Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Congreso Nacional de Derecho Civil

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 22/11/2010

Asamblea científica de jurisconsultos españoles celebrada en Zaragoza los días 3 al 9-X-1946. Constituye un hito importante en la historia de los Derechos forales Buscar voz..., punto de partida del renacimiento de su estudio coordinado y de la promoción de su formulación legislativa plasmada en las vigentes Compilaciones Buscar voz....

Por iniciativa del Consejo de Estudios de Derecho Aragonés y por orden de 3-VIII-1944, el Ministerio de Justicia autorizó la convocatoria y celebración en Zaragoza de un Congreso Nacional de Derecho Civil para tratar de la situación y problemas que planteaba la coexistencia en España de diversas legislaciones civiles; mas, como desde el primer momento puntualizaron las representaciones de Navarra y de Baleares -y admitieron las demás-, tal coexistencia constituye un hecho, no un problema al que hubiera de darse solución mediante procesos unificadores.

El Consejo de Estudios de Derecho Aragonés recogía así la experiencia y el éxito de las reuniones celebradas desde 1942 en la Universidad de Verano Buscar voz... de Jaca Buscar voz...; y proyectaba en un ámbito más amplio y operativo sus propios ideales e ilusiones, reuniendo a juristas de todas las regiones españolas -también de las regidas por el Código civil Buscar voz...- para tratar juntos los temas más importantes relativos a los diversos ordenamientos civiles.

El mismo Consejo aragonés se erigió en comisión de ponencia y ofreció -aparte la preparación, organización y convocatoria- unas conclusiones provisionales precedidas de una introducción y adicionadas con diversas enmiendas. Funcionó el congreso, aparte las solemnes sesiones de apertura y clausura, mediante secciones preparatorias y reuniones plenarias. Efectivamente, los congresistas estaban integrados en seis secciones, correspondientes al territorio regido por el Código y a los territorios de Derecho foral balear, catalán, aragonés, navarro y vizcaíno. Las secciones se reunían y actuaban con plena independencia y, tras deliberaciones en ocasiones muy laboriosas, se formaba la opinión común sobre el tema debatido, bien aceptando la propuesta de la comisión de ponencia, bien formulando una enmienda a defender en el pleno.

Con esta estructura y funcionamiento, el congreso se desarrolló en un clima, aunque en ocasiones tenso, de comprensión y cordialidad; hubo contactos y reuniones particulares de los congresistas más caracterizados de las diversas secciones, entre ellos y con la comisión de ponencias; este clima y actitud, unidos a un intenso trabajo, decidieron sin duda el éxito, también de fondo, del congreso.

Porque lo cierto es que buena parte de las actitudes iniciales se orientaban más o menos decididamente hacia un futuro Código civil general «expresión de un principio de unidad que no debe tomarse como sinónimo de uniformismo», que recogiese, empero, la tradición de los Derechos hispánicos. La actitud fue evolucionando hacia postulados de subsistencia del pluralismo jurídico, mediante fórmulas transaccionales, logradas, en ocasiones, trabajosamente a fuerza de recíprocas concesiones y de sacrificios mutuos, sin más límite que aquello que, en el ánimo de cada congresista, afectara a la esencia de su propio Derecho. Momento culminante de esta inflexión del Congreso fue el discurso de Rafael Aizpún Santafé, por la sección de Navarra, en la sesión -verdaderamente clave- del lunes 7: durante su intervención, la presidencia hubo de rogar a los congresistas que se calmasen y escuchasen con tranquilidad al orador, tales aplausos suscitó.

En definitiva el Congreso, en sus Declaraciones previas y «como obligada premisa», reconocía que «dentro de la vida jurídica española, juntamente con el Código denominado de Derecho común, existen regímenes jurídicos forales o territoriales (...) que constituyen una realidad consolidada por su observancia y arraigo innegables y por el afecto que les dispensan los naturales de los respectivos territorios; responden a la organización familiar, social y económica de aquéllos y afectan a vitales intereses de carácter moral y material».

Entre sus Conclusiones, la primera y principal apunta, como finalidad, a la «elaboración de un Código general de Derecho civil que recogiera las instituciones de Derecho común, de los Derechos territoriales o forales y las peculiaridades de algunas regiones (...)»; pero sometiendo su elaboración al «siguiente proceso: a) la compilación de las instituciones forales o territoriales, teniendo en cuenta no sólo su actual vigencia, sino el restablecimiento de las no decaídas (...); b) (...) tras un período suficiente de su divulgación, estudio y vigencia, se determinaría el modo material cómo han de quedar recogidas en el futuro Código general (...); c) una labor selectiva de investigación de las fuentes jurídicas hispánicas y de estudio de las instituciones vivas hasta hallar en ellas un substractum nacional que permita construir doctrinalmente el Código general (...); d) la promulgación urgente de una ley de carácter general que resuelva los problemas de Derecho interregional (...); e) la reunión de un nuevo Congreso Nacional de Derecho Civil una vez terminado ese período (...), para examinar la forma y carácter del futuro Código general (...)».

Como se ve, si no se encuentra ese substractum no procede elaborar un Código general; y, encontrado, para elaborar el Código ha de reunirse un nuevo Congreso Nacional que determine la forma y carácter del mismo: los congresistas de 1946, con talento y prudencia, eludieron la responsabilidad de hipotecar a las generaciones sucesivas...

El gobierno concedió la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort a los señores Palá Mediano Buscar voz... y Lorente Sanz, principales organizadores del Congreso; Sancho Izquierdo Buscar voz..., rector de la Universidad y presidente de la junta ejecutiva de aquél; y Martín-Ballestero, secretario del Congreso. El presidente del Consejo de Estudios de Derecho Aragonés Buscar voz... y, como tal, de la comisión de ponencia -en el fondo, el inspirador de todo-, Don Juan Moneva y Puyol Buscar voz..., no fue condecorado por desearlo él así: nunca quiso serlo.

• Bibliog.:
Lacruz Berdejo, J. L.: «El Congreso Nacional de Derecho Civil de 1946»; Anuario de Derecho Civil, I, 1948, pp. 145 y ss.
Pelayo Moré, S.: «El Congreso Nacional de Derecho Civil»; Revista General de Legislación y Jurisprudencia, noviembre de 1946, pp. 588 y ss.

 

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT