XX verá nacer otras publicaciones de vida accidentada y desigual, como son el quincenal ilustrado Fígaro (1922), de corte esencialmente literario; el Heraldo de la Montaña (1925-1926), semanario independiente que, en su singladura final, pasaría a ser diario bajo la cabecera de El eco de la Montaña (del que sólo saldrían sesenta números a la calle); y, finalmente, El sábado, de muy corta duración.

Una publicación que frecuentemente escapa a la atención de los historiadores del tema es la editada por un grupo de republicanos jaqueses que, identificados con la frustrada sublevación republicanista de los capitanes Galán y García Hernández, elaboraron un periódico semiclandestino denominado Doce de Diciembre -en recuerdo de la histórica fecha-, si bien su vida fue corta y precaria tanto por los avatares políticos como por la escasez de medios de la redacción, ubicada en un local hasta hace poco existente en la plaza de San Pedro. El desmoronamiento de la II República y la inmediata incorporación de la plaza de Jaca a la sublevación franquista propició la aparición de Jaca Española (1936-1939), cuyo pie de cabecera lo definía inequívocamente como «órgano de la oficina de prensa y propaganda del Movimiento Nacional».

Ya en la década de los 60 y en pleno despegue del comercio y el turismo de Jaca y su comarca, el Centro de Iniciativa y Turismo (C.I.T.) de la ciudad concibió y realizó el proyecto de lanzar una revista, Jacetania (1966), de desigual periodicidad y de ámbito comarcal, cuyas páginas vienen siendo tribuna de proyectos e ideas en pos de una mayor promoción turística y económica -en menor medida cultural- de la amplia zona altoaragonesa de la que Jaca es cabecera. Desde 1996 la «Hermandad del Primer Viernes de Mayo» tiene su órgano de expresión en la revista Algo Nuestro, que edita dos números anuales (abril y octubre) sobre todo lo que rodea a esta tradicional fiesta. Como última incorporación al panorama de la prensa en Jaca, hay que citar la revista nacida en 1999 La estela. Editada por la «Asociación Sancho Ramírez», se centra en temas de cultura y patrimonio de la zona. Aunque se edita en Bilbao, la revista El mundo de los Pirineos (bimensual desde 1998), cuenta con delegación en Jaca.

• Bibliog.: Fernández Clemente, Eloy, y Forcadell, Carlos: Historia de la Prensa Aragonesa; Zaragoza, 1979. Buesa Conde Domingo: Estudios sobre la historia de Jaca de próxima publicación.

 

Monográficos

El fin del siglo XIX en Aragón

El fin del siglo XIX en Aragón

La burguesía toma el poder en los vaivenes políticos de una época en la que se inicia la industrialización y la lenta transformación agraria.

Imágenes de la voz

...

...

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT