Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Cultivos transgénicos

Contenido disponible: Texto GEA 2000

(Agric.) La producción y distribución de cultivos, o alimentos, genéticamente modificados está dando lugar a fuertes debates entre científicos, productores, consumidores y ecologistas. En síntesis, a estos cultivos se les ha añadido uno o varios genes que les hacen más resistentes a ciertas plagas o enfermedades, de tal forma que aumentan el rendimiento de las plantas así modificadas, tanto por la defensa ante enfermedades como por el hecho de haber logrado un proceso de maduración más lento y, en consecuencia, se favorece una mejor distribución sobre todo en los productos perecederos, al alargar el tiempo de permanencia en el mercado. Al modificar genéticamente una planta, ésta desarrolla una especie de reacción inmunitaria contra los virus que la atacan. Entre los cultivos que mejor reflejan este proceso podemos destacar el tomate, en EE.UU, se le ha dotado de un gen que bloquea su maduración e impide pudrirse; el maíz al que también se le ha dotado de otro gen contra el taladro que constituye la mayor plaga de este cereal... No obstante, como en todo producto nuevo, sobre todo si está manipulado, aparecen elementos positivos, a favor, o negativos, en contra.

Aspectos que se consideran como positivos:

• Se puede llegar a comercializar vegetales con fármacos gracias a la investigación genética y a la biotecnología. Es decir, vacunas comestibles o medicamentos conocidos como nutracéntricos.

• Conseguir granjas de animales capaces de multiplicar la producción de carne o leche.

• Criar cerdos transgénicos cuyos órganos puedan ser transplantados al hombre sin rechazo alguno.

• Las plantas transgénicas pueden ser sustitutas del petróleo en la fabricación de plásticos, con la ventaja de ser biodegradables.

• Junto a los aspectos comentados del tomate y el maíz otros cultivos como el trigo, la colza, soja o la alfalfa se les ha transformado para hacerlas resistentes a herbicidas y virus.

• Con la biotecnología es posible cultivar patatas más ricas en almidón (lo que permite hacer un puré más fino) absorbiendo menos aceite.

• Las necesidades alimentarias de la humanidad son crecientes. Estudios de economía agraria señalan que para alimentar a la población actual (6.000 millones de personas) se deberán producir durante las próximas tres décadas tantos alimentos como los producidos a lo largo de muchos siglos.

Críticas de ecologistas, consumidores y otros colectivos:

• No se conocen bien los riesgos reales, lo cual ya constituye un principio de precaución.

• Para muchos investigadores los alimentos transgénicos no son en absoluto inocuos.

• Culminación de un proceso que reduce seriamente la biodiversidad. Se interviene sobre el complejo ecosistema sin conocer sus riesgos.

• Si se imponen los cultivos transgénicos, los agricultores dependerán de las multinacionales de distribución de semillas. No podrán conservar su propia simiente de una temporada a otra lo que supone la desaparición de la actual variedad de plantas.

• Incluso el agricultor que se resista a utilizar este nuevo sistema (lo cual será difícil dadas las garantías productivas y económicas de los transgénicos) no es seguro que se vea libre de sus efectos, pues no se conoce bien la expansión de los transgénicos a través de la polinización, que puede afectar a todas las explotaciones.

En realidad los cultivos transgénicos son Organismos Modificados Genéticamente (OMG) existiendo una serie de Directivas Comunitarias, o normativas que los regulan. Son normas sobre procedimientos de comercialización, etiquetado, información al consumidor, vigilancia y control. No obstante, no en todos los países existe una reglamentación al efecto (se argumenta que no constituyen un problema) lo que supone una falta de información al consumidor. De hecho, desde hace más de una década se comercializan productos con O.M.G. en nuestro país procedentes tanto de EE.UU, Canadá o China sin ningún tipo de información. El número de cultivos transgénicos no deja de crecer, entre 1998 y 1999 se incrementó en más del 44 % la superficie ocupada por estos cultivos en el planeta, especialmente EE.UU, Canadá, China, Australia y Argentina. España es uno de los países más activos de la Unión Europea en la experimentación de estos cultivos, habiéndose pasado de 36 proyectos aprobados por el Gobierno en 1996 a 124 en la actualidad. Entre los cultivos experimentales en nuestro país destacan el maíz, trigo, tomate, remolacha, arroz, patata, colza, distintas frutas y especies forestales de crecimiento rápido. En Aragón, se experimenta con el maíz y el tomate. A nivel general, si hasta ahora la ingeniería genética se ha limitado a modificar caraterísticas agronómicas de determinadas plantas, en los próximos años es posible que asistamos a la distribución de cultivos, o productos, con propiedades alimenticias modificadas.

• Bibliog.: Informe sobre «Ingeniería genética en nuestro menú: Presente y futuro de los alimentos transgénicos»; Revista Newton, n.º 23, marzo 2000. VV.AA. Dossier sobre «Qui a peur des OGM? Les aliments avec OGM sont-ils sans danger?»; La Recherche, n.º 327, enero 2000.

 

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT