Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Confederación Hidrográfica del Ebro

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 04/08/2011

Por un Real Decreto de 5-III-1926 nacen en España las Confederaciones Sindicales Hidrográficas (CSH) -como se llamaron inicialmente-, aprobándose por otro Real Decreto de la misma fecha la constitución de la del Ebro Buscar voz..., la más importante de las diez que han llegado a crearse en el territorio peninsular, y no sólo por la significación económica de la cuenca, sino por la trascendencia de los logros obtenidos.

Si bien no puede hablarse estrictamente de unos antecedentes concretos, es indudable que la prédica regeneracionista de Costa Buscar voz... y Mallada Buscar voz..., sus desvelos en pro de una política hidráulica favorable a los riegos, y la consagración que, en razón a la mancomunidad de intereses a que dan lugar los aprovechamientos colectivos de aguas públicas, encontraron en las Leyes de Aguas de 1866 y 1879 las tradicionales fórmulas asociativas de usuarios, bien merecen tal consideración respecto de esa genial anticipación histórica que fueron las C.S.H., nacidas -al igual que, más tarde, la Compagnie Nationale du Rhöne, en Francia, y la Tennessee Valley Authority, en Estados Unidos- como fruto de una teoría económica espacial que, entre las dos guerras mundiales, busca resolver problemas específicos de áreas delimitadas a base de la revalorización de sus recursos naturales.

Habrán de transcurrir más de cuarenta años para que el concepto de cuenca hidrográfica, como unidad de gestión de los recursos hídricos, alcance el valor universal que le confiere la Carta del Agua (Estrasburgo, 1968). Hitos descollantes en el largo proceso de mentalización nacional son el Primer Plan Nacional de Obras Hidráulicas (1902), la Ley de 7-VII-1911 sobre auxilios del Estado a la iniciativa privada y, de manera muy especial, la Ley de 7-I-1915 por la que, superada ya la idea de un Estado abstencionista y con un tratamiento unitario de la obra hidráulica y la colonización del territorio, se aprueba el Plan de Riegos del Alto Aragón Buscar voz... (RAA), como consecuencia, a su vez, del Primer Congreso Nacional de Riegos Buscar voz..., celebrado en Zaragoza (1913) -«durante siglos enteros se ha movido la opinión aragonesa a impulsos de alguna cuestión relacionada con los riegos»-, donde, y en la comunicación presentada por el riojano Martínez Lacuesta (Conveniencia de constituir una Mancomunidad del Ebro), se encuentra, de alguna manera, el germen precursor de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Finalmente, el Decreto 6-VII-1917, institucionalizando el Sindicato Central de Riegos del Alto Aragón y abriendo a los usuarios el cauce participativo de la Junta de Obras, constituye su precedente más inmediato. Artífice de este planteamiento es el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo Buscar voz..., autor asimismo, al amparo de la preocupación que la Dictadura siente por las obras públicas y con el apoyo de la Academia de Ciencias de Zaragoza, del proyecto que sirve de base al Real Decreto por el que, a propuesta del Conde de Guadalhorce, ministro de Fomento, se crean las Confederaciones. Sus fines incluían la formación de un plan de aprovechamiento general, coordinado y metódico de las aguas de sus cuencas y la ejecución de las obras; la intervención y regulación, por vía de modulación de toda clase de aprovechamientos de aguas; la imposición de un canon de mejora del regadío y, en general, la plena gestión de la obra hidráulica, así como la administración de aguas embalsadas, con la posibilidad de prestar, por concierto con el Estado, toda clase de servicios de obras públicas, agrícolas y forestales, en cuanto guarden relación con las finalidades anteriores, porque «no puede pensarse sólo en regar, ni sólo en labrar, ni en criar animales de carne, leche o tiro, ni en repoblar montes, ni en aprovechar energías mecánicas, sino en todo ello simultáneamente», es decir «ni agricultura sin industria ni comunicaciones, ni industrias sin gran producción agrícola y sin salida» (M. Lorenzo Pardo). De esta forma se configuró un plan de regadíos, producción hidroeléctrica e incluso navegación fluvial, abordando la construcción de las obras y su explotación con un criterio unitario y programado de los intereses en toda la cuenca. Era, en definitiva, un precedente de la planificación regional sobre bases naturales, que hoy retorna bajo la idea de la ordenación territorial.

Se crearon las Confederaciones con plena autonomía para regir y administrar por sí los intereses a ellas confiados, como organismos de la Administración Institucional, con régimen económico basado en sus propios recursos, procedentes de la explotación de las obras hidráulicas, incrementados con una subvención estatal, estando facultadas para emitir empréstitos con aval del Estado. El poder legislativo se residencia en una asamblea de síndicos, la mayoría elegidos por zonas y representando las obras de riego, los intereses industriales, los productores de energía, los regantes y las diferentes entidades, cámaras y sindicatos; en tanto el poder ejecutivo radica en la junta de gobierno, que preside un delegado regio, y el poder judicial descansa en un comité de arbitraje. La dirección técnica, delegada del Ministerio de Fomento, encabeza los consejos de construcción y aplicaciones, siendo responsable de la redacción del plan y su ejecución, para lo que dispone de una adecuada infraestructura de servicios generales, técnicos y especiales.

Bajo estas especificaciones y, como queda dicho, mediante otro Real Decreto de 5-III-1926 se crea la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro (CSH), con capitalidad en Zaragoza, siendo su primer delegado regio Antonio de Gregorio Rocasolano Buscar voz..., y director técnico el promotor de la idea, Manuel Lorenzo Pardo. Finalizada la campaña de divulgación, dirigida al país entero y muy especialmente buscando la participación de los usuarios, el Real Decreto de 23-VIII-1926 aprueba el reglamento de la C.S.H.E. conforme al esquema previsto.

De la ambición del proyecto puede dar idea la referencia de los servicios en que se articula y entre los que, además de los técnicos de estudios, construcción, conservación y explotación, cuenta con los de aplicaciones agronómicas, forestales, de minas e industriales, estadística matemática, hidrografía, meteorología, geología, laboratorio, trabajos geográficos y cartográficos, valoraciones, expropiaciones, arquitectura, inspección social y sanitario; éste, como ejemplo, dedicado al estudio y aplicación de los medios profilácticos encaminados a evitar las endemias propias entonces del regadío en su período de adaptación humana, tales el paludismo y la anquilostomiasis.

Geografía: La cuenca del Ebro, con una forma aproximadamente triangular y situada al nordeste de la península, es la de mayor extensión superficial -85.001 km.2- del territorio nacional, con algo más del 17 % del conjunto. Hidrográficamente limita al norte con la francesa vertiente atlántica del Pirineo y las cuencas españolas que vierten al Cantábrico; al sur con las cuencas del Duero, Tajo y Júcar; y al este con el mar Mediterráneo y las cuencas internas de Cataluña. Su longitud máxima, de Peña Labra a la isla de Buda, es de 520 km. -con 910,5 km. de curso fluvial en amplios meandros- y su anchura extrema la alcanza, con 270 km., entre el Principado de Andorra y Cantavieja (Teruel.). En su desembocadura forma un delta -los Alfaques- de más de 30 km. de longitud y uno de los pocos existentes en el Mediterráneo. La cuenca del Ebro, con sus 85.001 km.2, no se sitúa toda ella en territorio español, según se desprende del siguiente cuadro resumen:

Igualmente pertenecen a la jurisdicción del Ebro los 551 km.2 de la cuenca cerrada de la laguna de Gallocanta, en Zaragoza y Teruel. El ámbito territorial de la cuenca del Ebro incluye, en alguna proporción, dieciocho provincias españolas pertenecientes a nueve Comunidades Autónomas, con la siguiente distribución:

De lo que resulta que prácticamente el 50 % del territorio de la cuenca del Ebro corresponde a Aragón, el 18% a Cataluña, Navarra y Castilla y León participan conjuntamente casi en el 20%, el 6% corresponde a La Rioja, algo más del 3% al País Vasco, y Cantabria, Castila-La Mancha y la Comunidad Valenciana contribuyen cada una de ellas con prácticamente un 1 %. Con referencia al territorio aragonés, 5.503 km.2 de la provincia de Teruel, el 37 %, son vertientes a la cuenca que administra la Confederación Hidrográfica del Júcar Buscar voz.... Tienen su capitalidad dentro de la cuenca del Ebro, Álava, Huesca, Lérida, Logroño, Navarra y Zaragoza. Por sectores económicos, la distribución de la población ocupada dentro de la cuenca del Ebro es la siguiente:

Historia: A la fecha de su creación, los regadíos de la cuenca ascendían a unas 420.000 Ha., más de la mitad de ellas con carácter eventual. Asegurar este riego constituyó aspiración básica del Primer Plan, con la terminación de los embalses de Las Navas Buscar voz..., Gallipuén Buscar voz... y Cueva Foradada Buscar voz..., y la construcción de los de Amós Salvador, Pena Buscar voz..., Arguis Buscar voz..., Santa María de Belsué Buscar voz..., Barasona Buscar voz... (hoy Joaquín Costa) y Almochuel Buscar voz..., así como diversas obras en los Riegos del Alto Aragón Buscar voz... y la finalización del Canal Victoria-Alfonso (hoy Lodosa Buscar voz...). Se proyectan los embalses del Ebro, Yesa Buscar voz..., Santolea Buscar voz..., Las Torcas Buscar voz..., Vadiello Buscar voz... y Guara, y la mejora de los regadíos del Canal de Aragón y Cataluña Buscar voz..., Urgel y Bajo Aragón, obras ya en explotación junto a los canales de Tauste Buscar voz..., Imperial de Aragón Buscar voz... y del Delta del Ebro. Se estudia la regulación complementaria del embalse del Ebro; la viabilidad económica de la planificación hidráulica en los ríos Aragón Buscar voz..., Cinca Buscar voz..., Segre, Nogueras Ribagorzana Buscar voz... y Pallaresa y Jalón Buscar voz...; el aumento del módulo útil del río Gállego Buscar voz... y la regulación de los ríos Najerilla e Iregua, con la puesta al día del Arba Buscar voz... y el Cidacos.

En estos primeros años de activo lanzamiento y rodaje son numerosas las publicaciones de la C.S.H.E., destacando la de una revista mensual y un fondo editorial de temas especializados. Se crea una red foronómica con 223 estaciones, y la red meteorológica se extiende a 550 estaciones; se trabaja con el auxilio del Instituto Geográfico en la formación del plano topográfico 1/25.000, como apoyo al fotoplano propio en escala 1/10.000; se llevan a cabo largos recorridos de nivelación de alta precisión en los ríos principales, y se practican extensos reconocimientos geológicos. Los Servicios de Aplicaciones establecen centros experimentales de capacitación y apoyo al país regante, seleccionando el trigo de ciclo largo Aragón 03 Buscar voz... e introduciendo el cultivo del arroz, como medio de desalinización, en las provincias de Huesca y Lérida; se llevan a cabo repoblaciones forestales en restauración de cuencas deforestadas; se corrigen barrancos y torrentes y se concurre a la Power World Conference (Barcelona, 1929), aportando 40 memorias monográficas sobre temas especializados. Desde el principio se emiten empréstitos con aval del Estado para la financiación del Plan, y la C.S.H.E. es mayoritaria en las sociedades Canal de Urgel y Real Compañía de Canalización y Riegos del Ebro.

El esquema experimenta profundas modificaciones entre 1931 y 1936, cuando el organismo, en parte como consecuencia de las corrientes centralizadoras al uso, es objeto de toda suerte de críticas y acusaciones -fundamentalmente despilfarro, nepotismo y descontrol-, por otra parte nunca probadas ni suficientemente aclaradas, que alcanzan por igual a los hombres y a sus obras. El caso es que ya con la II República Buscar voz... empieza a desvirtuarse el carácter de las Confederaciones. El Decreto de 24-VI-1931 -siendo ministro Albornoz- las transforma en Mancomunidades Hidrográficas, limita su autonomía y suprime la representación de los usuarios; al retirarse el aval del Estado para sus empréstitos desaparece la principal fuente de financiación; en la del Ebro las obras se paralizan, los proyectos no prosperan y se restringen servicios. Por Decreto de 16-VIII-1932, pasa a denominarse Delegación de los Servicios Hidráulicos del Ebro, pierde su ya maltrecha autonomía y se convierte en uno más de los servicios oficiales del Ministerio de Obras Públicas, para desaparecer todo rastro confederal con el Decreto de 25-X-1933, con I. Prieto como ministro del ramo. Finalmente el Decreto de 19-II-1934 la reorganiza como Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), restituyéndole en alguna medida su autonomía, y el Decreto de 7-IX-1935 aprueba su nuevo reglamento, donde se ha perdido ya la óptica unitaria y el decisivo tema de la colonización ha salido, definitivamente, del ámbito de sus competencias, que todavía se verán mermadas con el Decreto de 13-VI-1936, que transfiere a la Generalidad de Cataluña los servicios referentes a aguas, obras hidráulicas y complementarios sitos en su territorio.

