Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Edad del bronce

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 14/11/2011

(Preh. y Arqueol.). Dentro de la sistematización y periodización de los tiempos pre- y protohistóricos, una parte importante la cubre la Edad de los Metales, en la que cabe destacar la Edad del Bronce, con tres períodos, Bronce inicial o Eneolítico Buscar voz..., Bronce medio o pleno y Bronce final.

Bronce antiguo-medio. El conocimiento de estos períodos (1800-1300 a. de C. aprox.), se ha beneficiado de la expansión de las investigaciones arqueológicas en los años 80 y primeros 90. Las excavaciones, inicialmente en Moncín Buscar voz... (Borja), Cueva del Moro Buscar voz... (Olvena), Hoya Quemada (Mora de Rubielos Buscar voz...), Cabezo del Cuervo Buscar voz... (Alcañiz) o El Castillo Buscar voz... (Frías de Albarracín), se distribuyen por casi toda la geografía aragonesa: Las Costeras Buscar voz..., Sima del Ruidor y Cabezo Sellado Buscar voz... en la provincia de Teruel; Majaladares Buscar voz..., Siete Cabezos Buscar voz..., El Macerado Buscar voz... y Balsa la Tamariz en Zaragoza y Punta Farisa Buscar voz..., Zafranales, Tozal de Macarullo Buscar voz... o Masada de Ratón Buscar voz... en Huesca, entre las más significativas. Esto unido a la intensa actividad prospectora ha permitido perfilar un panorama cada vez mejor definido, especialmente en los aspectos cronológicos y culturales. Desde este punto de vista, la comunidad aragonesa se configura como un territorio heterogéneo, en el que patrones de asentamiento, materiales, etc. van a indicar ámbitos culturales diferentes.

Parece que el Ebro funciona como frontera y marca la separación, de tal manera que al norte, en la provincia de Huesca y parte de la de Zaragoza, dominan, junto con la ocupación de cuevas, asentamientos formados por cabañas más o menos dispersas no siempre en posiciones elevadas y conjuntos cerámicos Buscar voz... con decoraciones inciso-impresas, plásticas muy barrocas, impresiones de uñas y, en momentos relativamente avanzados, cerámicas carenadas con apéndices de botón. Al sur, en Teruel y parte meridional de Zaragoza se desarrolla, desde fechas tempranas (1900 a. de C.), un poblamiento de tipo mediterráneo, con pequeños asentamientos aglomerados en altura, estructuras defensivas elementales y una cultura material dominada por la cerámica lisa, con decoraciones inciso-impresas en los inicios que desaparecen en el Bronce Medio para ser sustituidas por decoraciones plásticas múltiples. Quedaría, un tercer sector en la zona centro-occidental, entre el Ebro y el Sistema Ibérico, donde encontramos tanto poblados en altura como en llano, perduración de cerámicas campaniformes en los momentos iniciales y aparición de decoraciones incisoimpresas de tipo Cogotas I hacia el Bronce Medio.

Transición al bronce final: Los límites del bronce medio y final son difíciles de establecer para las tierras aragonesas, debido, por una parte, a la larga perduración de los elementos de la cultura material ya conocidos con anterioridad y a la relativa tardanza en la llegada de las primeras aportaciones hallstátticas Buscar voz.... Para el desarrollo de la Edad del Bronce es característica primordial el conocimiento de la metalurgia del bronce que desde el sureste peninsular, donde se desarrolla la cultura del Argar a lo largo del II milenio y explicada tradicionalmente por contactos mediterráneos, se extiende por las zonas limítrofes de forma intensa, disminuyendo su presencia en áreas distantes, como es el caso aragonés, al que llega una débil influencia y en el que perduran las tradiciones eneolíticas que se irán transformando a medida que se va conociendo el bronce y los avances técnicos así como el resto de los elementos que esta nueva situación lleva consigo, dándose el cambio de la sociedad propio de un estado avanzado de la Edad del Bronce.

Los asentamientos humanos en este momento se realizan al aire libre o en el interior de la cueva. En este último caso emplazados generalmente en las zonas altas y montañosas como forma tradicional de asentamiento, con aportes ultrapirenaicos que hay que tener en cuenta; entre los ejemplos que destacar se hallan Cueva Miranda Buscar voz... (Palo), Cueva del Moro Buscar voz... (Olvena) y restos de menor importancia en Juseu, Campodarve, Tella, Escuain, Chaves; en abrigos rocosos, los hallamos en la Muela (Borja) y Eudoviges Buscar voz... (Alacón). Los asentamientos al aire libre se emplazan en las zonas bajas y llanas, entre las que cabe destacar el área del Alcanadre con la zona de Sena y los yacimientos de Las Valletas Buscar voz... (uno de los mejores ejemplos de este momento, que perdurará hasta la Edad del Hierro Buscar voz...), Monte Alto, San Blas el Viejo, la de Villanueva de Sijena con yacimientos en Pueblo Viejo de Cajal, San Pedro, Tozal de la Mora y el Carnelario, La Litera y Fraga con Olriols Buscar voz..., Regal de Pídola Buscar voz..., Masada de Ratón, Tosal de Benito, y el Bajo Aragón con yacimientos en Alcañiz: El Cañizar, Cabezo Sellado, Cabezo del Cuervo, Cascarujo, Masada de Ram y en Albalate del Arzobispo: El Subidor Buscar voz..., Regular; no están ausentes otras áreas menos representativas como las Cinco Villas: El Busal Buscar voz... (Uncastillo), los situados en la cuenca del Sosa Buscar voz... o los de la Gabarda, Albero Bajo Buscar voz..., Curbe Buscar voz... y Montearagón Buscar voz..., que pueden constituir con otros restos aislados y todavía difíciles de identificar una muestra de lo que fue la población para este momento. Los lugares de enterramiento o necrópolis son menos frecuentes, siempre inhumación tanto al aire libre como en cueva llegando en algún caso a ser necrópolis tumulares (el depósito se coloca bajo un pequeño túmulo de piedras) perviviendo alguna de ellas en momentos posteriores; entre las más importantes cabe destacar la de Las Valletas Buscar voz..., La Paridera Baja Buscar voz..., Monte de Presiñena Buscar voz... en el Alcanadre o el Cascarujo Buscar voz... en Alcañiz.

Los materiales arqueológicos que ofrecen estos yacimientos podemos dividirlos en líticos, metálicos y cerámicos. Para la industria lítica se observa una continuidad, tendiendo a la simplificación de tipos y degeneración progresiva de la técnica con puntas de flecha, raspadores y láminas en material de sílex y en otros materiales también líticos, hachas pulimentadas. Las piezas metálicas son de especial interés por aportar mayor precisión sobre la época, aunque algunas de ellas corresponden a hallazgos aislados sin identificación estratigráfica. El conocimiento de la metalurgia, las propiedades del metal y la incidencia en la eficacia de los útiles hace que se vaya sustituyendo lentamente la producción lítica por objetos de cobre y posteriormente de bronce. Los materiales metálicos de la Edad del Bronce pleno para Aragón se reducen a puntas de flecha y de lanza, puñales y hachas. Las puntas de flecha son el conjunto más representado, copiando en principio modelos líticos, para evolucionar posteriormente; en general son de formas triangulares o foliáceas, con inicio de pedicelo o pedúnculo y aletas planas con pocas nervaturas; las hallamos en Corral Quemado, Monte Alto, Undués Pintano Buscar voz..., Gelsa, Albalate del Arzobispo Buscar voz..., Alhambras Buscar voz..., Encantados Buscar voz... (Belchite), Cañizar (Alcañiz), Plana de Guinda Buscar voz... (Uncastillo), Olvena Buscar voz..., Zuera Buscar voz..., Villanueva de Gállego Buscar voz... y, sin localización segura, en Sádaba Buscar voz... y Layana Buscar voz...; de largo pedúnculo en Las Valletas de Sena Buscar voz..., Regular de la Pinarosa (Albalate del Arzobispo) y Roquizal del Rullo Buscar voz... en un momento cultural ya de la Edad del Hierro. Las puntas de lanza son de hoja triangular y con apéndice tubular como en la cueva del Moro Buscar voz... (Olvena). Los puñales de hoja triangular y con orificios de enmangue son escasos; están presentes en los yacimientos de las Navas (Alloza) de carácter argárico con tres orificios, con dos el de Encantados (Belchite) y un tercero en cobre de El Castillo Buscar voz... (Frías de Albarracín). Las fíbulas o hebillas de bronce aun dándose en este momento perviven hasta épocas tardías como los ejemplares de Calaceite Buscar voz.... Las hachas en metal siguen la forma tradicional de las hachas pulimentadas, evolucionando hasta llegar a formas tipológicas complejas, fundamentalmente en la parte que corresponde a enmangue y de acuerdo a la mayor eficacia del mismo, sin descontar las influencias de formas ya alcanzadas en otras áreas; las hachas planas de perfil trapezoidal y sin ninguna mención especial para el enmangue se hallan en Las Navas (Alloza Buscar voz...), Iglesuela del Cid Buscar voz..., el conjunto de veintiuna de Valchica Buscar voz... (Ejea de los Caballeros), y Las Valletas; próximas a éstas están las de rebordes laterales como la de Las Paúles Buscar voz...; las de apéndices o pequeñas protuberancias laterales, como los de El Castelillo, Iglesuela del Cid, La Iglesia, Ejulve y, por último, la más compleja es el hacha tubular de Villalonc Buscar voz..., con un enmangue a modo de cubo, siendo también la más tardía. Solamente quedaría algún objeto de menor entidad como aretes de Encantados Buscar voz... (Belchite) o punzones a veces de cobre como los hallados en El Castillo Buscar voz... (Frías de Albarracín) y el Subidor Buscar voz... (Albalate del Arzobispo); otros fragmentos de metal informes, aparecidos en numerosos yacimientos de la época, no permiten ampliar el número de tipos metálicos aunque sí establecen la frecuencia de aparición del metal para la realización de los utensilios; independientemente del recortado y batido del metal, se emplean los moldes generalmente de arenisca; los existentes en yacimientos aragoneses se hallan en estatigrafías de la Edad del Hierro, aunque hayan servido para confeccionar útiles de bronce como el caso de los hallados en el Cascarujo Buscar voz..., Cabezo de Monleón Buscar voz..., Masada de Ratón Buscar voz..., Escodinas Altas Buscar voz..., Escondilla Buscar voz..., Roquizal del Rullo Buscar voz..., El Carnelario Buscar voz... y El Puntal Buscar voz... entre otros, confirmándose en este caso la pervivencia del metal bronce en épocas que denominamos del Hierro. Muy de significar para el área de Aragón.

La cerámica del tipo campaniforme Buscar voz... típica para el momento inmediatamente anterior, desaparece ahora para dar paso a una cerámica más simple con paredes alisadas o decoradas con aplicaciones plásticas de cordones y decoraciones digitales o unguladas de grandes vasijas; las formas son simples y en algún caso carenadas; en la mayoría de los asentamientos expuestos con anterioridad se presentan estos tipos cerámicos, que tienen una larga pervivencia, al menos los de decoración plástica, así como las vasijas que aportan asas de apéndice de botón que alargan también su presencia a yacimientos de la Edad del Hierro.

La Edad del Bronce aporta un tipo de manifestaciones artísticas Buscar voz... bien diferentes a las que hasta ahora hemos visto; representan la expresión plástica del cambio de mentalidad que se da en esta sociedad, las características más importantes son el sentido esquemático y la tendencia a la abstracción, generalmente realizadas en pinturas de color rojo y sobre abrigos rocosos, que llegan a coincidir en la situación con las manifestaciones levantinas como en el abrigo de Doña Clotilde (Albarracín) y en Valdelcharco del Agua Amarga (Valdealgorfa), aunque existen otros dos importantes conjuntos de manifestaciones uniformes y exclusivas para la Edad del Bronce: La Fenellosa Buscar voz... (Beceite) con figuras de cuadrúpedos, figuras humanas y signos circulares y el de Lecina Buscar voz..., en el río Vero, con representaciones de animales y figuras humanas, a las que hay que añadir las recientemente descubiertas en el Barranco de Villacantal Buscar voz... (Colungo).

Al Bronce final corresponde la estela hallada en la Tiñica del Royo, término de Luna, con decoración grabada en una de sus caras y que representa, entre otros motivos, un escudo con escotadura en V; es ejemplar único para Aragón, aunque se conocen bien para otras áreas peninsulares.

Campos de Urnas. El bronce final es un período de gran complejidad en Aragón. A partir del siglo XII a. de C. se producen una serie de importantes transformaciones sociales que han dejado su huella en el registro arqueológico.

No cabe duda de que la manifestación cultural cuantitativa y cualitativamente más importante coincide con lo que se ha venido en llamar Campos de Urnas Buscar voz..., si bien es cierto que no es la única presente en la región. La Cultura de Cogotas I cada vez ofrece más hallazgos y permite comprobar la importancia e intensidad que alcanzó su desarrollo en el Valle Medio del Ebro, en especial en las comarcas cercanas a las elevaciones del Sistema Ibérico, tal como se puede comprobar en la memoria de las excavaciones del poblado de Moncín Buscar voz... en Borja. Al mismo tiempo, el mejor conocimiento del Bronce Antiguo, Medio y Tardío nos permite analizar el substrato sobre el que actuaron los nuevos horizontes y definir la importancia del cambio cultural.

La cultura de Campos de Urnas, cuyo origen extrapeninsular y su llegada a través de los Pirineos no están cuestionados, origina modificaciones en el poblamiento. Su implantación no es lineal. Debemos contemplar la posibilidad de que estemos ante un fenómeno diverso en ritmo e intensidad que en determinados lugares con poblaciones largamente asentadas su aceptación o incluso la incorporación de nuevas gentes sea más lenta y origine procesos de aculturación, interacción entre comunidades o intercambio de información y materiales. Aparecen en este momento yacimientos de nueva creación como Cabezo de Monleón Buscar voz..., se continúa la ocupación de otros como Palermo, Masada de Ratón Buscar voz... o la cueva del Moro de Olvena Buscar voz... y desaparecen algunos como Tozal Macarullo Buscar voz..., El Macerado Buscar voz... o Zafranales que han prolongado su existencia hasta bien entrado el siglo IX a. de C. Se produce una diversificación regional y una expansión hacia las comarcas más occidentales del Valle Medio del Ebro.

El momento final de la Edad del Bronce enlaza en Aragón con la Edad del Hierro Buscar voz..., siendo difícil separar los caracteres propios de este momento y las pervivencias anteriores; el asentamiento de la cultura de la primera Edad del Hierro no supone un corte, su población corresponde a metalúrgicos del bronce que tardaron en conocer la obtención y las conveniencias de la siderurgia.

Bibliog.:
Burillo, F. y Picazo, J. V.: «Cronología y periodización de la Edad del Bronce en Teruel»; Kalathos, 11-12, pp. 43-89.
Picazo, J. V.: «La Edad del Bronce»; XXI Congreso Nacional de Arqueología (T., 1991), vol. I, Z., 1995, pp. 39-42.
Rodanés, J. M.ª: «Del Calcolítico al Bronce Final en Aragón. Problemas y perspectivas»; Aragón/Litoral mediterráneo: Intercambios culturales durante la Prehistoria (Z., 1990), Z., 1992, pp. 491-513.

 

Monográficos

La Prehistoria en Aragón

La Prehistoria en Aragón

Descubre los primeros pasos del hombre por Aragón hasta las culturas anteriores a la escritura.

Imágenes de la voz

Hachas planas de Ejea de ...Hachas planas de Ejea de los Cabal...

Vasijas carenadas del cas...Vasijas carenadas del castillo de ...

Pieza del museo arqueológ...Pieza del museo arqueológico de Te...

Fragmento campaniforme. E...Fragmento campaniforme. Encantados...

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT