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Sessé y Lacasta, Martín

Contenido disponible: Texto GEA 2003

(Baraguás, H., 1751 - Madrid, 4-X-1808). Médico, Botánico, Naturalista. Cursó estudios de medicina en Zaragoza; en 1775, al no conseguir una plaza en la Universidad de Huesca, marchó a Madrid donde pudo practicar sus conocimientos y tener los primeros contactos con los naturalistas del Jardín Botánico. En 1779 prestó sus servicios en un hospital del ejército, durante el bloqueo de Gibraltar, partiendo algún tiempo después con destino a Cuba como miembro del personal médico de la escuadra del marqués de Socorro. Tras una importante labor sanitaria llevada a cabo en la propia travesía y posteriormente en la isla antillana, decidió trasladarse a México donde desembarcó en los primeros años de los ochenta, Su llegada al que entonces era denominado virreinato de Nueva España, marcó el inicio de un proyecto que le ocuparía el resto de su vida y le llevaría a recorrer una buena parte de su amplísima y variada geografía.

Previamente y después de un dilatado intercambio de correspondencia a causa de la distancia, con los responsables del Jardín Botánico de Madrid, con fecha 20 de mayo de 1785 había obtenido el nombramiento de Comisionado de esa institución en México, para el reconocimiento de la flora de su extenso territorio, a la par que se fundaría en la capital una cátedra de Botánica con su correspondiente jardín.

Abandonando el ejercicio de la medicina, se entregó de pleno al estudio de las ciencias naturales, remitiendo muestras de plantas al Botánico madrileño con las correspondientes explicaciones sobre el uso que hacían los naturales para combatir las enfermedades. Después de nuevas peticiones y con las recomendaciones pertinentes, entre ellas la del director del Jardín Botánico Gómez Ortega y algún influyente político, se consiguió, por fin, que Carlos III diese las órdenes pertinentes para organizar la expedición a Nueva España, propuesta por Martín Sessé.

Sus preparativos fueron lentos y costosos, ya que a ella se incorporaron algunos naturalistas llegados desde la península; también participaron algunos dibujantes, en este caso mejicanos, puesto que cuando aún no se conocía la fotografía, deberían tomar apuntes de todo cuanto los responsables de aquella considerasen de interés. Antes de internarse en Méjico, Sessé recorrió Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba, donde otros botánicos y sus auxiliares se encontraban realizando tareas similares, colaborando especialmente en esta última en la búsqueda de remedios para combatir una preocupante epidemia de origen parasitario que se extendía con rapidez.

Los trabajos de exploración y recogida de muestras de la naturaleza mexicana, incluida fauna, flora y minerales se prolongó hasta 1803. Entre las diversas campañas recorrieron el territorio comprendido entre San Francisco, en California hasta León, en Nicaragua; por mar se cubrieron desde la Antilla hasta Nutka, en Canadá. Un elemento fundamental para esta tarea fue el mejicano José María Mociño, formado por el mismo Sessé, que vino a España casi a la vez que lo hiciera su maestro. Redactaron entre ambos alguna memoria científica y trataron de publicar, sin éxito, el resultado de tan laboriosa expedición. En esta espera falleció Martín Sessé, atendido hasta el último momento por su colega americano.

Como un lamentable epílogo, la invasión napoleónica primero y los difíciles años posteriores, en los que la cultura ha dependido tanto de los estamentos oficiales, uno de los más importantes testimonios de la expedición a la Nueva España, una colección de unas 2.000 láminas pintadas a la acuarela por los artistas mejicanos Vicente de la Cerda y Anastasio Echevarría, representando la flora y la fauna de las regiones exploradas, quedaron en el olvido en el domicilio de algún particular. Así se mantuvieron hasta que en 1981, quienes entonces las custodiaban, las vendieron a una institución norteamericana al precio de 2.000 pesetas cada una, sin que al parecer nadie tuviese en cuenta el interés cultural e histórico de lo que se estaba exportando. Aunque se dice que se hicieron gestiones para recuperarlas, la firma oficial que autorizó su salida ha impedido su retorno.

• Bibliog.: Lozoya, Xavier, Plantas y luces en México. Ediciones del Serbal, Barcelona, 1984. Martínez Tejero, Vicente. Botánica Aragonesa. Catálogo exposición. Diputación General de Aragón. Zaragoza, 1991. VV.AA. Homenaje a Martín de Sessé y Juan del Castillo. Instituto de Estudios Altoaragoneses-Instituto Pirenaico de Ecología. Huesca y Jaca, 1993.

 

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