En 1936 se inaugura el Canal de Lodosa Buscar voz..., el embalse del Ebro se encuentra paralizado por las huelgas, se trabaja en los de Ortigosa, Alloz, Yesa, Mediano Buscar voz... y La Sotonera Buscar voz... -éste embalsado ya parcialmente para atender el tramo I de Monegros, cuyo tramo II se encuentra muy avanzado-, riegan las presas de Pina Buscar voz... y Santolea Buscar voz..., prosiguen las comenzadas obras del Canal de las Bardenas Buscar voz... y Barasona Buscar voz... alivia los problemas del Canal de Aragón y Cataluña Buscar voz...; se trabaja igualmente en obras de abastecimiento, defensa y encauzamiento. El proceso de la contienda civil determinó un obligado paréntesis, y la disolución de la asamblea de síndicos en julio de 1936 Buscar voz... dejó a la junta de gobierno como único cauce de representación de los usuarios.

El impulso pretendido en las obras hidráulicas a partir de 1939 tropieza con grandes dificultades financieras, si bien se afianza definitivamente la idea de que un organismo suprarregional, adaptado a la realidad geográfica y económica que es una cuenca hidrográfica, tenga a su cargo la gestión del negocio público en materia de aguas. La O.M. comunicada de 17-I-1942, habida cuenta que se encontraba extinguido el mandato de los síndicos que integraban la disuelta asamblea, dispuso la suspensión de sus funciones en la junta de gobierno, que de esta manera queda reducida a la representación oficial.

La C.H.E. entra en un período de estatalización casi absoluta, ratificada por el Decreto de 10-I-1947, que unifica en una sola las Jefaturas de Obras y Aguas, determinando una nueva organización para las Confederaciones en general. El Decreto de 8-IX-1959, creando las Comisarías de Aguas como servicio estrictamente estatal -sobre la base de las Jefaturas de Aguas, que salen del ámbito confederal-, es el comienzo de un lento proceso de retorno a la perdida autonomía de las Confederaciones, que por Decreto de 14-VI-1962 son calificadas como «Entidades Autónomas, grupo B». Nuevos pasos hacia la autonomía son las OO.MM. de 8-V-1965, disponiendo la constitución de las Juntas de Obras y Juntas de Explotación, de 21-IV-1967, que incorporan cuatro usuarios a la Juntas de Gobierno, y, finalmente, el Real Decreto de 14-IX-1979, por el que se determina la composición y funciones de los órganos de gobierno de las Confederaciones, que a partir de dicha fecha serán la asamblea, la junta de gobierno, el delegado del gobierno y el director.

Sin cubrirse todos los objetivos inicialmente previstos, el período 1939-1980 arroja un saldo harto positivo en realizaciones. Se construyeron los embalses reguladores del Ebro, Yesa, Eugui, Lanuza Buscar voz..., Búbal Buscar voz..., La Sotonera, Vadiello, Mediano, El Grado Buscar voz..., Santa Ana Buscar voz... y su Canal de Enlace con Aragón y Cataluña, Oliana, Guiamets, Mansilla, González Lacasa, La Tranquera Buscar voz... y Calanda Buscar voz..., mejorando los de Joaquín Costa, Las Torcas, Santolea y Estanca de Alcañiz Buscar voz.... Se pusieron en explotación zonas en la presa de Pina, Riegos del Najerilla, Bardenas, Monegros, Flumen, Cinca y Valmuel, a más de los riegos asegurados con los embalses reguladores y las mejoras introducidas en los Canales de Lodosa, Aragón y Cataluña y Urgel. Los regadíos de la cuenca han pasado a ser unas 725.000 Ha. Se llevaron a cabo acciones de abastecimiento, distribución y saneamiento en 833 localidades, entre ellas, Zaragoza, Huesca, Pamplona, Vitoria, Logroño y Lérida, y son numerosas las obras de defensa, encauzamiento y revestimiento realizadas.

La Confederación hoy: La peculiaridad de un recurso -el agua-, caprichoso en la forma de presentarse tanto en el tiempo como en el espacio, así como en la cantidad necesaria, han contribuido a destacar el papel integrador y vertebrador de las Confederaciones Hidrográficas en la administración de este recurso.

El desarrollo de las grandes obras de infraestructura hidráulica para el fomento de las transformaciones en regadío y la producción hidroeléctrica llevadas a cabo por la Confederación Hidrográfica del Ebro durante sus casi setenta y cinco años de existencia, ha tenido innegables efectos sobre el asentamiento de la población, el desarrollo de una agricultura moderna y competitiva o el despegue industrial; en definitiva, sobre el empleo.

Los profundos cambios experimentados por la sociedad en los últimos veinte años, los adelantos tecnológicos, la creciente conciencia ecológica, la mejora de la calidad de vida y el aumento de la demanda han propiciado una evolución en los objetivos de las Confederaciones Hidrográficas, institución señera en nuestro país, y también en la del Ebro, que continúa siendo pionera en tantos aspectos.

Los diferentes avatares políticos de los últimos tiempos, la Constitución española de 1978, que introduciendo una nueva organización territorial con la creación de un Estado de las autonomías, distribuye entre estos entes competencias -a veces de forma imprecisa- en materia de aguas, la ordenación territorial, la preocupación por el medio ambiente, la necesidad de que el agua esté presente allá donde se la necesita, no sólo en la cantidad precisa sino con la calidad necesaria, ha propiciado una nueva orientación en la figura de las Confederaciones Hidrográficas que se ve reflejada en la Ley de aguas de 2-VIII-1985.

Los organismos de cuenca, Confederaciones Hidrográficas en el caso de cuencas intercomunitarias -cuando las aguas discurren por más de una comunidad autónoma- se han convertido así en el único organismo gestor en materia de aguas, haciendo de nuevo realidad el principio de gestión unitaria de las aguas dentro del concepto de cuenca hidrográfica, tan arraigado en nuestro país.

A las ya tradicionales funciones soberanas relativas a las aguas -actos de disposición sobre el dominio público competencia de las Comisarías de Aguas-, y al fomento, promoción, construcción y explotación de las obras públicas propias o encomendadas a las Confederaciones, se ha unido la función de la planificación hidrológica que condiciona la utilización del dominio público hidráulico, no constriñéndose esta tarea a la elaboración de una relación o catálogo de obras. El ya citado Real Decreto de 1-VIII-1985 establece también las funciones de las unidades orgánicas dependientes de la presidencia del organismo -cargo que sustituye al delegado del gobierno- y que ejerce las superiores funciones directivas y ejecutivas. Estas unidades son las Comisarías de Aguas, con funciones relativas a la gestión y protección del dominio público hidráulico; la Dirección Técnica con competencias en construcción y explotación de las obras hidráulica y la Secretaría General cuyo cometido se centra en el funcionamiento de los órganos colegiados y en la administración ordinaria del organismo, a las que el Real Decreto de 28-VII-1989 une la Oficina de Planificación Hidrológica Buscar voz..., encomendándole la elaboración y seguimiento del plan hidrológico de cuenca.

Esta evolución en los objetivos de las Confederaciones, propiciada por las aspiraciones y reivindicaciones sociales, que se dirigen no tanto al ámbito de la regulación cuanto al de la calidad del agua, con manifiestas tendencias medioambientalistas, se refleja también en la creación por un Real Decreto de 2-VIII-1991, dentro del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, de la Secretaría de Estado de Políticas del Agua y el Medio Ambiente, de la que dependen los organismos de cuenca, dentro del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, hasta terminar creando en 1996 el Ministerio de Medio Ambiente, con la decidida voluntad política de responder a la demanda social de acentuar los cometidos ambientales en las Confederaciones Hidrográficas.

En 1995 comienza a prestar servicio el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que permite conocer en tiempo real los datos de las estaciones de aforo para la prevención de avenidas y la gestión del recurso, así como el Sistema Automático de Calidad de las Aguas, que permite tener un mayor control sobre la bondad del recurso. Tras varios años de estudios sobre planificación, en febrero de 1996 el Consejo del Agua de la cuenca del Ebro aprueba la propuesta de Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro, que se verá definitivamente aprobado por un Real Decreto de 24-VII-1998, incluyendo en el mismo el Pacto del Agua Buscar voz..., aprobado por resolución de las Cortes de Aragón de 1992 y remodelado en la década siguiente (Pacto del Agua Buscar voz...).

Las circunstancias económicas, políticas y presupuestarias generadas a partir de finales de 1996 llevan a la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro a aprobar en julio de 1997 la creación de una sociedad estatal, Aguas de la cuenca del Ebro que, dependiendo de la Confederación y del Ministerio de Medio Ambiente, ejecutará determinadas obras que le sean encomendadas, con aportaciones económicas del Fondo de Cohesión europeo, y de los usuarios de las obras.

Pero la Confederación Hidrográfica del Ebro no ha abandonado sus orígenes, y sigue construyendo obras hidráulicas, allá donde se necesitan, para atender las demandas sociales, y así en el cuadro 1 se contemplan los embalses de titularidad estatal, en explotación por la Confederación Hidrográfica del Ebro.

En la cuenca del Ebro hay 783.948 hectáreas concesionales para regadíos y usos agrarios, de las cuales, 455.381 corresponden a los grandes sistemas de riego y el resto a los llamados pequeños regadíos. Dentro de los grandes sistemas de riego, suministrados por grandes canales, destacan los siguientes:

De la bondad del modelo confederal y de la gestión integral de las aguas dentro del principio de unidad de cuenca dará como resultado la creación, a mediados de los años noventa, de la Red Internacional de Organismos de cuenca, de la que la Confederación Hidrográfica del Ebro es miembro fundador, y el interés demostrado por países iberoamericanos de crear modelos semejantes de gestión del recurso hidráulico.

Hoy, con el retorno de los usuarios a la gestión del recurso a través de los nuevos órganos colegiados creados al amparo de la Ley de 1985 y el Real Decreto de 29-VII-1988 y plenamente operativos desde 1990 (Junta de Gobierno, Consejo del Agua, Asamblea de Usuarios, Juntas de Explotación, Comisión de Desembalses y Juntas de Obras) y la incorporación a los mismos de las Comunidades Autónomas, ha vuelto a hacerse realidad aquella estructura confederal que tantos entusiasmos y esperanzas concitó desde un principio y que tan importante ha sido -y puede seguir siendo- para la economía de toda la cuenca y muy particularmente de Aragón.

Bibliog.:
Revista de la C.S.H.E. y M.H.E. (67 números), Zaragoza, 1927-1933.
Publicaciones monográficas de la C.S.H.E., M.H.E. y C.H.E. (36 volúmenes); Zaragoza 1926-1936.
Lorenzo Pardo, M.: La Confederación del Ebro. Nueva Política hidráulica; Madrid, 1930.
Memoria de la C.H.E. (1936-45); Zaragoza, 1945.
Martín-Retortillo, S.: «Trayectoria y significación de las Confederaciones Hidrográficas»; Revista de Administración Pública, n.° 25 (1958), pp. 85-126.
Velarde Fuertes, J.: Política económica de la Dictadura; Madrid, 1968, pp. 27-53.
Memoria de la C.H.E. (1946-75); Zaragoza, 1976.
Fanlo Lorás, A.: Las Confederaciones Hidrográficas y otras Administraciones Hidráulicas; Madrid, 1996.
Barrera Giménez, M.: Las aguas del Ebro; Zaragoza, 1999.
Memorias de la Confederación Hidrográfica del Ebro, 1985-1998.

ENLACE RELACIONADO

 

Monográficos

Aragón en los inicios del siglo XX

Aragón en los inicios del siglo XX

La época de la Restauración desde el Desastre del 98 a la II República.

El Ebro y los aragoneses

El Ebro y los aragoneses

La relación que mantiene el río Ebro con los aragoneses durante toda su historia.

Joaquín Costa

Joaquín Costa

El personaje que más influencia ha tenido en el pensamiento y la política del siglo XX.

La II República y la Guerra Civil en Aragón

La II República y la Guerra Civil en Aragón

Una década traumática que iba a marcar una profunda fractura en la sociedad aragonesa del siglo XX.

Los ríos de Aragón

Los ríos de Aragón

Un recorrido por la red hidrográfica aragonesa, uno de los principales elementos vertebradores del territorio.

Imágenes de la voz

Edificio racionalista, se...Edificio racionalista, sede de la ...

Servicio automático de in...Servicio automático de información...

Mapa de la cuenca de la C...Mapa de la cuenca de la Confederac...

Confederación Hidrográfic...Confederación Hidrográfica del Ebr...

C.H.E.: el pabellón de la...C.H.E.: el pabellón de la Confeder...

C.H.E.: llegada de Primo ...C.H.E.: llegada de Primo de Rivera...

C.H.E.: primer acto conme...C.H.E.: primer acto conmemorativo ...

Confederación Hidrográfic...Confederación Hidrográfica del Ebr...

Recursos de la voz

Superficie por comunidade...Superficie por comunidades de gran...

Canales...Canales

Embalses en la Confederac...Embalses en la Confederación Hidro...

Población ocupada por sec...Población ocupada por sectores

Cuenca del Ebro en Andorr...Cuenca del Ebro en Andorra y Franc...

Datos territoriales de la...Datos territoriales de la cuenca d...

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT