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Facultad de Medicina de Huesca

Contenido disponible: Texto GEA 2000

En la Facultad de Medicina, creada a raíz de la fundación de la Universidad en 1354, inicialmente y hasta finales del siglo xviii, se «leían» tres cátedras: Prima, Vísperas y Tercera. La de Prima era la de más categoría, y a ella se accedía algunas veces directamente, pero en la mayoría de los casos después de haber profesado alguna de las otras, o las dos. A finales del siglo xviii y principios del xix se instituyeron otras tres cátedras: Anatomía, Medicina Práctica y cátedra Quinta. Estas dos últimas con una actividad docente más teórica que práctica.

Las cátedras se obtenían por oposición, siendo otorgadas unas veces por votos de estudiantes, según antigua tradición, y otras por votos de los «asignados». Esta dualidad en la forma de concesión de las cátedras creó numerosos problemas. A partir de los Estatutos de 1721 el rey nombraba los catedráticos, previo informe de la Universidad. También a partir de estos Estatutos la cátedra de Prima acaba cada cuatro años: la de Vísperas cada res, y la Tercera todos los años. Cuando un catedrático «leía» doce años, le quedaba la cátedra en propiedad hasta su jubilación, excepto en la Tercera. Los opositores para las cátedras de Prima y Vísperas tenían que estar en posesión de un grado mayor (doctor o licenciado), mientras que para la Tercera era suficiente ser bachiller y estar matriculado para la obtención de grado mayor.

No existía cátedra de Cirugía, enseñanza que estaba encomendada a los titulares de las otras tres cátedras por turno anual, que la impartían solamente los días festivos. La enseñanza de Farmacia no fue incorporada a la Universidad hasta 1599. Pero no se conoce plan de estudio, ni textos, ni horas de clase, constando que en los días de fiesta, en primavera y verano, se estudiaban las plantas de los alrededores de Huesca y las del Jardín del Hospital.

Una disposición de 1770 prohibía conceder grados en cualquier Facultad, si no había por lo menos dos cátedras en ella. Era el caso de Cirugía y Farmacia, por lo que, a partir de entonces, no hubo graduados. Por lo que respecta a la cátedra de Anatomía, fue erigida en 1795 y tuvo una vida seguramente poco eficaz. Hubo en ella tres titulares que duraron poco tiempo, siendo la cátedra regentada por los otros catedráticos. La cátedra de Medicina Práctica probablemente no funcionó con autonomía, sino de manera irregular, agregada a la de Prima. La cátedra Quinta aparece mencionada por primera vez en 1819, y sólo se sabe de ella que en 1832, muchos años después de cerrada la Facultad, figuraba en nómina un titular de esa cátedra.

El alumno de la Facultad tenía que haber obtenido previamente el grado de bachiller en Artes, por lo que poseía un perfecto conocimiento del latín (en cuya lengua se explicaban las lecciones) y una formación humanística y dialéctica muy acorde con los métodos de enseñanza. Ésta era principalmente hipocrática y galénica, con algún texto de Avicena, o de Guy de Chauliac para los cirujanos. Sin perder esta orientación dialéctica y galénica con pocas concesiones a la práctica, a finales del siglo xvi se intentó sistematizar la enseñanza en cuatro cursos: primero, Fisiología; segundo, Patología; tercero, Semiología; cuarto, Terapéutica. La nueva orientación no se pudo llevar a la práctica porque exigía el nombramiento de un nuevo catedrático, cosa que no permitía la situación económica de la Universidad. El plan de estudios no era rígido, sino que cada dos años era revisado por el rector y los catedráticos. Especial importancia tuvieron las reuniones académicas, que estimulaban la formación dialéctica de los alumnos. Estas reuniones se celebraban con carácter obligatorio los domingos y jueves, actuando por turno, como «moderadores», los diferentes catedráticos.

La modernización de la enseñanza vino determinada por un Plan de Estudios del Supremo Consejo de Castilla de 1804, en el cual, aunque se mantenían los comentarios a los Aforismos de Hipócrates, se introducía el estudio de los textos más modernos: las Instituciones Médicas de Boerhaave; las obras de Anatomía de Heister, y de Bonnel y Lacaba; la Farmacia de Carbonell (antiguo graduado de nuestra facultad); la Botánica de Thesari; y la Clínica, según textos de Sauvage y Vallés.

Desde principios del siglo xix la Facultad había llevado una vida insegura, siempre con el temor de la definitiva desaparición, que llegó en 1824. No se debió a la escasez de alumnos ni al desprestigio de la Facultad, sino a una nueva estructuración de la enseñanza universitaria de ámbito nacional.

Se conocen los nombres de los graduados desde 1566: un total de 2.251. En Medicina se graduaron 2.146 alumnos (1.803 bachilleres, y 343 grados mayores). En Cirugía se graduaron 88 alumnos (86 bachilleres y dos grados mayores). En Farmacia, 17 alumnos, todos ellos bachilleres. Del total de graduados, 303 procedían de Huesca y 218 del resto de Aragón, 1.091 eran catalanes. De procedencia desconocida, 406. El resto, de diferentes provincias españolas (tan lejanas como Andalucía y Extremadura), además de algunos franceses, portugueses y andorranos.

• Bibliog.: Menéndez De La Puente, Laureano: Historia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Huesca; Publicaciones de la Caja de Ahorros de Zaragoza Aragón y Rioja, 1970.

 

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