Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Cabrera y Griñó, Ramón

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 01/10/2009

(Tortosa, Tarragona, 1806 - Wentworth, Inglaterra, 24-V-1877). Prestigioso general carlista Buscar voz.... Hijo de un marino mercante, sus padres quisieron que fuera sacerdote, para que disfrutase de un beneficio eclesiástico adscrito a la familia; con este fin ingresó en el Seminario de Tortosa, donde seguiría estudios, más por inercia que por vocación, no llegando a ordenarse.

Al estallar la guerra civil Buscar voz... en 1833 se sumó a las partidas carlistas del Maestrazgo a las órdenes de Carnicer Buscar voz..., participando en diversas acciones de guerra no solamente en estas tierras, sino también en las del Bajo Aragón, ocupando Caspe, de donde sacó un cuantioso botín. Tras el fusilamiento de Carnicer pasó a ser comandante interino del Bajo Aragón, a fines de 1835. Al empezar el año 1836 diseminó sus fuerzas e impuso la guerra de guerrillas; por entonces tuvieron lugar los fusilamientos de los alcaldes de Valdealgorfa y Torrecilla, y, como represalia, el fusilamiento por parte de los liberales (Nogueras Buscar voz... y Espoz y Mina Buscar voz...) de la madre de Cabrera (16-II-1836). Tal muerte levantó polvareda en el extranjero y provocaría una cadena de represalias por parte de Cabrera, como la muerte de cuatro mujeres inocentes en Valderrobres.

Ascendido a brigadier, participó en la expedición del general Gómez (septiembre de 1836) por Andalucía y Extremadura. De regreso al Maestrazgo tuvo que empezar casi de nuevo y en esta etapa de su actuación se produjeron hechos que, aunque tan crueles como otros de esta sangrienta guerra civil, impresionaron fuertemente a la imaginación popular, por la proporción que le dieron la prensa y los libelos de la época; fueron éstos los fusilamientos de Burjasot, según algunos escritores de la época contemplados por Cabrera en medio de una gran orgía. En 1837 facilitó el paso del Ebro a la fracasada Expedición Real de Carlos V a Madrid; después regresó a sus tierras del Maestrazgo, realizando una de sus famosas hazañas: el asalto y toma de Morella (1838), que le valió el ascenso a teniente general a los 32 años y el título de conde de dicha ciudad; aumentó sus defensas, estableciendo fábricas de pólvora, lo mismo que en Cantavieja, y convirtió a Morella en capital de su pequeño feudo montañés.

Tras el fracaso de Cabañero Buscar voz... en la toma de Zaragoza, Cabrera emprendió una intensa campaña por las tierras bajas de Aragón, ocupando Calanda y varias plazas fortificadas, rechazando un ataque del general isabelino Oraa, que quería reconquistar Morella, e hizo fracasar también a Pardiñas en Maella Buscar voz.... Cabrera, que no descansaba de sus triunfos, siguió organizando expediciones: cayó sobre Calatayud el 16 de noviembre, y después por Calamocha y Cantavieja se dirigió a la huerta valenciana. A principios del año siguiente, 1839, se firmará el convenio de Segura, llamado por los liberales tratado de Lécera, entre Van Halen y Cabrera, sobre canje de prisioneros.

El final de la guerra en el norte, con el convenio de Vergara, permitió al gobierno central concentrar sus tropas contra Cabrera, que no aceptaba el tratado de paz. El general Espartero, una vez pacificado el norte, se trasladó a Zaragoza y tomando el mando de las tropas se dirigió a Levante, donde Cabrera, gravemente enfermo, resistió cuanto pudo; tras la derrota de éste en Morella (mayo 1840), tuvo que repasar el Ebro y marchar a Berga, capital de los carlistas del principado catalán, y de allí a la frontera francesa, que atravesó en julio de 1840.

Vivió en Francia hasta la segunda guerra carlista la guerra de los Matiners, en la que nuevamente se puso al frente de las tropas obteniendo éxitos como el de Pasteral (que le valió el título de marqués del Ter). Pero tras las defecciones de jefes carlistas se doblegó ante la realidad y volvió a la emigración, cruzando la frontera francesa en abril de 1849. Al año siguiente contrajo matrimonio con una aristócrata inglesa, Marianne Catherine Richards, y a partir de entonces cambió progresivamente de manera de pensar, convirtiéndose el «tigre del Maestrazgo» en el gran burgués de Wentworth: al bárbaro derramamiento de sangre anterior prefiere la negociación.

No participó en la incierta aventura de San Carlos de la Rápita, y tras la muerte del conde de Montemolín se encontró distanciado del sucesor, Carlos VII, que sentía honda antipatía por Cabrera y no aceptaba la petición de éste de una asamblea elegida por sufragio universal; sin embargo, por su prestigio, le nombró jefe del partido y del ejército en 1869. Al fin, la actitud equívoca del pretendiente y la falta de confianza de Cabrera en una nueva guerra, además de las intrigas de la camarilla del rey, le hicieron presentar la dimisión en 1870, en Vevey, y separarse de la causa carlista. La defección de Cabrera acrecentó la campaña de injurias y protestas contra él y, desengañado por todo esto, acabó en 1875 reconociendo como rey a Alfonso XII. Vivió después en Wentworth, retirado de toda actividad política, hasta su muerte.

• Bibliog.:
Oyarzun, R: Vida de Cabrera; Barcelona, 1961.

 

Monográficos

La disolución del Antiguo Régimen

La disolución del Antiguo Régimen

La lenta ascensión de la clase burguesa en Aragón y el proceso constitucional en la primera mitad del siglo XIX

Imágenes de la voz

Ramón Cabrera y Griñó...Ramón Cabrera y Griñó

Ramón Cabrera y Griñó. Mi...Ramón Cabrera y Griñó. Militar car...

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT