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Banco de Tierras

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 14/03/2011

El Banco de Tierras fue un proyecto de «reforma agraria» de la Comunidad Autónoma de Aragón, elaborado durante el primer gobierno socialista de la D.G.A., que tenía por finalidad fomentar la modernización y el desarrollo agrario y social del campo. En este sentido se aprobó la Ley 3/1987 cuya exposición de motivos refleja su filosofía de la siguiente forma: «Las condiciones actuales y futuras de nuestra sociedad exigen una reforma imaginativa e innovadora de la agricultura que, superando el contenido tradicional de la reforma agraria, y entendiéndola no sólo como "reparto de tierra", procure la creación de explotaciones agrícolas que resulten económicamente rentables y socialmente viables como base de una nueva actividad agraria. Se trata de adecuar las normas jurídicas a la realidad, ya que existen nuevos condicionamientos técnicos, económicos y sociológicos que afectan al mundo rural». Tras su aprobación y publicación esta Ley no fue desarrollada por lo que la reflejamos como proyecto o documento histórico.

Con su desarrollo, se pretendía dar respuesta a los problemas tradicionales de la agricultura con un nuevo enfoque, pues en su filosofía se defiende que «ya no interesa tanto quién es el propietario sino cómo se usa la tierra y cuáles son las mejores condiciones que han de cumplirse» para asegurar al titular un uso adecuado en razón de la función social de la tierra. Así, era necesario combinar junto a instituciones tradicionales, tales como la concesión administrativa, un sistema innovador de tenencia de la tierra que:

1. Permita llevar a cabo la adecuada y más justa distribución de aquellas tierras que han sido transformadas mediante grandes inversiones públicas.

2. Evite que, una vez transformadas las tierras y adjudicadas, puedan acumularse de nuevo en una sola mano, transcurrido un escaso período de tiempo.

3. Opere como instrumento de desarrollo económico, fijando índices y calidades de explotación que es necesario alcanzar, a la vez que autoriza a señalar un canon concesional acomodado al rendimiento obtenido.

4. Garantize el mantenimiento del patrimonio inmobiliario del Banco de Tierras, a través de fórmulas de afectación y desafectación.

5. Junto a la garantía de los derechos privados, la Ley establece derechos de adquisición preferente que en modo alguno menoscaben el derecho de propiedad, sino que resaltan el contenido del mismo, matizándolo con un sentido social de acuerdo con lo previsto en el artículo 33º de la Constitución.

6. Arbitra soluciones para la integración en el Banco de Tierras de aquéllas precedentes de los antiguos patrimonios comunales, garantizando a los municipios el mantenimiento del valor de los mismos mediante la adjudicación de tierras debidamente transformadas en regadío.

Los párrafos anteriores, resumidos del articulado de la citada Ley, reflejan lo esencial de una iniciativa que venía a recoger las exigencias actuales y futuras de nuestra sociedad que reclamaba una reforma imaginativa e innovadora de la agricultura. Ésta debía superar el contenido tradicional de la reforma agraria como «reparto de tierra», procurando la creación de explotaciones agrícolas que resulten económicamente rentables y socialmente viables como base de una nueva actividad agraria. Así, el Banco de Tierras constituiría el elemento principal del proceso de una nueva e innovadora reforma agraria y permitiría el mantenimiento de la titularidad pública de las tierras comunales afectadas por alguno de los planos de transformación en regadío.

Aunque su ámbito de aplicación se extendía al conjunto de la Comunidad Autónoma de Aragón, de alguna manera la Ley vino impulsada por la necesidad de dar una solución legal adecuada al problema planteado ante el inicio de las obras de transformación en el área de Bardenas II Buscar voz.... En estas zonas existen grandes superficies de tierras comunales pertenecientes, sobre todo, a los municipios de Ejea de los Caballeros Buscar voz..., Tauste Buscar voz... y Pradilla de Ebro Buscar voz...; estos Ayuntamientos que se oponían al proceso de expropiación de sus comunales, llegaron a un acuerdo con la Diputación General de Aragón Buscar voz... en noviembre y diciembre de 1984, por el que aceptaban desbloquear las expropiaciones, mientras que el Gobierno aragonés se comprometía a impulsar una solución jurídica que garantizase la continuidad del dominio público de las tierras afectadas. Desde entonces el proyecto de Ley estuvo sometido a un proceso de más de un año y medio de intenso trabajo y perfeccionamiento técnico. Junto al problema de Bardenas II también estaban presentes en el origen de la Ley las 60.000 hectáreas de transformación en regadío de Monegros II Buscar voz.... Unas y otras se perfilaban como las principales zonas de aplicación de la nueva legislación aragonesa sobre reforma agraria.

Según recogía la Ley, el Banco de Tierras se nutriría de aquellas tierras que se adquirieran en los procedimientos de transformación de grandes zonas de regadío, de las que pudiera ceder cualquier ente público, de las pertenecientes a la Diputación General de Aragón y que ésta decidiera adscribir al Banco de Tierras, y aquellas otras que el ente gestor del Banco pudiera adquirir en régimen de derecho privado. Las tierras que constituyera el Banco se destinarían a:

• constituir o complementar explotaciones familiares,

• constituir explotaciones comunitarias,

• y establecer campos de experimentación de cultivos.

Los bienes del Banco de Tierras, que serían propiedad de la Comunidad Autónoma de Aragón, los administraría un ente gestor, Organismo Autónomo en el que estarían representados la Diputación General de Aragón, los Ayuntamientos afectados por el Banco de Tierras y los Sindicatos y Organizaciones Agrarias. Además de las obligaciones de administración y conservación del patrimonio rústico propio, el ente gestor tendría por finalidad asesorar y gestionar programas y proyectos de inversión en apoyo de los concesionarios, contribuir al desarrollo socioeconómico de los municipios interesados, y velar por la conservación del entorno ecológico del Banco de Tierras mediante una explotación racional de sus recursos naturales.

 

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Banco de tierras...Banco de tierras

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