Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Economía agropecuaria

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 10/01/2011

(Hist. Med) Existen dos sistemas económicos fundamentalmente distintos en Aragón durante la Edad Media: el cristiano, basado en la posesión y explotación de la tierra y de la ganadería, y el musulmán, de carácter urbano, en el que la economía agropecuaria es una parcela más del conjunto tributario-mercantil propio del mundo árabe. El límite geográfico inicial entre ambos sistemas económicos se establece en torno a los 600 metros de altitud; a medida que avance la reconquista Buscar voz..., el sistema económico cristiano se irá sobreimponiendo al musulmán, llegando a hacerse complementarios. La economía del primitivo Aragón, que se fue extendiendo desde los valles pirenaicos hasta el Somontano Buscar voz... oscense, en torno al año 1100, era básicamente ganadera Buscar voz..., con predominio de ovejas, cabras, asnos y algo de ganado mayor según se deduce sobre todo de la documentación monástica disponible, con una reducida trashumancia local, favorecida y potenciada por un sistema comunitario de pastos un tanto incipiente y sin apenas regulación clara. La pesca fluvial y la caza, así como la práctica de la apicultura, estaban igualmente muy extendidas como complemento del régimen alimenticio elemental propio del aragonés de la montaña, y, en el caso del pescado, para cumplir los preceptos cuaresmales.

Respecto de la agricultura propiamente dicha, la base estaba en el cultivo cerealista en el fondo de los valles, predominando las especies más adaptables a los climas fríos: ordio, avena, centeno y algo de trigo; si bien con rendimientos escasos. Hay, además, algunas noticias sobre hórreos en el Pirineo, que servirían para guardar las cosechas y protegerlas de la humedad ambiental hasta su utilización o consumo posterior. El bosque, de especial trascendencia en el mundo medieval, proporcionaría también frutos silvestres aprovechados para alimentación, tales como castañas, bellotas, etc. Y en lo referente a la vid, cabe señalar la constancia de su cultivo en un medio tan hostil como puede ser el valle de Echo Buscar voz..., justificado quizá por necesidades litúrgicas y como complemento calorífico corriente en los fríos inviernos altoaragoneses. Algunas fibras textiles lino y cáñamo se explotaban asimismo para necesidades indumentarias, que completaban las pieles de animales; éstas seguían siendo, no obstante, el material fundamental para dicho fin.

En definitiva, a lo largo de esta primera etapa de la historia del reino de Aragón la economía presenta un carácter marcadamente autárquico y rural, dentro de un sistema cerrado y de subsistencia donde los monasterios especialmente se erigen en unidades económicas fundamentales con la protección del rey y la complacencia de los barones Buscar voz..., que colaboran con la monarquía Buscar voz... en la reconquista Buscar voz... del territorio.

Con la llegada al valle del Ebro y la ocupación de los centros urbanos principales se acentúan las relaciones entre los dos sistemas económicos anteriormente citados. La pervivencia de la población musulmana Buscar voz..., aunque más intensa en las zonas rurales, y el aflujo de repobladores cristianos a las ciudades conllevan un cambio en la mentalidad cristiana, que tratará de adaptarse a la nueva coyuntura aprovechando las estructuras precedentes. Por otro lado, el abastecimiento de las ciudades genera una intensificación de la producción agropecuaria: ésta comienza a rebasar con cierto margen los límites de subsistencia propios de la etapa anterior.

En cuanto a la ganadería ovina, la posibilidad de practicar una trashumancia Buscar voz... a mayor escala, las innovaciones técnicas, la posibilidad de explotación de pastos de verano e invierno, así como el establecimiento de dehesas, vedados y boalares de uso comunal pero regidos por el municipio o señor hacen crecer la importancia de las cabañas y el peso específico de la ganadería dentro del contexto económico del reino. Todo lo cual impulsará la consolidación de una organización administrativa del sistema ganadero, con la creación de entidades reguladoras tales como las casas de ganaderos, mestas, ligallos, cofradías de pastores, etc. Precisamente la famosa Casa de Ganaderos de Zaragoza Buscar voz... capitalizará hasta épocas muy avanzadas gran parte de este movimiento. Sin embargo, y pese al predominio del ganado lanar, el resto de las especies experimenta también un notable incremento; así, en función del trabajo agrícola y de la necesidad del transporte aumenta el uso de mulos, que irán sustituyendo poco a poco a los bueyes de arrastre y carga, quedando reservado el caballo para las actividades militares, dada su importancia y escasez.

La agricultura, por su parte, hereda en este período los sistemas de trabajo de la tierra propios de los musulmanes, así como sus cultivos, favorecidos por la persistencia de la población rural anterior a la conquista del valle del Ebro y por la existencia de zonas de regadío con una infraestructura de acequias, azudes y canales de fundamento romano, perfeccionada por los musulmanes, que supieron aprovechar y potenciar al máximo los sistemas de irrigación abandonados con las invasiones germánicas creando redes arteriales para introducir cultivos de huerta desconocidos hasta entonces. Precisamente estos cultivos de huerta, abundantes en los fértiles valles de los afluentes de la margen derecha del Ebro, brindaron la posibilidad de simultanear las hortalizas con el olivo y la vid, que generalmente compartían la misma tierra (cosecha de vuelo y suelo) trabajada fundamentalmente por los mudéjares Buscar voz..., más capacitados que los cristianos por su experiencia transmitida durante generaciones. En estos valles, los árboles frutales ponían la nota de color en el monótono paisaje aragonés, destacando por su reiteración en los documentos la higuera Buscar voz....

En otro orden, y también durante este período, se intensificaron las roturaciones de landas y baldíos, a cargo especialmente de las órdenes militares Buscar voz... y monásticas Buscar voz..., sobre todo los cistercienses Buscar voz..., cuya colonización resulta particularmente interesante, lo que permitiría la extensión de la vid con nuevas plantaciones documentadas a partir del año 1150.

La expansión territorial por la «extremadura» aragonesa, con la creación de comunidades Buscar voz... y las características propias de la repoblación del sur del reino, supone el predominio de unas estructuras agropecuarias características de las tierras de Teruel y Albarracín, con un predominio de la ganadería ovina y cabría y con tribunales especiales y asociaciones ganaderas diversas, entre las que destaca la mesta de Albarracín Buscar voz.... La inestabilidad militar de la frontera obligará en muchos casos a la existencia de amplios recintos amurallados que permitían la protección y recogida del ganado en su interior (como sucede en Daroca Buscar voz...). El aprovechamiento de la riqueza forestal de los montes Universales Buscar voz... proporcionará también gran cantidad de madera transportada usualmente a través de los ríos por el sistema de almadías que ha persistido en algunas zonas de Aragón hasta nuestros días.

La consolidación de la frontera meridional de Aragón y la culminación de la reconquista peninsular en el siglo XIII, con la toma de Valencia, supone, finalmente, un tercer período económico en el que las condiciones agropecuarias sufrirán una controlada potenciación a la vez que una lenta pero importante transformación de cara a las nuevas necesidades de los tiempos.

Las prolongadas crisis del siglo XIV incidieron en la economía agropecuaria aragonesa: abandono de tierras de labor por la despoblación, pérdida de cosechas por falta de mano de obra, devastaciones producidas por los conflictos bélicos de la época y disminución de la cabaña. En particular el descenso de la producción cerealista conllevó sucesivas elevaciones del precio de los granos, que afectaron al abastecimiento de las ciudades, permitiendo además la especulación con los productos agrícolas, con el consiguiente desequilibrio entre la oferta y la demanda.

Desde principios del siglo XV la lenta pero progresiva recuperación de la economía en general, al remitir las crisis anteriores, abriría una nueva etapa en la cual la comercialización de excedentes agropecuarios permitió la potenciación de la exportación de algunos productos fuera del reino a través de las rutas de comunicación Buscar voz... terrestre, y sobre todo por la vía fluvial Buscar voz... del Ebro Buscar voz.... En este renacer comercial tuvo especial incidencia la transformación de los señoríos, que, convertidos la mayor parte en unidades de explotación agrícola, vieron aumentada su producción e intensificado su peso económico.

Los dos productos esenciales de la exportación aragonesa en el siglo XV fueron el trigo y la lana. En cuanto al primero, la ciudad de Zaragoza centralizaba la comercialización del grano procedente de las zonas más productivas del reino, conociéndose las variedades de trigo candeal y toseta, de excelente harina, así como el denominado boltiz y el femiella, de peor calidad. En cuanto a la ganadería se refiere, el cambio trascendental se dio al introducir en sustitución de la oveja churra la merina, cuya lana Buscar voz... era excelente y apreciada en los mercados internacionales. Pero otros productos sobresalieron también por su importancia económica y su contribución al desarrollo comercial de Aragón, destacando entre otros el aceite, el vino o el azafrán Buscar voz..., que en algún caso obligaron a venir hasta Zaragoza y otros puntos de la geografía aragonesa a comerciantes y hombres de negocios extranjeros; éstos trajeron consigo las inquietudes europeas del momento y los avances técnicos consiguientes. Asimismo, este auge comercial de la segunda mitad del siglo XV permitió fijar algunas fortunas y propiciar en sus poseedores el mecenazgo artístico al que aspiraban como signo de categoría social, haciendo traer hasta sus residencias a artistas y obras de arte en general que enriquecieron el patrimonio aragonés.

 

Monográficos

La Corona de Aragón I: nacimiento y expansión

La Corona de Aragón I: nacimiento y expansión

Descubre los pasos de la expansión aragonesa por todo el Mediterráneo.

Imágenes de la voz

La siega. Colección de ta...La siega. Colección de tapices de ...

La siega (pinturas gótica...La siega (pinturas góticas)

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT