Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Badín y Compañía de Madrid y Zaragoza

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 15/05/2009

(«Compañía de Badín») Sociedad ampliada y prácticamente creada en 1769 para la construcción del Canal Imperial de Aragón Buscar voz.... No se conoce su actidad anterior; sólo que pertenecía a Luis Miguel Badín, hijo de Juan Agustín Badín Buscar voz.... Tuvo a su cargo las obras hasta 1772 y fue disuelta en 1778.

La historia de la sociedad está indisolublemente unida a los difíciles comienzos de la construcción del canal, heredero de la antigua Acequia Imperial de Aragón Buscar voz.... El proyecto de los Badín preveía la construcción y explotación de un canal de riego, y quizás de navegación, hasta Quinto de Ebro; fue presentado al rey el 15-V-1766 y aprobado el 28-II-1768. Para hacer posible su financiación, la sociedad acogió a tres nuevos socios en diciembre de 1769. Sus nombres, participación en los beneficios de la empresa y cargo que ocuparon en ella eran: Juan Agustín Badín (murió en 1770) y Luis Miguel Badín conjuntamente (37,5 %), éste sitador general; Juan Bautista Condom (37,5 %), tesorero general en Madrid; Juan de Zelaya (12,5 %), director y apoderado general en Madrid; y Pedro Prádez (12,5 %), contador en Zaragoza. Zelaya, secretario del rey y miembro del Consejo de Castilla, había conseguido la colaboración de Condom, un destacado comerciante madrileño que aportó, como único socio capitalista, los 200.000 pesos necesarios para el aval y comienzo de las obras. Prádez, agente de negocios de dudosos antecedentes, gestionó los créditos: Badín y Compañía había emitido 1.300.000 florines (9.100.000 reales de vellón) en obligaciones al 6 % de interés, que el citado colocó en el mercado holandés a través de dos sociedades, Juan Heshuysen & Cía. de Haarlem, y Abraham & Simón Boas de La Haya, las cuales, a cambio, percibieron el 5 % de la emisión y quedaron facultadas para pagar los sueldos de la compañía con un 2 % de comisión.

Las condiciones financieras eran muy gravosas para la época y además los holandeses controlaban a través de Prádez el dinero y la empresa. La gestión fue pésima: los sueldos, excesivos y numerosos; los gastos, desordenados y poco claros. Prádez falseó asientos contables. En 1769 el proyecto de obras primitivo fue modificado y ampliado (canal de navegación, hasta Sástago) por un ingeniero holandés venido por cuenta de las firmas prestamistas, Cornelio Juan Kraÿenhoff, quien ubicó la embocadura del Canal más arriba de Tudela, ello suscitó gran oposición en la ciudad y añadió nuevos problemas técnicos y políticos. Tal situación fue denunciada por Condom ante el Consejo de Castilla Buscar voz..., y en mayo de 1772 su presidente, el conde de Aranda Buscar voz..., separó de las obras a Zelaya, Prádez y Luis Miguel Badín, y para dirigir el proyecto creó el cargo de protector, poniendo en él al canónigo zaragozano y primo suyo Ramón de Pignatelli Buscar voz.... Éste puso al descubierto las irregularidades de gestión y errores de cálculo en el proyecto de Kraÿenhoff, desenmascaró a Prádez y sus cómplices y reorganizó la administración.

Los años 1773-1774 fueron testigos de una dura pugna, que tuvo gran resonancia pública, entre Pignatelli y el apoderado de las sociedades holandesas Floris Heshuysen. Éste, descontento del apartamiento de Prádez, impuso un nuevo equipo de técnicos franceses encabezado por Gil Pin, famoso ingeniero del Canal de Languedoc (Francia); lanzó a la opinión pública contra Pignatelli y su proyecto de obras, y solicitó la anulación del cargo de éste y la reestructuración y control de la administración. El protector hubo de dimitir en septiembre de 1774, y nuevamente el Consejo de Castilla tomó medidas: repuso a Pignatelli, puso de director de obras al ingeniero de confianza de éste, Julián Sánchez Boort (director del Departamento de Marina de El Ferrol, había intervenido ya como técnico en el asunto de Tudela), y despidió a todos los demás.

Heshuysen planeaba nuevos créditos para el Canal Imperial y también para reconstruir el canal de Tauste Buscar voz..., pero ya se había decidido prescindir de sus sercios: en 1775 el nuevo administrador general, Antonio Payás, marchó a Holanda y por cuenta del Estado renegoció directamente la deuda, reduciendo su interés al 3,5 %, y, en marzo de 1776, Sánchez Boort puso definitivamente en marcha el ejo proyecto de Kraÿenhoff con algunas modificaciones de su mano: la más importante prescindía de las obras de Tudela y situaba el bocal en su actual emplazamiento, cerca del de la antigua Acequia. Badín y Compañía, inútil ya, fue extinguida por Reales Cédulas de 12-II y 21--1778, y sus obligaciones aplicadas en junio de 1779 a una nueva emisión que el Estado hizo para el Canal de Holanda por importe de 2.416.000 florines.

• Bibliog.:
Fernández Marco, J. I.: El Canal Imperial de Aragón. Estudio geográfico; Junta del Canal Imperial de Aragón, Zaragoza, 1961.
Pérez Sarrión, G.: El Canal Imperial y la navegación hasta 1812; Institución «Fernando el Católico», Zaragoza, 1975.

 

Monográficos

El siglo XVIII en Aragón

El siglo XVIII en Aragón

Tras el desastre de la desaparición del reino se vive una época de esplendor con la Ilustración.

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT