Estás en: Página de voz
  • Aumentar tamaño letra
  • Reducir tamaño letra
  • Imprimir página
  • Guardar voz
  • Añade a tu blog
  • Buscar noticias
  • Buscar en RedAragon

Augusto

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 04/09/2009

(Roma, 63 a.C. - Nola, 14 d.C.). Hijo de Cayo Octavio y Atia, sobrina de César Buscar voz..., portó sucesivamente varios nombres: inicialmente Cayo Octavio; tras su adopción por César, Cayo Julio César Octaviano, siendo este último nombre por el que se le conoció oficiosamente; y, finalmente, a partir del año 27 a.C., Imperator Caesar Augustus. Inició su carrera política en época de César, y después de la muerte de éste, en cuyo testamento se le designaba como heredero, participó intensamente en las luchas civiles desencadenadas a partir del 44 a.C., actuando inicialmente y de forma ambigua a favor del Senado. Sin embargo, en 43 a.C. firmó con Marco Antonio y Marco Lépido Buscar voz..., antiguos colaboradores de César, un pacto (después sancionado por el Senado), por el que se convirtieron en triunviros, con poderes absolutos por cinco años. En 42 a.C., las tropas comandadas por Bruto y Casio, asesinos de César y uno de los jefes de la facción republicana, fueron derrotados en la batalla de Filipos. Más adelante el hijo de Pompeyo (Sexto), y sus partidarios, también republicanos, fueron vencidos en Sicilia, al mismo tiempo que Lépido era apartado del triunvirato por intentar hacerse con la isla al margen de lo pactado (36 a.C.). Tras esto Octaviano y M. Antonio quedaron como máximos gobernantes en Roma, hasta que en 31 a.C. las tensiones entre ambos culminaron en el enfrentamiento naval de Accio, tras el que Augusto quedó como único rector de Roma. Desde entonces, y especialmente a partir de 27 a.C. en el que le fueron concedidos varios honores (entre ellos el título sacral de Augustus), gobernó en solitario con amplios poderes, pero respetando, al menos externamente, la legalidad de la República (que, sin embargo, a la muerte de Octaviano había cambiado considerablemente en su estructura política, hasta el punto de haber dado paso a un régimen de tipo monárquico, inaugurado por la dinastía de Augusto, la llamada julioclaudia: Tiberio Buscar voz..., Calígula, Claudio y Nerón, que gobernó hasta el 68 d.C. y con la que comienza el Principado o Alto Imperio). La profusa actividad de Augusto, referida a múltiples aspectos administrativos, religiosos, económicos, etc., afectó también a la península ibérica, que dependió de él desde 42 a.C. hasta su muerte (con la excepción de la Bética, que desde el año 22 a.C. pasó a manos del Senado). La reorganización administrativa de Hispania debió de ser realizada en el curso de sus segunda y tercera visitas a Hispania (la primera en 45 a.C., acompañando a César, cuando Octavio contaba sólo dieciocho años). La segunda fue entre 27 y 25 a.C., con motivo de las guerras cántabras, que quiso dirigir personalmente pero tuvo que supervisar desde Tarraco (Tarragona), adonde acudió para recuperarse de una enfermedad que le sobrevino en plena campaña. Con motivo de este viaje entre Tarraco y Cantabria, debió pasar por tierras aragonesas, obedeciendo quizá la ulterior fundación de Caesaraugusta Buscar voz... a este suceso. Su última estancia en Hispania, durante la que completó la reforma administrativa, acaeció entre 15 y 14 a.C.

La reforma consistió en la división en tres provincias (Ulterior Bética, Ulterior Lusitania y Citerior o Tarraconense) en vez de las dos anteriores (Ulterior y Citerior); de aquéllas, las dos últimas quedaron bajo el mando directo de Augusto. La Tarraconense Buscar voz..., que abarca la Hispania del norte del Duero (parte de ésta sólo desde 16-13 ó 13-7 a.C.) y la mitad oriental, tenía la capital en Tarraco, y de ella dependían varias circunscripciones menores (los «conventos jurídicos Buscar voz...», entre ellos el cesaraugustano, que comprendía un amplio territorio, muy superior al actual Aragón, con centro en Caesaraugusta).

Al mismo tiempo, varias ciudades fueron fundadas o recibieron un estatuto superior: entre las colonias Buscar voz..., Caesaraugusta, que sucedió como núcleo principal del valle del Ebro a Celsa Buscar voz..., también colonia, establecida por Lépido hacia el año 42 a.C. Además, accedieron al rango de municipio Buscar voz... romano Osca Buscar voz..., Bilbilis Buscar voz... y Turiaso Buscar voz..., probablemente la primera antes de 27 a.C. y las otras dos ulteriormente. Osicerda Buscar voz..., de situación desconocida, debió de recibir también el estatuto de municipio de derecho latino con Augusto o, a más tardar, con Tiberio Buscar voz..., al igual que Leonica Buscar voz..., asimismo sin localizar. Otras ciudades mantuvieron, sin embargo, su carácter indígena, permaneciendo como «estipendiarias» (ciudadanía Buscar voz... romana): así los habitantes de Arcobriga Buscar voz..., Calagurris Fibularia Buscar voz..., Bursao Buscar voz..., Iaca Buscar voz... y Segia Buscar voz... entre otros. De esta forma progresó considerablemente la romanización Buscar voz... y urbanización de la zona, que pasó, de contar con un solo núcleo urbano de status superior, a siete en época de Augusto, entre los que (aparte de Celsa, que comenzó entonces su declive) destacan por su vitalidad Osca y Caesaraugusta. El valle medio del Ebro constituía en esta época, junto al litoral levantino, el área más avanzada de la Tarraconense.

El progreso económico hizo también eclosión al compás de la ampliación de la red viaria y la actividad monetaria. Probablemente desde las guerras cántabras iniciadas en 29 y finalizadas en 19 a.C., y a partir de la conquista del noroeste hispano -con sus importantes recursos mineros-, se incrementó el valor y la necesidad de las vías Buscar voz... tanto por razones económicas como militares. Surgieron así tramos varios entre Celsa e Ilerda (Lérida) y Tarraco; y desde Caesaraugusta hacia el norte, en dirección a Iaca y los Pirineos, hacia la meseta por el valle del Jalón, y hacia el oeste desde Celsa. Varias cecas acuñaron moneda en este momento: Celsa, Caesaraugusta, Bilbilis y Turiaso, en consonancia con la reorganización monetaria augustea, que afectó tanto a los tipos como a los pesos o a la propia estructuración de la amonedación. En las monedas de Caesaraugusta y en una inscripción de Bilbilis se refleja también el culto imperial, del que Hispania fue pionera.

• Bibliog.:
Jones, A. H. M.: Augusto; Ed. Eudeba, Buenos Aires, 1974.
Mashkin, N. A.: El principado de Augusto; Ed. Akal, Madrid, 1978.
Varios: I Symposion de ciudades augústeas; tomos I y II, Zaragoza, 1976.

 

Monográficos

Aragón en la Época Romana

Aragón en la Época Romana

Aragón perteneció al Imperio Romano. Conoce como lo vivieron los aragoneses.

Imágenes de la voz

Busto de Augusto hallado ...Busto de Augusto hallado en Bilbil...

Estatua de Caesar Augusto...Estatua de Caesar Augusto en el Ay...

Augusto ...Augusto

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

 

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

Información Legal

NTT