Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Filología aragonesa

Contenido disponible: Texto GEA 2000

El estudio del aragonés, ya sea a través de los textos o de la lengua hablada, tiene en el s. XIX precedentes escasos y aislados: el filólogo Pedro de Múgica, que publica Dialectos castellanos: montañés, vizcaíno, aragonés (Berlín, 1892), los estudios de J. Costa sobre el ribagorzano Buscar voz..., y los comentarios introductorios de algunos recopiladores de léxico, como M. Peralta, J. Borao Buscar voz... y A. Llatse Mompón (prólogo a la colección de López Puyoles y Valenzuela Larrosa, ya en 1902). En general, se trata de breves apostillas que no entran con rigor y profundidad en el estudio de la lengua.

El estudio científico del aragonés comienza en los primeros años del siglo XX, con los trabajos de Saroïhandy, de Umphrey y, sólo como excepción, algún español como Navarro Tomás. Durante la segunda década del siglo escasamente se publican algunos diccionarios (lexicografía). En los años 30 es cuando se produce el mayor desarrollo de los estudios de filología aragonesa, debido principalmente a extranjeros: Alwin Kuhn (Der hocharagonesische dialekt, 1935, libro fundamental que constituye el punto de partida de la intensificación de estos estudios), Gerhard Rohlfs, William D. Elcock y, a medio camino entre la lingüística y la etnología, la contribución de Fritz Krüger. Habría que añadir a ello el diccionario (1938) de J. Pardo.

Con excepción de pequeños estudios como los de D. Miral y R. Gastón sobre el cheso Buscar voz..., los estudios de variedades locales del aragonés por parte de filólogos y lingüistas españoles comienzan ya tras la guerra civil, en los años 40 y 50: M. Alvar, A. Badía, González Guzmán (Aragüés), T. Buesa (comarca de Ayerbe); con el apoyo de dos instituciones fundamentales creadas en los años cuarenta: la Institución «Fernando el Católico» y el Instituto de Estudios Pirenaicos. Pero la continuidad la siguen dando estudiosos extranjeros: R. W. Thompson (Alto Sobrarbe), R. Wilmes (valle de Vió), G. Haensch (Alta Ribagorza), B. Mott (Gistaín). Por otra parte, aparecen contribuciones de oriundos del Alto Aragón: P. Arnal, A. Ballarín, etc.

Los estudios sobre el equívocamente llamado «bajoaragonés Buscar voz...» se han desarrollado poco, y más tardíamente: estudios de Alvar (Cuevas de Cañart, T.), Lázaro Carreter (Magallón, Z.), Monge (Puebla de Híjar, T.), A. Ena Bordonada (Moyuelo, Z.), M. Gargallo (comarca de Tarazona, Z.), etc.

En el estudio de la toponimia Buscar voz... han trabajado: Kuhn, Rohlfs, Elcock, Alvar y, muy destacadamente, Corominas. Posteriormente lo han hecho: Frago Gracia (valle medio del Ebro), Guillén (valle de Tena), Vázquez Obrador (zonas altoaragonesas), A. López-García (Benasque), etc.

En el estudio o publicación de textos antiguos han destacado A. Morel-Fatio, Menéndez Pidal, G. W. Umphrey, T. Navarro Tomás, G. Tilander, M. Gorosch, M. Molho, B. Pottier, L. Cooper, F. Hodcroft, A. Badía, M. Alvar, L. López Molina, Regina af Geijerstam, etc. Y, más tarde, L. A. Kasten, E. V. Parker, Pilar Liria, J. Reidy Fritz, Rosa Fort, J. J. Nitti, J. A. Palumbo, Th. D. Scaparelli, etc.

En la publicación de textos populares (dances y pastoradas, especialmente): R. del Arco y M. Pueyo. En cuanto a ediciones de textos de autores modernos, T. Buesa (obra de V. Méndez), F. Nagore (obra de J. Gracia, de C. Torrodellas), etc.

Un hito importante en la filología aragonesa fue la creación del Archivo de Filología Aragonesa Buscar voz.... Marca también claramente esta etapa el fundamental libro de conjunto El dialecto aragonés (1953), de M. Alvar. Labor que culmina con la publicación, entre 1979 y 1983, del Atlas Lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y Rioja (A.L.E.A.N.R.) hecho por M. Alvar, T. Buesa y A. Llorente. En los años 70, con los trabajos y publicaciones del Consello d´a Fabla Aragonesa Buscar voz... el interés por la lengua aragonesa y su estudio deja de ser exclusivo de los profesores universitarios, iniciándose una nueva etapa de orientación más práctica y de mayor divulgación popular.

En los años ochenta y noventa, destacan los estudios de conjunto realizados por Buesa, Enguita o Castañer a partir del A.L.E.A.N.R., en los que se analiza el grado de pervivencia de determinados rasgos según las zonas. Del habla de distintas comarcas se han ocupado Arnal (Baja Ribagorza Occidental); el Grupo d´Estudios de la Fabla Chesa y González Ollé (Ayerbe). Las relaciones con el gascón han sido tratadas por Rohlfs y por Allières. Determinados fenómenos fonéticos como las palatizaciones o la evolución de las oclusivas sordas-intervocálicas, han sido objeto de estudio de Guiter, Salvador o Carrasco. Otras cuestiones fonéticas han merecido la atención de Buesa, Arnal, Mott (fonética del chistabino), Saura (Benasqués) y Sánchez. En aspectos morfosintácticos se han centrado los trabajos de Nagore (Panticosa), Arnal (Puebla de Castro) o Plaza (valle de Benasque). Buesa y Castañer han trabajado sobre los perfectos, y sobre otras cuestiones referidas al verbo tratan Benítez, Mott y Giralt.

Salamero, Satué, Vizcarra, Escudero... han publicado estudios sobre el léxico de diferentes zonas; mientras que Buesa y Nagore se han ocupado en sendos trabajos de las conexiones léxicas entre las dos vertientes de la cadena montañosa. En la toponimia se ha centrado Pages y los varios trabajos de Vázquez sobre la comarca del Sobremonte. Por lo que se refiere a la antroponimia, se está redactando el Diccionario antroponímico aragonés, proyecto derivado de la PAT.-ROM. (Patronímica Románica), coordinada por Kremer, de la que se ha publicado el primer volumen. Guillén ha estudiado los apellidos del valle de Tena; Buesa, los hipocorísticos y Pujadas-Comas, los nombres y apodos en Ansó y Hecho.

Blecua, Campo o Castañer han realizado estudios sobre la lengua en obras literarias del s. XVII; mientras que Beltrán, Benítez y López García lo han hecho en dances y representaciones populares del siglo XVIII. Buesa ha estudiado el sainete de Bernardo Larrosa, Un concello de aldea, del siglo XIX, y ha publicado la totalidad de la obra de un autor del XX, V. Méndez Coarasa.

Dentro de la labor realizada por el Instituto de Estudios Altoaragoneses, hay que reseñar la organización de las Trobadas d´estudios y rechiras arredol de l´aragonés y a suya literatura, de las que se han celebrado dos ediciones: la I en febrero de 1997 y la II en noviembre de 1999. En la última participaron profesores procedentes de diferentes universidades españolas y europeas como M. Metzeltin (Viena), Jordi Colomina y Joan Ponsoda (U. Alicante), H.-Lüdtke (Kiel, Alemania), R. Sistac (Lérida), Alf Monjour (Jena, Alemania), S. Álvarez (Castilla-La Mancha) o Xavier Lamuela (Toulouse-Le Mirail, Francia).

A los estudios sobre el catalán de Aragón se les ha dedicado menor atención, especialmente desde la propia región. Destacan, en el primer cuarto de siglo,Alcover, Griera y Menéndez Pidal. Luego, M. Sanchís Guarner. Y, entre los estudiosos posteriores, J. Rafel Fontanals, A. Quintana, A. Viudas Camarasa, J. Galán, etc. El Atlas del Domini Lingüístic Català ha realizado varias encuestas en la franja aragonesa de habla catalana.

El filólogo alemán Haensch ha publicado, a partir de los años sesenta varios estudios sobre las hablas de distintas localidades ribagorzanas, a los que hay que añadir el de Quintana sobre Juseu, Torres del Obispo y Aler. De la Litera se han ocupado Joaquín de Carpi, Sistac, Viudas Camarasa, Moret-Sasot y Faro y Giral sobre la de Zaidín. Galán ha publicado algunos trabajos sobre el habla de Fraga.

Las variedades dialectales del Bajo Aragón han sido tratadas por Moret (Mequinenza), Quintana (Fayón, Fabara, Nonaspe, Maella y La Codoñera); y Sanchís (Aguaviva). Asimismo se han realizado abundantes estudios léxicos limitados a algunas localidades de la Franja. En cuanto a toponimia, hay que destacar los trabajos de Frago, Lombarte, Terrado, Giral y Moret. El Estudio sociológico de la Franja oriental de Aragón (1995, 2 tomos) realizado por Martín Zorraquino, Fort, Arnal y Giral, es el resultado del trabajo encargado en 1992 por el Gobierno de Aragón al Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Universidad de Zaragoza. Refleja los resultados de las encuestas realizadas en 61 municipios de la Franja. Por último señalaremos el estudio de Martín Zorraquino y Fort «La frontera catalano-aragonesa» (1996), que aparece en Manual de dialectología hispánica. El español de España, dirigido por M. Alvar.

• Bibliog.: Enguita, José María (ed.): Jornadas de Filología Aragonesa (en el L aniversario del AFA); 2 vols., Institución «Fernando el Católico», 1999. González Guzmán, P.: «Crónica de los estudios de filología aragonesa (1947-1951)»; A.F.A., IV, Zaragoza, 1952, pp. 209-230. González Guzmán, P.: «Crónica de los estudios de filología aragonesa (1951-1953)»; A.F.A., VII, Zaragoza, 1955, pp. 155-164. Nagore Laín: Bibliografía sobre aragonés y catalán, lenguas minoritarias en Aragón; C.J.A., 1999. Nagore et al. (ed.): Estudios y rechiras arredol d´a lengua aragonesa y a suya literatura. Autas d´a I Trobada; Instituto de Estudios Altoaragoneses / Publicazións d´o Consello d´a Fabla Aragonesa, H., 1999. Fuellas d´informazión d´o Consello d´a Fabla Aragonesa; 133-134 (setiembre-abiento, 1999).

 

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT