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Grupos artísticos

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 07/06/2011

La irrupción de los grupos artísticos en el contexto aragonés viene condicionada por los avatares políticos, de tal manera que desde 1947, año que nace "Pórtico", hasta junio de 1972, año que nace "Forma", sólo aparecen cinco grupos: "Pórtico", "Zaragoza", "Tierra", "Equipo Arellano" y "Azul", de los cuales corresponde a los dos primeros una absoluta trascendencia. A partir de 1972, coincidiendo con el inmediato final de la dictadura de Franco Buscar voz..., acaecido en 1975, proliferan los grupos de forma ininterrumpida hasta el año 2000.

La aparición de grupos tiene razones muy difíciles de precisar vistas en conjunto: necesidad de unión por un ambiente negativo, simple amistad, paralelismo ideológico, afinidad artística, posibles ambiciones para darse a conocer, coincidencia con el auge de tendencias artísticas, eclosión galerística, menor énfasis represivo desde la dictadura o propensión de algunos artistas para unirse. Como punto en común puede afirmarse, en general, que muchos de sus componentes son artistas jóvenes. Asimismo, es norma la corta duración de los grupos, siempre muy relativa si, por ejemplo, han conseguido sus objetivos. El caso es que el mayor protagonismo corresponde a pintores Buscar voz..., aunque, como es natural, hay escultores Buscar voz... o ceramistas Buscar voz.... También se aprecian grupos de sólo pintores, fotógrafos y ceramistas, lo cual obedece a una infinidad de planteamientos.

Grupos aragoneses, 1947 a 2000, por orden cronológico:

Grupo Pórtico: La irrupción, altisonante para la época, del zaragozano grupo "Pórtico" representa un concepto emblemático por sus características de ruptura, al ser el primer grupo sólido aragonés que desemboca en la abstracción y al llevar una tarea expositiva lejos de la cotidianeidad. Su trayectoria se inicia en abril de 1947 y concluye en noviembre de 1950. Pero antes de tratar su bagaje expositivo conviene aclarar cómo es su gestación, que se centra en José Alcrudo Buscar voz..., por entonces propietario desde 1945 del kiosco-librería "Pórtico" en pleno paseo de la Independencia a la altura de Correos, antes llamado "El Ifni", para venta de refrescos, propiedad de Manuel González, padre del pintor abstracto Antón González, artísticamente conocido en la actualidad como Hantón Buscar voz.... Se centra, como indicábamos, en José Alcrudo, amigo de escritores y artistas, y en el arquitecto Santiago Lagunas Buscar voz..., auténtico "apóstol" del "Pórtico" abstracto, como se reconoce en la prensa de la época y el cual propondrá a Alcrudo la primera exposición.

Súmese, por cierto, la diferencia de edad entre Lagunas, nacido en 1912, respecto a Aguayo Buscar voz..., nacido en 1926, y Laguardia, nacido en 1927, no con Baqué Ximénez Buscar voz... que tiene la misma edad. Hay que contar, además, con las bibliotecas de José Alcrudo, José Baqué Ximénez y Santiago Lagunas, muy conectado con Mathias Goeritz y conocedor del arte contemporáneo de cuando estudia arquitectura en Madrid antes de la Guerra Civil. Asimismo, cabe afirmar que José Alcrudo, Víctor Bailo Buscar voz... como propietario de la librería y galería "Libros", Santiago Lagunas y Federico Torralba Buscar voz..., obtienen revistas y libros sobre arte difíciles de encontrar, que sirven para conectar con el arte vanguardista del resto de Europa. En cuanto a Federico Torralba en nada contribuye a formar el grupo: jamás figura en la prensa de la época en unión a "Pórtico" y traba amistad con Santiago Lagunas cuando el grupo está exponiendo, pero sí colabora por su aportación cultural mediante conversaciones en casa de Lagunas, período 1947 a 1949, y llevando a José Ayllón, Antonio Saura Buscar voz... y diversos intelectuales. También, como luego se verá, es importante su viaje con Lagunas a París para entrevistarse con Jean Cassou. De allí traen catálogos y revistas que reafirman a los componentes del grupo su afinidad plástica con los pintores abstractos. Sus conversaciones giran sobre arte, punto de unión junto con la amistad. En lo político oscilan, año 1947, del matiz liberal de Vicente García y Alberto Pérez Piqueras, al ateísmo de Santiago Lagunas. José Alcrudo aglutina a los nueve artistas del inicial "Pórtico", siendo la primera reunión en el conocido café Ambos Mundos. Posteriormente, se reúnen en las casas de Vicente García, rara vez en la de Baqué Ximénez y en la de Lagunas, calle Coso número 92, que termina como centro fijo de reunión. A estas tertulias asisten, con mayor o menor periodicidad, el catedrático José Manuel Blecua Buscar voz..., el periodista Pascual Martín Triep Buscar voz... y el escritor Ildefonso Manuel Gil Buscar voz.... A la radical importancia de José Alcrudo para la formación del grupo, conviene añadir, al principio, la de Martín Triep, hombre de izquierdas que los apoya. Como grupo, los auténticos animadores y que destacan por su compenetración, son, según Baqué Ximénez, Santiago Lagunas, Fermín Aguayo y, en la primera etapa, Alberto Pérez Piqueras, uniéndose después Eloy Laguardia Buscar voz....

Al margen de que durante el verano de 1947 la Universidad de Verano de Jaca, Huesca, organice una exposición de Aguayo y Lagunas como signo de identificación entre ambos, el 21 de abril del mismo año se inaugura la primera exposición en el Casino Mercantil de Zaragoza bajo el título Pórtico presenta a 9 pintores. La componen Fermín Aguayo, José Baqué Ximénez, Alberto Duce Buscar voz..., Vicente García, Manuel y Santiago Lagunas, Vicente López de Cuevas, Manuel Pérez Losada y Alberto Pérez Piqueras. El catálogo, además de la relación de obras de cada artista, tiene un dibujo de línea de cada uno de los expositores y un texto de presentación, anónimo pero quizá de Pascual Martín Triep, del que destacó la afirmación de que "no les une preocupación de escuela de estilo o de manera, sino que buscan la honestidad de su arte, la emoción de su pintura, la sinceridad de sus propósitos".

Asimismo, se edita un díptico para visitantes con la relación de obras. En la prensa resalta el amplio artículo de Luis Torres, indicando que la exposición está presentada por la librería Pórtico. Luego señala lo siguiente: "Nueve pintores que sienten su arte con personalidad propia perfectamente acusada, diferenciada sin que les una preocupaciones posibles de concepciones, estilo, modo, manera o escuela, pero relacionados por criterios firmes y bien asentados en tres extremos esenciales: Honestidad de su arte, emoción de su pintura y sinceridad de su propósito, y aún pudiéramos añadir su desdeño de producir con fines puramente lucrativos". Como dato de interés, por la intencionalidad de "Pórtico", hay una referencia anónima donde se comenta que: "Estos nueve pintores no forman un grupo estable, sino que coinciden en esta exposición ocasionalmente y sólo para el propósito orientador que ha guiado a "Pórtico" al reunirlos. De ellos hay que esperar obras de muy acusado interés".

La línea de los nueve artistas no representa una ruptura y se aprecian influencias, por ejemplo, de Dufy en Aguayo y de Picasso en Duce.

Con el objeto de darle un mayor auge a la exposición se da un ciclo de cuatro conferencias. La primera, en el acto inaugural, a cargo de Pascual Martín Triep sobre "Cuadros de una exposición".

Como muy bien puede apreciarse, la exposición abarca una pequeña declaración de intencionalidades, dentro de una máxima honestidad, y un ciclo de conferencias para dar a entender un arte fuera de cualquier convencionalismo, pese a que lo expuesto no es un arrojo de creatividad provocadora o innovadora. Por el momento, dada la época, más que suficiente.

La segunda exposición presentada por "Pórtico", 1 de diciembre de 1947, es muy reducida, inaugurándose en la sala del Centro Mercantil de Zaragoza con acuarelas de Fermín Aguayo, llenas de tono poético y factura suelta a base de retratos y paisajes, y con esquemáticos retratos de Santiago Lagunas. Aquel uno de diciembre se inauguran tres exposiciones de artistas aragoneses, lo cual se refleja en un artículo anónimo que contiene una frase interesante, como afán de anhelar el nacimiento de una escuela pictórica regional. Dice: "Pero esta generación puede darnos una floración de pintores aragoneses que lleguen a constituir una escuela propia como ocurre en otras regiones. Por eso son dignos de apoyo". Por otra parte, "Pórtico", con el objeto de que expusieran fuera de Zaragoza los artistas agrupados a su alrededor, organiza al poco tiempo una exposición, 11 al 20 de enero de 1948, en la sala del Centro Mercantil de Zaragoza, al amparo de su nombre y para que a cambio lleven su obra a la madrileña galería Buchcholz Aguayo, Eloy Laguardia, incorporado al ya muy restringido grupo, y Lagunas.

Además de una tarjeta en la que se anuncia que Lagunas pronunciará una conferencia sobre arte, el catálogo, visado por la censura, lleva en su portada "Galería Buchcholz más Madrid, Librería Pórtico más Zaragoza presentan 4 pintores de hoy". "Palazuelo-Lara-Lago-Valdivieso". Tiene también la reproducción de una obra de cada expositor con fragmentos de críticas y en la contraportada una presentación sin firmar, escrita por Santiago Lagunas, y que transcribimos por las repercusiones que tendrá. Afirma: "No estamos muy acostumbrados en Zaragoza a ver auténticas exposiciones de Arte, porque en definitiva, el virtuosismo y la maestría de ejecución no cuentan, y menos aún, la obcecada entrega a la servidumbre de un oficio, que en el fondo no es sino un pretexto y un diversivo para escamotear los agudos y difíciles problemas del espíritu. La intención de adular y servir a los apetitos artísticamente más ruines de la plebe aun cuando se avalore con la complicidad de una crítica mediocre o interesada, constituye el último eslabón de la depravación artística. Es justo mirar, pues, con pasión a quienes pintan apasionadamente, llevados de su pura intuición artística y poniendo en la creación toda la fuerza de su espíritu. Ello justifica nuestro entusiasmo por quienes así lo hacen".

En esta presentación de Lagunas se aprecia con meridiana claridad su valor y fuerte carácter, así como en las palabras pronunciadas al leer unas cuartillas durante la inauguración. Aquí se ve, además, la mano oculta de Pascual Martín Triep como hombre en contra del Régimen franquista.

La crítica de arte de la prensa y radio locales cree que la presentación del catálogo y la conferencia van dirigidas contra ella, formulando dos querellas, una contra Lagunas pero llegando a una reconciliación y otra contra José Alcrudo Quintana en la creencia de que era autor de la conferencia. El acta de conciliación se efectúa en el Juzgado Municipal número Uno de Zaragoza, con fecha 2 de febrero de 1948. En dicha acta se produce la avenencia de las dos partes, como trámite previo para la admisión de la querella por injuria o calumnia. Esta querella se ejercita por la Asociación de la Prensa de Zaragoza.

Estos sucesos motivan que la librería "Pórtico" no patrocine más exposiciones, salvo la que tenía comprometida con la galería Buchcholz, y el grupo se queda reducido a Laguardia, Aguayo y Lagunas, quienes para entonces se habían alejado plásticamente de los restantes compañeros. No obstante, a la separación de varios pintores contribuye la actitud de Lagunas en la exposición de la galería Buchcholz, actitud en el número de cuadros a exponer, Lagunas más que otros, y su empeño por liquidar gastos teniendo en cuenta el número de metros cuadrados de obra colgada. Increíble pero así fue. Por lo demás es significativo que el grupo se queda integrado por el arquitecto y pintor Lagunas, Aguayo y Laguardia, este último cuñado de Lagunas. Al poco tiempo, 1948, Aguayo va hacia la abstracción, para seguir de inmediato Lagunas y después Laguardia. Estos tres artistas se sienten muy unidos en sus conceptos sobre arte, hasta el punto de pintar con frecuencia en el mismo estudio, el piso de Lagunas. Como principio común no aceptan nada de tipo pictórico, salvo que encerrase elementos con los que se identificaran. El cubismo les emociona e influye en sus composiciones al ver, en frase de Lagunas, "su carpintería interna".

En 1949 la pintura de los tres está en armonía con la realidad social. Fermín Aguayo imprimirá a sus obras un gran vigor altamente expresivo con trazos negros que se entrecruzan, en relación con el neocubismo, y sobre fondos ocres, y en las que la intuición y cierta espontaneidad están patentes; Eloy Laguardia lleva a cabo sobre superficies monocromas, con abundante uso de la pasta, líneas negras que recuerdan por su hilazón a las tracerías mudéjares, ofreciendo el conjunto cierta delicadeza por los colores usados; las abstracciones de Santiago Lagunas muestran una vitalidad poco común, acorde con su carácter, produciendo una sensación trágico-misteriosa con los trazos negros sobre colores variados. Estas obras son llevadas a la sala "Alerta" de Santander, del 23 de febrero al 4 de marzo de 1949. En la portada del catálogo hay un detalle muy significativo, puesto que pone "Grupo Pórtico" de Zaragoza, sin incluir librería. Exponen cuatro obras cada uno, con títulos como si fueran figurativas, y se reproducen tres dibujos absolutamente abstractos. La pieza de Lagunas fechada en 1948 y las de Laguardia y Aguayo en 1949.

"En una ciudad, en una casa, casi en un cuarto, hay tres hombres, trabajando juntos, viviendo en completa hermandad, como muchos debiéramos vivir, por lo menos los artistas".

A los pocos días, el 23 de marzo, expondrán en la galería "Palma" de Madrid en una colectiva, Arte Contemporáneo europeo, junto con Braque, Calderón, Davie, Gargallo, Gris, Klee, Matisse, Miró, Picasso, Santana, Utrillo...

El nombre de grupo "Pórtico", sin intervención de José Alcrudo, sólo es utilizado en las exposiciones de la sala Studio de Bilbao, del 1 al 10 de abril de 1948, cuando exhiben los tres junto con Manuel Lagunas y Alberto Pérez Piqueras, pero no en el mismo lugar, sólo los tres abstractos, con fecha 15 de noviembre de 1950, en "Buchcholz", junio de 1949, y en el saloncillo de Alerta de Santander, del 23 de febrero al 4 de marzo de 1949, también en ambas sólo Laguardia, Aguayo y Lagunas. A partir de ahora ya no figuran como grupo "Pórtico", simplemente colocan los tres apellidos en la portada de cada catálogo. Tras Santander se presentan en Zaragoza al I Salón Aragonés de pintura moderna, inscrito en el VII Salón de Artistas Aragoneses. Se incluye a Antón González y Juan José Vera, ambos con obra abstracta, así como a José Borobio y Manuel Lagunas. A Vera se le puede considerar como enlace del grupo "Pórtico" con el "Grupo Escuela de Zaragoza", que se inicia bajo esta denominación a partir de junio de 1963, para llamarse definitivamente grupo "Zaragoza" desde diciembre de 1964. Afirmaba "Escuela de Zaragoza" porque así llamó Jean Cassou en noviembre de 1949 a los pintores que participan en el I Salón Aragonés con bastantes paralelismos formales abstractos salvo Antón González. Cambia, pues, grupo "Pórtico" por "Escuela de Zaragoza", aunque jamás figurará como tal en las exposiciones de Laguardia, Lagunas y Aguayo. El caso es que Federico Torralba y Santiago Lagunas viajan a París para visitar al mencionado Cassou, llevando fotografías de obras de los artistas y del zaragozano cine Dorado.

El carácter de este Salón lo describe Federico Torralba de la siguiente forma: "La exposición de la Lonja presenta algunos lienzos que juzgo históricos para el desarrollo de la pintura aragonesa: Navidad, de Santiago Lagunas; Insectos -tremendamentre expresivo y arrollador- de Aguayo; los estudios de formas de Laguardia y un bello cuadro cubista en grises de Vera; pero la pieza maestra era seguramente Formas aguzadas, de Santiago Lagunas, de hiriente formalismo constructivo, en que incluso tenía efectividad el sentido simbólico del color, con sus amarillos intensos, verdes ácidos y un penetrante punto de carmín".

En cuanto al pintor Antón González, que inicia la abstracción Buscar voz... en Zaragoza en 1948 con ensayos el año anterior, presenta una aguada y cuatro óleos con no demasiada pasta. Estos últimos son: Calma, situado encima de la puerta que da entrada a las dos salas, que es una abstracción totalmente geométrica con toques de diferentes colores en el centro del cuadro y en degradación para el resto de la composición; Cuna, pintado verticalmente, tiene en la parte inferior una franja verde y sobre una superficie monocroma coloca dos trazos verticales algo ondulados y un pequeño cuadro en blanco a la altura de éstos; en Viaje, de fuerte dinamismo y también muy geométrico, hay un predominio de amarillos y blancos, sobre los que superpone trazos de tipo signal de diferentes formas; finalmente, Naturaleza muerta es un cuadro vertical de fondo verde sobre el que se insinúan tres botellas entrelazadas en tonos rojos.

Siguiendo los tres artistas con su tónica expositiva y, sin que aparezcan en los catálogos referencias a "grupo" o a "escuela", vuelven al zaragozano Centro Mercantil el 21 de noviembre de 1950.

Su afán por exponer juntos, cual continuidad simbólica del grupo "Pórtico", queda de manifiesto en los siguientes datos. Del 22 al 30 de noviembre de 1950 se celebra el concurso de bodegones organizado por la revista Arte y Hogar, exponiendo 143 artistas en "Galerías Biosca" de Madrid. Santiago Lagunas obtiene una medalla de bronce. También exponen, sólo los tres, en la galería "Art d´aujourdhui" de París y, con seguridad, dos veces en la galería "Studio" de Bilbao, sin prólogo, con fechas abril de 1948 y noviembre de 1950, esta última inaugurada el día 15. Las restantes exposiciones son colectivas y corresponden a la Exposición de Artes Plásticas de artistas aragoneses, abril de 1951, a la selección de la I Bienal Hispanoamericana de Madrid, inaugurada en octubre del mismo año, y, finalmente, al II Salón de Artistas Modernos Aragoneses, inscrito en el X Salón de Artistas Aragoneses. No obstante, hay una exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Santander, verano de 1953, bajo el título Exposición Arte Abstracto 1953. Exposición internacional, siendo representada España por, entre otros, José Caballero, Antonio Quirós, Amadeo Gabino, Antonio Saura, Manuel Millares y Manuel Mampaso. Por parte aragonesa figuran Santiago Lagunas, Eloy Laguardia y Alberto Pérez Piqueras, quizá sustituyendo a Fermín Aguayo que por entonces vive en París. Como detalle de interés se incluye a Carlos Saura en la sección de fotografía.

El grupo "Pórtico" trunca su periplo, hacia hipotéticas metas, por culpa del negativo ambiente, tan generalizado, y por incomprensión de la crítica, auténticamente vendida, en general, al Régimen dictatorial. Asimismo, su faceta más negativa es la ausencia de un mínimo texto, ya sea en catálogo o como manifiesto por separado, con carga teórica que apoye las exposiciones. No es insólito, y con razón, que Juan Domínguez Lasierra Buscar voz... titule a un artículo, Heraldo de Aragón con fecha 10 de diciembre de 1993, El grupo que nunca existió, a raíz de la antológica en Zaragoza. Ausencia de manifiesto, en efecto, todo lo contrario al posterior grupo "Zaragoza". Por lo demás, los tres artistas que comienzan con empuje vía abstracción terminan tristemente dispersados. Laguardia a San Sebastián para trabajar, Lagunas en Zaragoza para abandonar la pintura durante excesivo tiempo pero ejerciendo como arquitecto y Aguayo a París desde 1952 para ser, lo de siempre, un pintor.

Grupo Zaragoza: Los componentes del grupo "Zaragoza" son abstractos, es decir, aquellos que exponen más número de veces con notable diferencia a los restantes. Se trata, por otra parte, del grupo con mayor importancia que ha dado Aragón, puesto que lo es, verdaderamente, en el sentido de publicar un manifiesto y diferentes folletos, que son el capítulo de intencionalidades como norma imprescindible para ser un grupo. "Pórtico" como grupo jamás publica nada semejante, pero adquiere trascendencia por ser el primero que rompe la cotidianidad artística con la unión de varios artistas.

La denominación de grupo "Zaragoza" tiene su primera referencia desde octubre de 1964, al publicar sus componentes un cuaderno de orientación artística, El arte como elemento de vida. Anteriormente, y a partir de una exposición en Huesca celebrada en junio de 1963, se llama grupo "Escuela de Zaragoza" como homenaje al grupo "Pórtico" o "Escuela de Zaragoza" según Jean Cassou para indicar una continuidad y una relación comunes en su obra, pese a que entre ambos grupos existe una separación de doce años. Es indudable que el punto de unión entre ambos grupos es el pintor Juan José Vera Buscar voz..., puesto que llega a exponer con "Pórtico" en el I Salón Aragonés de Pintura Moderna, año 1949, en la Lonja de Zaragoza y es amigo de sus artistas. No parece extraño que, pese a no pintar Lagunas y que Aguayo y Laguardia no vivan en Zaragoza, con frecuencia hay obras de los tres en las exposiciones del grupo "Zaragoza" con el objeto de darla a conocer. Esta circunstancia motiva que al citar a los expositores no aparezcan sus nombres por encontrarse alejados del trabajo cotidiano del grupo, no del espíritu. Por otra parte, en los casi cinco años que vive, junio de 1963 a octubre de 1967, se ve cómo no sólo se limita a exponer sus obras y a variadas publicaciones sino que también en algunas exposiciones concurren poetas, hay proyecciones de cortometrajes de conocidos cineastas zaragozanos y conferencias sobre arte vanguardista.

Respecto a la reacción de la crítica ante sus exposiciones abstractas puede afirmarse que, salvo muy rara excepción, es positiva, como consecuencia de una tolerancia del poder político sobre gran parte del arte innovador. Se está lejos de los años con la intransigencia de un amplio sector de la crítica, al estar, normalmente, en armonía con la nefasta situación política. No obstante, Santamaría Buscar voz... y Vera se quejan por la falta de respaldo moral y económico. Este último sólo llega por parte del Ayuntamiento de Zaragoza para la exposición celebrada en París el año 1967.

Con anterioridad a junio de 1963, fecha en la que se inaugura la primera exposición bajo el nombre de grupo "Escuela de Zaragoza", hay varios sucesos que son como el rodaje hasta la formación del grupo, una vez que Vera y Santamaría se conocen accidentalmente, justo cuando el primero va a enmarcar un cuadro a la tienda de Benito Santamaría, hermano del artista. Esta amistad es fundamental ya que Santamaría, en el futuro grupo, además de su labor como artista, organiza todo el aparato burocrático, quiere que el grupo esté abierto a todos los artistas que tengan una mínima calidad y escribe abundantes textos. Concretando, salvo el último manifiesto, las restantes publicaciones están pensadas entre Vera y Santamaría. Estos sucesos que preceden a la gestación del grupo, y en cierto modo lo configuran, son la exposición conjunta de Santamaría y Vera, marzo de 1961, junto con la publicación paralela de un folleto Algunas respuestas al hombre de la calle en materia de arte actual y, finalmente, otra exposición, mayo de 1963, también en Zaragoza, a la que se suman otros artistas.

Santamaría y Vera exponen conjuntamente en Zaragoza, marzo de 1961, y será en el salón de exposiciones de la Institución "Fernando el Católico", con el título Dos pintores actuales zaragozanos. Esto se debe, según el testimonio de ambos, a que vivimos la época actual y que conscientes de ello procedemos.

El catálogo para esta exposición va acompañado de un folleto de nueve páginas, Algunas preguntas al hombre de la calle en materia de arte actual, en el que defienden su postura sobre el arte. Va dedicado al catedrático de arte Federico Torralba como defensor del arte moderno. El folleto, del que se transcribe lo más significativo, está dividido en tres partes:

1.ª Sobre pintura figurativa y no figurativa

Es una defensa del arte abstracto cara al público que no lo acepta. Afirman que "el artista no puede pintar según cánones de la Naturaleza" y que el oficio, junto con la técnica, son apoyaturas del pintor para "comunicar lo que tiene necesidad de decir". Para ellos, la abstracción, además de poseer un máximo grado emotivo, "pretende ser por sí misma una presencia, un significado de algo interno". Es interesante el siguiente párrafo porque indica las muchas discusiones que tuvieron con los que atacaban el arte abstracto. Dice: "A aquellos que no comprenden o discuten el arte no figurativo, sólo se les puede decir en definitiva, que dejen de burlarse apoyados en que forman mayoría, y si quieren comprenderlo traten de mirarlo seriamente procurando compenetrarse con él".

2.ª Sobre facilidad o dificultad

Se defiende que el arte abstracto posee similares dificultades para realizarlo que el figurativo. Para demostrarlo ponen una serie de ejemplos de fácil comprensión y con una clara función didáctica.

3.ª Arte popular e impopular

Se pide a los diferentes medios de comunicación, lo cual dada la época no deja de ser algo irónico, que orienten de forma clara y sencilla a los no entendidos en arte. Se quejan de los que buscan en la obra de arte "una evasión de su vida cotidiana", culpando, de ello al positivismo. Para Santamaría y Vera el arte debe de llegar a todos, expresando sentimientos universales y evitando localismos.

Si ya Santamaría y Vera exponen a la vez, su afán por aglutinar a otros artistas se ve en la exposición inaugurada en la zaragozana sala "Calibo", a finales de mayo de 1963. Junto con ellos participan Julia Dorado Buscar voz..., Carmen H. Ejarque, Ana Izquierdo, María José Moreno y José M.ª de Lecea. La exposición se titula Pintura actual y para la inauguración da una conferencia sobre arte abstracto Carmelo Quintana Redondo, por entonces Magistrado de la Audiencia de Zaragoza, encaminada a que comprendieran el arte abstracto los detractores de esta tendencia. El ambiente poco favorable hacia la abstracción motiva al crítico del Heraldo de Aragón Ángel Azpeitia Buscar voz...: "Parece increíble que sea aún preciso emprender la defensa del arte no imitativo. Pero esta necesidad es todavía un hecho en nuestra culta Zaragoza, donde el mismo Kandisky o Mondrian verían calificados sus cuadros de tonterías por un sector del público. Por fortuna, la orientación va cambiando".

Del 8 al 16 de junio de 1963 es la primera exposición bajo el nombre de grupo "Escuela de Zaragoza", en la sala de la Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja en Huesca. Los integrantes son los mismos que en la exposición comentada anteriormente pero incorporando al pintor Daniel Sahún. La obra es presentada por Carmelo Quintana mediante un análisis de ésta, para a continuación disertar sobre el arte vanguardista del momento. En el catálogo, y con el significativo título de Móvil Historial, viene un texto de los artistas en el que afirman sentirse "herederos morales del Grupo Pórtico" y el motivo por el que forman un grupo es "para un mayor conocimiento y divulgación del Arte aragonés que se hace hoy".

El arte como elemento de vida en octubre de 1964; damos una relación de las exposiciones llevadas a cabo, junto con los artistas que se unen a éste:

1) Noviembre de 1963 en el salón del Instituto de Estudios Ilerdenses. Artista incorporado: Conrado Castillo.

2) Diciembre de 1963 en la sala de la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona. Artista incorporado: Ernesto Ibáñez.

3) Diciembre de 1963 en la sala del Centro Mercantil de Zaragoza. Artistas incorporados: José Baqué, Julián Borreguero y Mariano Cariñena.

4) Enero de 1964 en el Cercle Artistic de Sant Lluc de Barcelona. Artista incorporado: Juan Borobio.

5) Mayo de 1964 en la sala del Centro Mercantil de Zaragoza.

Conviene destacar que de esta serie de exposiciones, en la del Centro Mercantil, enero de 1963, se proyectan varios cortometrajes de tipo experimental como: Plástika y Cromática de Pellejero, Hombre-Dios y Sic semper de Pomarón y Abstracción rítmica formal y Angustia de José M.ª Sesé. Estos cortometrajes se proyectan también, salvo los de Pomarón, en la exposición del Cercle Artistic de Sant Lluc de Barcelona.

El grupo no se limita a exponer. Y así durante los años 1963 y 1964 distribuirá en los medios artísticos y sociales de Zaragoza diferentes estudios teóricos en ciclostil, en su mayor parte perdidos, como El arte abstracto formal, el informalismo y la nueva figuración, La pintura, medio de expresión y comunicación, Arte popular, El significado del arte, Fraude y verdad, El arte y la ciencia, etc. Pero sin duda, y en esta época, El arte como elemento de vida es la publicación más ambiciosa. Dirigida por Ricardo Santamaría y editada en octubre del año 1964, va firmada por el grupo "Zaragoza", sustituyendo a la denominación anterior grupo "Escuela de Zaragoza". Dicha publicación es un cuaderno de 23 páginas con una tirada de 2.000 ejemplares y costeado por 16 artistas. Su función primordial es la de orientar artísticamente al público y formar aficionados al arte. Centrándonos en el desarrollo del cuaderno, escrito de forma clara y sencilla, se aprecia que hay un apoyo con abundantes citas de historiadores y críticos de arte, filósofos y literatos. Junto con una somera bibliografía, contiene diferentes apartados que plantean los problemas más acuciantes acerca del arte.

Como hemos afirmado, en este cuaderno, aunque lo dirija Ricardo Santamaría, figura como autor el grupo "Zaragoza", nombre que sustituye al de grupo "Escuela de Zaragoza". Este cambio motiva que protesten varios artistas zaragozanos, al considerar que no representa a todos los artistas de la ciudad. Para solucionar esta inusual discusión, que da una idea del nivel urbano artístico, el crítico Ángel Azpeitia afirma que grupo "Zaragoza resulta un título que cualquiera puede utilizar a menos que se halle patentado". No obstante, el grupo, para calmar los ánimos, contesta en una carta abierta las razones del cambio. Comenta que la denominación de grupo "Escuela de Zaragoza" fue motivado para continuar "la trayectoria ética y estética y tributo de admiración a los pintores del Grupo Pórtico Aguayo, Laguardia y Lagunas". La carta sigue: "Por no herir susceptibilidades de otras escuelas locales, oficiales o privadas y para evitar que siguieran confundiéndonos con un grupo escolar o escuela poseedora de normas para hacer arte, decidimos la supresión de "escuela" reduciéndola a "Grupo Zaragoza".

Sus actividades a la hora de exponer continúan en diciembre de 1964 en el Centro Mercantil de Zaragoza, en marzo de 1965 en la Dirección General de Bellas Artes de Madrid, nuevamente en el Centro Mercantil en mayo de 1965 y en el mismo mes y año en la Fundación Gulbenkian de Lisboa, no en 1964 como figura en el catálogo, y en Bagdad, inaugurada por el ministro Fraga Iribarne y el ministro de Asuntos Sociales iraquí Abdul Karin Hani. Esta exposición fue itinerante, llevándose la misma obra a Damasco y Beirut. La de Gulbenkian, patrocinada por la Fundación, la Dirección General de Relaciones Culturales y la Embajada de España en Lisboa, lleva un prólogo de Alexandre Cirici-Pellicer y se incorporan los abstractos Teo Asensio y Otelo Chueca. Para la segunda y tercera de estas exposiciones colaboran, con poesías caligrafiadas y colocadas entre medio de los cuadros, José M.ª Alfonso, Mariano Anós, Benedicto L. Blancas, Ignacio Ciordia, Fernando Ferreró, Luciano Gracia, Julio Antonio Gómez, Guillermo Gúdel, Juan Antonio Hormigón, Miguel y José Antonio Labordeta, Miguel Luesma, Manuel Pinillos, José Antonio Rey del Corral y Rosendo Tello. Sobre las exposiciones que acabamos de reseñar conviene resaltar el hecho de exponer en la Fundación Gulbenkian y extenderse en la de Madrid, ya que causa un auténtico impacto en los medios artísticos de la ciudad. Además de colgarse los poemas correspondientes a los escritores ya nombrados, y aunque no se mencione en el catálogo por las prisas en confeccionarlo, se proyectan, en una sesión y en la galería "Juana Mordó", los mismos cortometrajes reseñados y la inclusión de Dinámica y Abstracción Rítmico Formal dirigidas por José M.ª Sesé. En lo que se refiere a pintura, se llevan cuadros de Aguayo, Lagunas y Laguardia junto con obras de Antón González, que ya expuso en la primera exposición oficial española de arte abstracto celebrada en Zaragoza, y el grupo con lienzos de Teo Asensio, Juan José Vera, Otelo Chueca, Daniel Sahún y Ricardo Santamaría. Vera y Santamaría llevan óleos y dos esculturas cada uno.

Durante la última semana de junio y el mes de julio del año 1965 se organizan en Riglos, Huesca, los llamados Encuentros de Riglos con el objeto de intercambiar ideas sobre la problemática de las actividades artísticas y su comunicación con el público. Entre los asistentes se encuentran distintos representantes de las artes y las letras e incluso montañeros. Participan Mariano Anós, Antonio Ferreres, Enrique Gastón, Juan Antonio Hormigón, Miguel Luesma, José Luis Madre, el italiano Alberto Malinghiero, José Miguel Martínez, Luis Pellejero, José Antonio y Gerardo Rey, José M.ª Sesé y Miguel Vidal, junto con Ricardo Santamaría perteneciente al grupo. Como consecuencia de estas reuniones nacen dos proyectos no realizados: la construcción de una residencia para artistas en Riglos y la publicación de una revista de arte titulada Fuente de todos. Sí que se publicará el llamado Manifiesto de Riglos, que si bien se supone refleja el espíritu de los participantes en estos encuentros, puesto que no aparece autor, en realidad lo escribe Ricardo Santamaría.

En cuanto al desarrollo del Manifiesto de Riglos puede dividirse en tres apartados:

1.º El retraso de España respecto a las corrientes artísticas de otras naciones se culpa a la "crisis económico-social y espiritual; al academicismo a ultranza, mantenido y apoyado oficialmente" que provoca "una carencia de vocación del conocimiento y un arte falso, vacío por completo de toda intención grave, rigurosa, enérgica y profunda; y a nuestros eruditos y críticos de arte, que pretenden dirigir los gustos estéticos del público, temerosos de resbalar por nuevos terrenos y como consecuencia se mantienen al margen con ligeras excepciones".

2.º La función del artista debe tender a no quedarse "en la legión de seudoartistas, que siguen el juego de marchands, de falsos" entendidos de arte "y de creadores de mitos". El artista debe intentar la formación de equipos o grupos con propósitos definidos para que con un "trabajo colectivo" se pueda "ahondar en la realidad circundante" y en la "comunicación con el público de una manera seria, eficaz y continuada, huyendo de esoterismos".

3.º Acción del arte. "Precisamos de una política efectiva del arte, no para conservar el arte que hemos tenido (que se conserva solo y se apreciaría más), sino para orientar, desarrollar y defender el que precisamos con urgencia vital. El artista actual no se conforma con ser un sobreviviente, un espécimen extraño legado del pasado y condenado a la miseria si se niega a satisfacer los gustos pervertidos de las gentes y de la publicidad. Quiere ser útil a la sociedad pidiendo se dé al arte un sentido más amplio, sin reducirlo a las artes personales de la pintura y escultura. Debe incluirse la arquitectura, el trazado de ciudades, las publicaciones periódicas, el cine y la T.V., los millones de piezas de la producción industrial, las emisiones sonoras, los actos y representaciones públicas y todo aspecto visual de todo artefacto humano".

El Manifiesto de Riglos termina insistiendo en la necesidad de sacar el máximo partido posible de los medios a nuestro alcance y, profundizando en nosotros, revisar el sentido y razones que nos impulsan, reconociendo los derechos de todo artista puro a la libertad de creación.

Siguiendo con la vinculación de exposiciones y actividades paralelas en cuanto a publicaciones, se envía otro manifiesto a la prensa, pocos meses del de Riglos, titulado Manifiesto Navideño del "Grupo Zaragoza", el cual es, en realidad, una especie de intencionalidad y de quejas algo pueriles, que en conjunto está muy por debajo de otros textos en cuanto a su contenido.

Con su tónica de apartarse de una labor puramente expositiva de sus obras, lleva a cabo una encuesta nacional sobre los certámenes, dirigida a los artistas para ser publicada en la prensa zaragozana y el resto, de los pocos que contestan, en un cuaderno, con fecha agosto-septiembre de 1965, compuesto manualmente que no alcanza, lógicamente, gran difusión.

Las razones para hacer la encuesta, se deben a que "el sistema de premio o recompensas, por lo negativo de su selección y discriminatorio de su estímulo carece de validez agravado por la enorme proliferación de toda clase de confusos certámenes que se organizan". Por otra parte, con la encuesta se pretende dar a conocer el punto de vista del artista, jamás consultado y formar un estado de opinión renovadora que contribuya, en su día, para lograr una plena efectividad de las exposiciones y un mayor acercamiento del público hacia el arte".

El cuestionario que debían contestar los artistas es el siguiente:

1.º ¿Qué te parece la idea los certámenes?

2.º La organización y planteamiento de los mismos, ¿debe continuar igual o sería precisa una renovación con la colaboración de los mismos?

3.º ¿Eres partidario de los premios o de la adquisición de obras?

4.º ¿Suprimirías los jurados?

5.º ¿Crees que el sistema actual de quedarse con la obra premiada la entidad organizadora garantiza la posesión de obras de calidad?

6.º ¿Qué propondrías para que los certámenes cumplieran eficazmente y adquirieran gran importancia artística?

Hacia noviembre de 1965 se decide formar en Zaragoza un estudio-taller libre de grabado dirigido por Ricardo Santamaría y la grabadora Maite Ubide Buscar voz.... Fruto del trabajo del taller son dos exposiciones, una en los propios locales en diciembre de 1965 y la obra en mayo de 1966 en el Centro Mercantil de Zaragoza.

El grupo "Zaragoza" termina sus actividades con una exposición en la galería "Raymond Creuze" de París, en la que participan Ricardo Santamaría, Otelo Chueca Buscar voz..., Juan José Vera, Teo Asensio Buscar voz... y Daniel Sahún Buscar voz.... La presentación del catálogo es de Jean Cassou y Gilbert Rérat escribe una biografía del grupo. Por otra parte, es una pena que en esta exposición no figuraran Fermín Aguayo y Antón González, que por entonces residen en París, y de los restantes miembros del grupo "Pórtico". Sin duda se habría ofrecido una importante muestra del arte aragonés e, incluso, representando a gran parte del arte español con la participación de unos pocos más artistas.

A lo largo de su trayectoria son bastantes los artistas que exponen al amparo de su nombre, pero muchos lo hacen escasas veces debido, en general, a que terminan por no identificarse con la pintura que da la pauta al grupo.

El motivo principal para que el grupo decida dar por concluidas sus actividades, se debe, como ya lo manifestó en el catálogo de su primera exposición, a que había contribuido a su objetivo de dar a conocer y vigorizar la pintura vanguardista aragonesa.

Grupo Tierra: Si el Grupo Zaragoza termina en 1967, entre medio de las actividades de éste surge en febrero de 1965 el "Grupo Tierra" (aludiendo al paisaje aragonés y a los materiales utilizados), cuya duración es efímera ya que se limitará a exponer una sola vez. Sus integrantes eran por entonces muy jóvenes, bien zaragozanos o residentes en Zaragoza, que estudiaban en la Escuela de Artes y Oficios o en la conocida academia del pintor Alejandro Cañada. La razón primordial para formar el grupo se basó en la amistad y en un intento de comunicarse la obra de cada uno para luego mostrarla al público. Curiosamente y pese a exponer una vez, se reunieron semanalmente durante dos años en un estudio común, en donde comentaban los problemas del momento acerca del arte.

El grupo no llevó a cabo más tareas por el excesivo número de sus componentes, y porque algunos de sus miembros. una vez acabados sus estudios, tuvieron que marcharse de Zaragoza.

Del 16 al 28 de febrero de 1965 es la única exposición del "Grupo Tierra", y será en la sala de la Diputación Provincial de Zaragoza. Se llevan treinta y cuatro obras, entre algunas piezas de cerámica y cuadros figurativos de tendencia expresionista. Los componentes del grupo fueron los siguientes: Jaime Andrés, Fernando Artal, Pascual Blanco, Francisco Cestero, María del Pilar Clúa, María del Puy Criado, Santiago Costán, Encarnación Izar, José Antonio Laforga, Adolfo Lahoza, Pilar Marco, Montserrat Murillo, Emilia Navarro, Miguel Ángel Romero y Mar Sorrosal.

Equipo Arellano: Grupo integrado por José Arellano Castelló, María del Carmen Arellano Portolés y Joaquín Javierre Rosel. Ceramistas los tres, el primero es también alfarero (cantarería) por formación y como trabajo esporádico para evitar que la tradición cerámica de Fraga se pierda.

El arranque del "Equipo Arellano" como ceramistas comienza hacia 1968. Sin embargo, su dedicación a la cerámica, aunque dentro de otra vertiente más popular, es muy anterior.

José Arellano, siguiendo una tradición familiar transmitida de padres a hijos, inicia a los 11 años (c. 1938) su aprendizaje como alfarero, dentro de la típica modalidad cantarera fragatina. Muerto poco antes su padre, tiene que formarse por sí mismo, aprendiendo a dominar el barro, a todo lo cual pudo llegar gracias a su constancia y sin duda gran valía.

Pasados los años su hija decide seguirle, y empieza una formación que no llegó a terminar en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona. En esta nueva orientación dada a su cerámica juega un importante papel José Lloréns Artigas, que en 1968 les impulsa a dirigirse por nuevos caminos. A este trabajo se une pronto Joaquín Javierre, casado con María Carmen Arellano, constituyéndose desde entonces definitivamente el "Equipo Arellano", como excelente expresión de lo que se puede conseguir en un trabajo en equipo que complemente la faceta de cada uno con la del otro.

Los Arellano son pues básicamente autodidactas y todo su trabajo, desde los comienzos, puede resumirse como una continuada experimentación personal, que sigue hoy en la búsqueda de aquellas formas, colores y esmaltes que mejor expresen su ser artístico.

Su obra fundamental se asienta en las piezas de forma, únicas e irrepetibles, labor manual hecha a torno. Su realización corre esencialmente a cargo de José Arellano, que con dominio total de la rueda crea las más estilizadas vasijas, con un garbo absolutamente actual. En menor proporción realizan grupos escultóricos figurativos y abstractos, y algún mural de pequeño formato.

Como las formas, también el color de su obra ha sufrido una evolución desde sus comienzos. Al principio usaban de los rojos/amarillos y azules/verdes, con barnices brillantes más sencillos de obtener y, probablemente, menos personales. Estos colores los aplicaban sobre composiciones muy simplificadas figurativas o abstractas, buscando sobre todo la valoración del color.

Han llegado a una etapa de madurez mucho más personal, basada en el uso de colores y barnices mates. Aplicados sobre estilizadas piezas de forma, pretenden resaltar todavía más el panzudo diseño de su perfil, versión actualizada de las vasijas típicamente aragonesas. Buscan lograr la concordancia perfecta entre la suavidad de línea, esmalte y color, expresado este último en delicadísimas degradaciones de una única pigmentación o en la combinación de tonos de una misma gama. Su más personal tonalidad actual es el color "piedra", siguiéndole los verdes y azules también mates, y el negro brillante, conseguidos todos ellos por la sucesión de dos, tres y hasta cuatro cochuras. Color y forma son para Arellano un todo perfectamente unitario.

También en los murales han evolucionado de lo figurativo a lo abstracto, en busca de contrastes de llenos/vacíos, calidades y color. Su escultura respeta fundamentalmente el juego de volúmenes y líneas, aplicándole únicamente coloraciones pétreas que lo destaquen.

Grupo Azul: Su nombre alude al cielo, al planeta Tierra. Está integrado por Javier Lloret, Emilio Moreno, Antonio Alonso Fombuena, Sergio Abraín y Antonio Cásedas. Se unen por amistad, por romanticismo, y con frecuencia iban de excursión a pintar en plena naturaleza. Se funda en 1970 y exponen una vez, en Alagón, Zaragoza.

Grupo Forma: Los componentes del "Grupo Forma", junio de 1972 a abril de 1976, consiguen una notable compenetración y se plantean una constante búsqueda de experiencias plásticas, muy en consonancia con la edad que tienen una vez fundado, entre diecisiete y diecinueve años. Grupo por antonomasia de los setenta, si se atiende a una actitud libre y rompedora, así como a un estudio común para trabajar, rasgo un tanto inusual y clave para su especial unión en sintonía, además, con la obra. Se entronca con los ochenta y, sin duda, su aroma permea a "El Colectivo Radiador" a nivel de montajes y visión provocadora, no en vano El Vaso Solanas fue discípulo de Manuel Marteles cuando impartía clases en una academia. Rechazados por colectivos y algunos plásticos de izquierdas, cualquier marxista leninista de aquel tiempo los habría visto como unos clásicos burgueses decadentes a la búsqueda de nada. Con un verdadero afán por sensaciones y situaciones fuertes, muy dadas y surreales, pueden definirse, plásticamente, y por actividades, en acertada frase de Francisco Rallo, como "un grupo abstracto evolucionando hacia planteamientos conceptuales". Al carecer de filiación política son investigados por la policía, aceptándose que corresponden al prototipo de gente extraña de índole "hippy", con una especie de comuna internacional libertaria no ideológica. Tan es así que su tercer estudio, en la calle Jusepe Martínez, figura en la revista Ajo Blanco. Allí dormirán muchos extranjeros, españoles de militancia política y durante un año el típico portugués buscado por eludir la guerra de Angola. En sus tres estudios sólo admiten a personas anímicamente afines, como sucederá con José Manuel Ruiz Monserrat, Vicente Pascual Rodrigo, Pedro y Javier Rubio, José Manuel Broto, Áurea Plou, Javier Barreiro, Carmina Soria, Miguel Ángel Encuentra, José María Blasco Valtueña, Alejo Lorén, Víctor Mira, Carlos y Víctor Barrios, Manuel Pérez-Lizano, Jacinto Ramos, Gonzalo Bullón y Joaquín Gimeno, que más tarde se incorporaría al grupo.

Sus componentes son: Manuel Marteles, Francisco Simón, Francisco Rallo y Fernando Cortés, que al fundarse tienen, respectivamente, diecinueve, dieciocho, diecisiete y diecisiete años. También cabe añadir al pintor José M.ª Blasco Valtueña, que, si bien no participa en las exposiciones por diferencias plásticas, vive todos los avatares de muy dispar matiz. De los cuatro, Cortés, hasta en períodos simbolistas, y Rallo, son abstractos desde su juventud hasta el presente, mientras que Marteles se mantiene hasta 1974 y Simón, de 1972 a 1974. Se conocen en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza por afinidades como la música pop, los coches y las motos, entre Simón y Cortés, las inquietudes filosóficas de Marteles, y Rallo a través de Simón. Así como, por ejemplo, el grupo "Azuda-40", con dispares edades, se une premeditadamente y sin estudio común, el grupo "Forma" se hace con el tiempo, con el contacto en su primer estudio, teniendo como punto de unión, entre otros, su juvenil vocación por la pintura abstracta. En este hacerse con el tiempo, y en su evolución plástica, está el motivo de que no se pronuncien con un manifiesto, lo cual jamás implica que carezcan de ideas políticas. Grupo, por cierto, sin subvenciones para sus actividades.

El caso es que sus tres estudios, siempre en Zaragoza, perfilan actitudes y rasgos de la obra en cada uno de sus componentes. Hacia noviembre de 1971 tienen, el primero, calle Castrillo, alquilado con dos fines: para trabajar y, de paso, para juergas. Usan papel y paneles cogidos de mesillas, armarios y cajas de frutas, experimentando con nuevos materiales. Por entonces, se inclinan hacia objetos, montajes, acciones y espacios de ambientación. En la entrada ponen un cartel, "Forma", como definición del estudio. En junio de 1972, con motivo de su primera exposición como grupo, dan las siguientes razones al nombre "Forma": "Primero, porque estamos en formación; segundo, porque la pintura es forma; y tercero, había que buscar un nombre y éste era el apropiado". Sus vínculos son de tal magnitud que se autocopian para avanzar plásticamente con mayor rapidez, creándose una especie de laboratorio de ideas en el estudio como único espacio. Tan es así, que durante tiempo y por el gran impulso dinámico, se confunden la autoría de muchas obras, sobre todo durante 1973 y 1974, que llegan a firmar individualmente pero poniendo "Forma", rasgo indicativo de su plena identificación.

Justo al año, noviembre de 1972, buscan una gran buhardilla por razones de trabajo, que será en la calle Santa Cruz, actual palacio restaurado del Prior Ortal. Desde la fecha indicada y hasta agosto de 1975, aproximadamente, su concepto general varía en notables grados. Hay tendencia al dadaísmo, arte povera y minimalismo. En concreto: acciones en la calle, obras de gran formato, pinturas en grupo, repetición de conceptos lingüísticos, invención de palabras cual jerga personal, montajes en común, utilización de maniquíes cogidos de la basura. Para su primera exposición como grupo en el Centro Cultural Ánade de Zaragoza, junio de 1972, la obra abstracta llevada transcurre por cauces normales, así como cuando exhiben en la Sociedad Dante Alighieri de Zaragoza, enero de 1973, con piezas constructivistas. Los soportes de sus cuadros son, en realidad, los paneles anunciando en plena plaza de España al Berlin Circus. El catálogo ideado consiste en un rollo de papel higiénico, con diferentes datos, para que cada visitante rasgue un fragmento. Catálogo inviable a la hora de imprimir por falta de técnica en las imprentas. Al final se decide por uno más sencillo con un poema del grupo, Diálogo del sillar y la escultura, que contiene trasfondo social, discreta ironía y acentuado lirismo.

En esta exposición su obra cambia sustancialmente a base de un aprovechamiento de los materiales pobres dentro de un claro expresionismo y tendrá un momento culminante en la VI Bienal de Pintura y Escultura "Premio Zaragoza", organizada por el Ayuntamiento en noviembre de 1973. En la Bienal montan fuera de concurso un pequeño teatro, titulado Elioconte o la forma del sino, con un escenario compuesto por dos cilindros y un maniquí encontrado en la calle, que colocan sobre un caballete algo transformado por medio de hachazos y pintura roja. Constaba de un apuntador, en realidad una escultura, de un patio de butacas, cada una distinta hasta un total de doce, y una puerta cruzada por gruesas cuerdas. El teatro tenía una clara intención agresiva, indignándose algunos visitantes. Paralelamente a la Bienal exponen desde el 20 de noviembre en la sala del Palacio Provincial de Zaragoza. Rallo presenta esculturas concebidas para grandes tamaños a base de chapas, cuerdas y maderas, mientras que los restantes artistas, Marteles deja la escultura para dedicarse a la pintura, llevan cuadros de gran formato para huir de la comercialización, basados en abstracciones, con o sin espacio, mediante el negro como nota predominante.

Entre otras acciones callejeras pueden recordarse sus entrevistas con radio grabadora y micrófono, acompañados, en ocasiones, por el pintor Enrique Larroy dada su altura y aparente seriedad, así como similar dinámica. Ante la perplejidad generalizada hacen preguntas como: "¿Qué opina del hombre? ¿Considera que procede del mono? ¿Cuántas veces se masturba al día?" Asimismo, Marteles se hace el ciego, comentándole Simón los pormenores de una exposición. También Simón, con tijeras clavadas en plena cabeza y venda sangrante, es llevado a hombros por Marteles en plena calle Alfonso, mientras Rallo pide paso a gritos y Cortés, detrás de todos, da explicaciones del pretendido asesinato. Aprecia que sexo y religión son diáfanas obsesiones, motivadas como reacción ante la postura oficial. Basta recordar un proyecto nunca realizado: vestidos sólo con gabardinas, para abrirlas teniendo detrás el templo del Pilar y sacar una fotografía destinada a Paris Match.

El tercer estudio es a partir de 1973, situado en el número siete de Jusepe Martínez. Se mantiene, lógicamente, parejo énfasis de trabajo y naturalidad provocadora, así como definiciones conceptuales, coincidencia en objetivos con movimientos internacionales, intensa labor artística, estudio del color y del espacio, empleo de imágenes fotográficas para incorporar a la obra mediante proyector, uso de materiales orgánicos, introspección en mundos esotéricos y paulatino alejamiento de la cotidianidad circundante. Por entonces, noviembre de 1974, escriben el Manifiesto Púnico o La Tortura del Pollo Urbano, fruto de dicho mes con las experiencias, más mentales que verídicas, en torno a un auténtico pollo. Al poco tiempo se incorpora al grupo Joaquín Gimeno, en ocasiones firmando con jota para molestar a su madre y de primer apellido Royo, participando en las experiencias Áurea Plou y como espectadores José M.ª Blasco Valtueña y Manuel Pérez-Lizano Forns. Tras el manifiesto se funda, como resalta Marteles, una especie de Club Pollo Urbano, con la intención, entre otros objetivos de fundar la revista El Pollo Urbano, cuya cabecera iba a nombre de Manuel Pérez-Lizano Forns por razones de edad. Revista fundada por los anteriormente nombrados con la incorporación de Carmina Soria. Nunca se publica un número y se vende al director de teatro Dionisio Sánchez. Según afirmábamos, experiencia más mental que verídica la sistemática tortura del pollo hasta su muerte, anotando meticulosamente lo casi imaginado para recogerse en un excepcional texto ya publicado. Paralelamente, se maquillan de manera estridente e incluso se tiñen el pelo, caso de Rallo que incluso se hace la permanente como método de irritación social.

En febrero de 1974 Rallo expone en la galería "Atenas" de Zaragoza junto con Joaquín Gimeno, todavía sin pertenecer al grupo, bajo el título Rallo y Jimeno en el mundo de las descomposiciones equívocas. Su intención es la de presentar durante tres meses una exposición renovable junto con la creación de ambientes. Al mismo tiempo el grupo expone en la sala-bar La Taguara, Zaragoza, insistiendo mediante escultopinturas en el uso de materiales pobres, aparte de una obra pintada por los cuatro, Homenaje a Joaquín Jimeno, por encontrarse identificados artísticamente con su persona. El catálogo tiene un prólogo antimanifiesto por medio de frases inconexas. Si antes comentaba la intención de Rallo y Gimeno de hacer una exposición renovable, se debe a que durante los meses de marzo, abril y mayo crearán en una sala de la galería "Atenas" diferentes ambientes cada veinte días, al último de ellos se unirá todo el grupo. Todo esto desemboca en una exposición hecha en la misma galería, 17 al 30 de junio de 1974, como final de la serie de exhibiciones renovables. La exposición se titula Forma más Jimeno debido a que Gimeno colabora con el grupo. Montaje uniendo el volumen, conseguido mediante plásticos, y la luz, con un proyector que cambia su intensidad y dirigida a un diminuto teatro en el que se encuentran figuras por diferentes montículos. En la segunda sala mantienen la obra individual, colocada en las paredes y en el suelo a base de cajones pintados en cuyo interior hay papeles arrugados de revistas. Exposición con textos nunca publicados que llevan sus dosis sociales mediante frases como: "Es sencillo, irónico si se quiere, en una legislación promulgada mucho antes de la existencia de las multinacionales. Es sencillo, irónico si se quiere, pensar que en los "latifundios" todo es absorbido por el interés, un interés fácil rasando el melodrama. Asimismo, hay otro texto, más extenso y mecanografiado, que escriben entre Cortés, Gimeno y Marteles, destacando minuciosamente el proyecto de la exposición e incluso la posibilidad de publicar varios manifiestos, como Manifiesto librerías, Universidad, Club Raphael en relación a los homosexuales, Colegios y Escuela de Artes Aplicadas. Sus actividades durante 1974 terminan con una exposición en la galería "Atenas". Se envían catálogos, hechos a mano y cada uno diferente a otro, a la crítica, a los más "ilustres" aficionados al arte y a los representantes más cualificados del homosexualismo zaragozano. La obra del grupo nunca llegó a la galería. Proyecto de exposición en la que no participan Rallo y Simón, como una broma de los restantes miembros, lo cual motiva en ambos un fuerte descontento.

La última obra del grupo durante este período se caracteriza por un uso del color negro, que le sirve de base para una pintura esencialmente estética. Nace, a la par, una actitud de rechazo-ataque respecto a la sociedad y como consecuencia se encierran en el estudio, dejándose llevar por sus aficiones y analizándose dentro de lo posible. Escriben abundantemente, narrando todo aquello que consideran de interés. Por desgracia los textos se han perdido. Hacen una vida en común junto con sus escasas amistades. Acabado el servicio militar, la situación comentada continúa, para ir evolucionando hacia grados muy sustanciales, lo cual determina un cambio en su obra, en su actitud vital e incluso en la composición de los catálogos para las exposiciones. Esta evolución es lenta y viene motivada por un agotamiento de sus vivencias en el estudio y por el contacto con el pintor Vicente Pascual Rodrigo, que había iniciado meses antes un acercamiento a la naturaleza. El grupo emprende una auténtica huida de la ciudad, para conectar con la naturaleza mediante excursiones que duran desde un día a largas acampadas. Analizan las diferencias entre la ciudad y el campo, estableciéndose con éste una relación de acentuado misticismo, al buscar los puntos de unión con el ser humano. Su obra artística cambia al mostrar un sentido alegórico y una mayor riqueza cromática. Por otra parte, existe un manuscrito de Marteles, no publicado y sin corregir, con algunas claves sobre el cambio citado. Se transcribe, parcialmente, porque completa su pensamiento y ofrece una idea global. Su título es muy significativo: Introducción al período ecológico:

"Si bien la ruptura con lo anterior no es total, como puede verse en algunos aspectos de los catálogos y de las obras en que se ve frustrada nuestra huida del modus vivendi y en que nuestra conciencia de seres sociales nos hace olvidar nuestra aspiración...".

Sus exposiciones se reanudan en octubre de 1975, sala "Víctor Bailo" formando parte del VI Ciclo de Actividades Culturales del Ayuntamiento, y en noviembre dos exposiciones, una en la galería "Atenas" y otra en la galería "Berdusán", siempre en Zaragoza. En la de "Víctor Bailo" lleva obra el grupo, en la de "Atenas" se incluye como del grupo a Joaquín Gimeno y en la de "Berdusán" se da entrada, por afinidades electivas, al pintor José M.ª Blasco Valtueña y a la diseñadora Áurea Plou. En los catálogos para "Víctor Bailo" se incluyen fotografías de los lugares donde han acampado, junto con dos comentarios de Marteles: en el primero se insinúa la posible ruptura del grupo y en el segundo describe lo que veían durante sus contactos con la naturaleza. Dichas fotografías se repiten en el catálogo de "Atenas", cuya exhibición lleva el significativo título de Grupo Forma. Centro de Investigación de Arte y Zoología y recoge un texto de Joaquín Gimeno con un minucioso relato de sus vivencias por los montes.

Hasta ahora el grupo sólo había expuesto en Zaragoza. Las dos únicas exposiciones fuera de su ciudad serán en Málaga, Sala del Instituto de Cultura de la Excma. Diputación en marzo de 1976, y Antequera, Casa-Museo de Antequera en abril de 1976. Finalizadas las dos exhibiciones, el grupo se disgrega. A Málaga y Antequera llevan una obra parecida a la expuesta en Zaragoza. Una variante será que Rallo presente esculturas con maderas tropicales y en las que sus abstracciones dan paso a una serie de surcos que simbolizan el mundo natural. El catálogo para ambas exposiciones es el mismo y consta de un comentario del grupo aludiendo a la soledad del hombre y al mundo animal, así como una breve historia del grupo por Ángel Azpeitia y dos textos, uno del poeta zaragozano Javier Barreiro y otro de Joaquín Gimeno bajo el seudónimo de Evarits Llovet.

Con estas dos exposiciones terminan su periplo. Las razones, son variadas, especialmente porque algunos de sus miembros no están de acuerdo en cuanto a las ideas que debían llevarse a sus obras y, también, a la forma de ver el mundo. Por otro lado, Marteles comentó que la visión del grupo, visto en toda su andadura, es sentida desde panoramas muy contradictorios. Tanto para él como para Gimeno, el grupo representaba un canto a la libertad, Cortés era un diletante y Rallo quería un enfoque hacia la promoción absolutamente profesional. Considero que, de seguir el criterio de Rallo, se habría publicado la revista El Pollo Urbano tan imprescindible para reafirmarse, y como grupo habría perdurado hasta alcanzar el máximo reconocimiento con más exposiciones fuera de Zaragoza, lo cual habría redundado en sus trayectorias pictóricas a título individual, una vez concluida su unión. Fin del grupo sin lógica racional.

Grupo Intento: Aun cuando en repetidas ocasiones se ha considerado la exposición Intento, realizada en el Palacio Provincial del 20 al 30 de junio de 1972, como muestra constituyente de un Grupo, la realidad es que tal muestra obedecía más a aspectos circunstanciales confluyentes y centrados en una inmediatez temporal que a planteamientos previos y de análisis formal que condujesen a los participantes a la autoconsideración como grupo; bien es cierto que el hecho pretendía tener un alcance más amplio a posteriori y pudiera significar un ensayo con miras a la creación de un auténtico Grupo como más tarde se vio confirmado. La Exposición Intento debía su denominación a un ensayo definitorio, más largo y rimbombante, cual el Intento experimental Aragón 72 rechazado al final por los propios participantes. En cualquier caso la exposición significó el embrión del que al cabo de unos meses nacería "Azuda-40" con una ampliación cuantitativa y cualitativa de sus componentes y un mínimo estudio sobre la trascendencia del Arte aragonés contemporáneo.

La Exposición Intento la configuró la obra de Pascual Blanco, Vicente Dolader, Antonio Fortún y José Luis Lasala, obra que, si de alguna manera podía representar parte de la vanguardia plástica de la Zaragoza del año 1972, en ninguno de los casos alcanzaba el rango de "experimental" como así acabaron por entenderlo los propios pintores, inmersos los cuatro en corrientes de expresión suficientemente experimentadas pero que demostraban estar sobradamente à la page en cuanto a información se refiere. Mientras Pascual Blanco se movía por el terreno de una figuración crítica, dentro de lo que cabe, utilizando abundante collage y colores opacos, los otros tres transitaban caminos abstractos: practicaban un informalismo de tintas planas y Dolader y Lasala estaban adscritos claramennte a un constructivismo, más analítico éste y más colorista con indudables referencias paisajísticas aquél (Vicente Dolader inicia sus trabajos abstractos por un proceso de significación formal de sus paisajes).

Un dato que merece la pena señalar es que todos los otros cuatro pintores que junto con los componentes de la exposición Intento formaron el "Azuda-40" eran pintores figurativos entonces, aunque su comportamiento dentro de la figuración abordaba cuatro aspectos distintos de entenderla.

Intento, pues, nace con la inauguración de la exposición y muere con la clausura.

Grupo Azuda-40: En cuanto a "Azuda-40", diciembre de 1972 a principios de 1976, dado que parte de sus miembros proceden de Intento, su formación no viene desde un ángulo provisional. Como dato de interés, ofrecemos la lista de sus componentes y la edad que tienen cuando se forma el grupo. Veamos: José Ignacio Baqué, treinta y uno, Pascual Blanco, veintinueve, Vicente Dolader, veintinueve, Pedro Giralt, veintinueve, José Luis Lasala, veintisiete, Antonio Fortún, veintisiete, Natalio Bayo, veintisiete, y José Luis Cano, veinticuatro. Queda evidente que son pintores hechos, con obra personal definida, y el único relativamente joven es Cano, lo contrario al impulso juvenil del grupo "Forma" y de bastantes miembros del "Colectivo Plástico de Zaragoza" por citar a dos grupos de la época.

Azuda 40 es consecuencia del experimento vivido en las Salas del Palacio Provincial, naturalmente sin que esto signifique que entre los dos no mediaran numerosos pasos, reflexiones y valoraciones, eliminando el carácter de "Provisionalidad" que caracteriza a aquél. Una visión superficial de los dos grupos y de la heterogeneidad plástica de sus componentes pueden inducir a error al tratar de comparar, en cuanto a intenciones generales, los planteamientos de uno y otro grupo. Mientras en Intento no se advierte más que una voluntad circunstancial para colaborar en un hecho concreto y aislado y, por tanto, no es presumible haya conciencia clara de continuidad y mucho menos de grupo, en "Azuda-40" la unión de los pintores que lo configuran se realiza en base a estos dos puntos no contemplados por los cuatro expositores en la Sala de la Diputación en la primavera de 1972. "Azuda-40" nace, pues, tras un concienzudo análisis, ampliamente debatido, de la situación de la pintura en Aragón y Zaragoza.

En principio se cuestionó el grado de necesidad de cara a la audiencia ciudadana (zaragozana) así como la posibilidad de remediar, en la medida de sus escasas posibilidades, el continuado silencio que, con respecto a las manifestaciones artísticas de vanguardia en la región, habían mantenido los medios de comunicación desde la posguerra. Toda la información especializada centraba su atención en dos núcleos reconocidos (Madrid y Barcelona que, casualmente, habían despertado la atención a raíz de la aparición de grupos como "El Paso" y "Dau al Set", respectivamente), y en otros subnúcleos como el valenciano, propiciado desde la Plataforma "Antes del Arte" tejida en derredor del crítico Aguilera Gerni, o el vasco aupado desde una conciencia de nacionalidad bien clara. Como, por otra parte, resultase imposible la renuncia a la trayectoria plástica individualizada de los componentes en beneficio de una imagen estilística homogénea, bien partiendo de cero, bien retomando los trabajos de los grupos predecesores como "Pórtico" o "Zaragoza", era evidente que el único nexo de unión podía ser el generacional. Se convocó a una nómina de pintores nacidos en los años cuarenta que por sus condiciones de trabajo experimental o vanguardista (entendiendo, tanto lo uno como lo otro, por lo que podía significar en el año 1972 dentro de las estrechas miras del empobrecido panorama plástico de Zaragoza) pudiesen ofrecer un "panorama" de actualidad artística en la región y fuera de ella.

De esta convocatoria saldrían los ocho componentes del grupo: Ballo, Blanco, Baqué, Cano, Dolader, Fortún, Giralt y Lasala, a los que podía haberse unido algún nombre más que declinó la invitación.

En las numerosas reuniones previas, en las que se contó con la ayuda de Federico Torralba, se estableció la línea fundamental por la que debía discurrir el trabajo de grupo, amén de buscar un nombre identificable con la región para denominarlo. La línea de actuación podría resumirse en lo siguiente:

1. Necesidad de intercolaboración entre todas las actividades artísticas válidas de la región en aras de sensibilizar al pueblo aragonés con los problemas regionales de todo tipo y, en especial, con el problema de nuestra identidad cultural. Fruto de este planteamiento es la primera exposición del grupo en "Galería Atenas" en unión con los poetas Ángel Sanvicente, Emilio Gastón, Mariano Jiménez, José Antonio Labordeta, Julio Antonio Gómez, Mariano Anós, Fernando Ferrerá e Ignacio Ciordia, y la edición de una carpeta de dibujos y poemas con este motivo. Igualmente el grupo cogestionó el montaje de la Primera Semana Cultural Aragonesa, que daría paso a la aparición del Seminario de Estudios Aragoneses y colaboró en otras Semanas Culturales organizadas en algunos pueblos de la región participando con exposiciones y charlas.

2. Urgencia por golpear al ciudadano con múltiples actividades con el fin de despertar su interés por las Artes (en conciencia se estaba convencido de que la apatía proverbial del ciudadano medio y su ánimo de rechazo obedecía a carencia de información y no a desinterés natural). En seis meses "Azuda-40" expone obras diferentes en cinco lugares distintos de Zaragoza y asalta, gracias a la inapreciable gestión de F. Torralba, La Lonja, coto exclusivo de patriarcas del Arte y bailes de debutantes, en plena Semana Santa de 1973, desatando las iras de las mentes y plumas más reaccionarias de la ciudad.

3. A partir de los dos puntos anteriores, dar a conocer el trabajo en el Arte Aragonés fuera de la región, posibilitando la ocupación de un espacio en el espectro de las culturas peninsulares que se iniciaría con el reconocimiento de anteriores movimientos de vanguardia surgidos en Aragón. Con este fin solía completarse el acto de inauguración con conferencias de Federico Torralba sobre el tema Los Grupos en la Pintura Zaragozana, mientras se procuraba hacer referencia de los mismos desde los medios de comunicación (entrevistas para radio y prensa de los componentes del grupo).

Es muy difícil, por no decir imposible, centrar todas las intenciones individuales de los integrantes de "Azuda-40" en algo que no sea traducible como una clara conciencia regionalista, al margen de soterrados y presumibles presupuestos, no tan claros, que afectarían a todos y cada uno de los ocho pintores y que, unidos a la consiguiente discrepancia ideológica, el desencanto y la fatiga producida por la quema rápida de etapas de intenciones motivarían, a la postre, la disgregación del grupo.

Es interesante constatar hoy, cómo "Azuda-40" nace y participa de la eclosión regionalista catapultada desde parcelas intelectuales y artísticas de la izquierda aragonesa. El grupo nace con Andalán y la Nueva Canción Aragonesa y es copartícipe de la aparición del Seminario de Estudios Aragoneses. Aunque desde un lugar muy primario, como de urgencia, su propia estructura compositiva y su funcionamiento no contemplan, en principio, otra perspectiva que no sea un problema regional.

La corta vida del grupo (hay que considerar que si bien el asunto se zanja a caballo entre 1975 y 1976, el deterioro de "Azuda-40" con las primeras bajas data de principios de 1974) imposibilita el acceso a planteamientos de base complementarios y de mayor valía en cuanto a rescate consciente de unas formas y no sólo de un talante aragonés. Podían haberse esperado trabajos colectivos o individuales a partir de hechos artísticos aragoneses concretos como el Mudéjar, por ejemplo.

En contra de esto argumentaba el hecho del trabajo individualizado, aunque en algunos momentos se plantease la posibilidad de buscar un estudio colectivo capaz de dar coherencia a la obra dispar, y la absoluta libertad de maniobra de los ocho para funcionar por libre con exposiciones individuales, dato éste que polarizaba la atención de los pintores en vez de concentrarla en un interés fijo y único. Apoya esta reflexión el que únicamente pintaran un cuadro colectivo en sesiones de manifiesta tensión, en momentos, y de gozoso divertimento y, comunicación, en otros.

En el debe de "Azuda-40" hay que apuntar la intención de pretender una descentralización cultural programada desde el aparato estatal administrativo a partir de centralizar la atención regional en Zaragoza.

Ya se ha dicho que la escisión del grupo se inicia en 1974 con la baja de José Ignacio Baqué, a la que seguirán las de Cano y Pedro Giralt, bajas motivadas, en apariencia, por cuestiones personales, y que, sin embargo, traducen la convicción total o parcial de que todo lo posible ya estaba hecho y sólo quedaba la posibilidad de languidecer en un trabajo de ritmo desenfrenado que no ofrecía frutos inmediatos y palpables. Dolader también deja el grupo antes de la exposición en el Palacio Provincial a finales de este mismo año, que sólo contará con la presencia de Bayo, Blanco, Fortún y Lasala, y que servirá para tomarles el pulso a las posibilidades de continuidad confirmadas por la participación en la Semana Cultural de Épila (con exposición y charla) y la muestra presentada en el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, para cerrar con la "despedida" en La Lonja a principios de 1976.

Si bien es totalmente imposible ofrecer una visión desapasionada del fenómeno "Azuda-40", deben admitírsele aciertos, aunque no todas las metas y fines previstos en un principio se cubriesen. Incluso algunos logros escaparon de las intenciones previas formuladas, como pueden ser la apertura de lugares vetados (La Lonja, el lugar más idóneo de Zaragoza por el carácter popular del edificio, si se sabe utilizar), a otras iniciativas capaces de albergar otras parcelas más jóvenes de la pintura en la región y el despertar la inquietud adormecida tanto de pintores como de público receptor. El coto cerrado de los Azuda sirvió de acicate a todos los artistas que, con razón o sin ella, se sintieron excluidos de un montaje al que el tiempo dará la importancia que merezca. En pocos años han proliferado los grupos, asociaciones y uniones simbióticas de artistas que con parecidas intenciones han dado vida y color a un panorama cadáver a principio de la década y que se ha revitalizado considerablemente.

Grupo Algarada: Este grupo se forma hacia octubre de 1973, siendo su primera exposición en la sala de la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza en febrero de 1974. Como nos dice el profesor Ángel Azpeitia en el texto de presentación, "algarada" es un palabra de origen árabe que significa "expedición repentina de tropa a caballo". Cuando exponen por primera vez eran estudiantes de la mencionada Escuela y tenían un estudio común para trabajar. En una entrevista hecha por entonces a uno de sus componentes, Vicente Villarrocha, nos dice que quieren "desarrollarse como artistas con una clara intención social dado que para ellos el arte es un servicio a la sociedad".

Al fundarse el Grupo Algarada estaba integrado por cuatro artistas que tenían 18 años: Miguel Ángel Domínguez (pintor), Carlos Ochoa (escultor), Luis Sánchez (dibujante) y Vicente Villarrocha (pintor). Salvo Luis Sánchez que nace en Salamanca los demás son de Zaragoza. Los iniciales componentes de este grupo exponen dos veces, en la citada sala de la Escuela de Artes y Oficios y en "La Taguara", Arte-Bar de Zaragoza. A los pocos meses de la última exposición Carlos Ochoa y Luis Sánchez deciden separarse del grupo, en el caso del primero por un deseo de individualizarse y en el segundo debido a que deja el dibujo para centrarse en el estudio del mundo relacionado con la ilustración.

Durante el verano de 1975 entra a formar parte del grupo el pintor Carlos Caneiro, quien con una obra de tono dramático en la que la crítica social se hace patente, da un nuevo impulso al grupo. Consecuencia de esta unión vienen dos nuevas exposiciones, también en Zaragoza, en la sala de la Facultad de Filosofía y Letras y en la "Galería Atenas".

Equipo L. T.:. Componente básico en los tres miembros del "Equipo L. T." es el juego y la ironía que se dan en sus conversaciones y a la hora de definirse en diferentes textos; su obra, a veces, se entroncará con estas características. Reafirmando lo ya dicho, las siglas L. T. provienen de una revista que pensaban publicar La Lorenza en el tejado. Se unirán por amistad, por una plena identificación de su Plástica, por considerar a la experimentación constante como algo básico y por una necesidad de manifestarse a través del arte.

Este equipo está formado por Antonio de la Iglesia (pintor), Fernando Navarro (escultor y pintor) y Luis Alberto Pomarón (pintor). Resulta curioso que en 1973, dos años antes de formarse el grupo y de conocerse, Antonio de la Iglesia, con motivo de una exposición individual suya, afirma en una entrevista que el número tres tiene un significado especial, y lo justifica diciendo: "tres personas son un grupo perfecto y omnicomprensivo de toda la humanidad. Tres son los caminos, las posibilidades que se le ofrecen al hombre en la elección de su destino, el trío, la trivalencia, se repite en mis cuadros como un leit-motiv".

Coincidiendo con su primera exposición en la "Galería Atenas" de Zaragoza (2 de junio de 1975), el "Equipo, L. T.", en el programa de televisión Cultural informativo, nos habla de lo que puede considerarse como su primer manifiesto de principios -en el que hay una llamada a la libertad y una cierta crítica social-, y que transcribimos en su totalidad. "La idolatría intelectual de aspectos puramente teóricos, la formación consciente de mitos prefabricados, la necesidad de creer en objetos por puro goce intelectual, lleva a la adoración de difuminaciones cerebrales sin conseguir un acoplamiento perfecto. Para alcanzar los niveles místicos hay que dejarse transportar por todo aquello imperceptible intuido por almas sensibles capaces de conseguir una elevación mística. La materialización de un sentimiento humano, merece, al menos, verse con predisposición".

Con motivo de su segunda exposición en la sala de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza (diciembre 1975), aparece un artículo en el diario Heraldo de Aragón que es en realidad un autorretrato y en el que admiten estar influenciados emocionalmente por las filosofías orientales, que, según comentan, es "un mal extendido en el 86 por ciento de los artistas intelectuales"; y siguen: "habiendo llegado a esta última consecuencia después de grandes luchas interno-externas con técnicas tan agresivas, resueltas y espontáneamente dichas como el conocido drippin-pollockiano utilizado por el restante 14 por ciento de los artistas. Todo ello contiene una clara autocrítica y de crítica a otros artistas; crítica que se da también en la parte final de la siguiente frase: "Nuestra principal fuente de inspiración surge del propio y cotidiano quehacer artístico y nunca de largos viajes o fenómenos atmosféricos".

El "Equipo L. T." si bien en el catálogo de su última exposición (Sala "Barbasán"; Zaragoza, enero 1977) no incluye texto, al poco tiempo escribirán uno, bajo el irónico título de Arte Go-mez, hacia un arte global, en el que se vislumbra su forma de pensar y que resumimos. Tras afirmar que la actual sociedad está muerta, dice:

"1.º El arte de cada época sólo es válido para ella misma.

2.º Las diferentes concepciones del arte, no son nada más que pasos hacia un mayor conocimiento del hombre, y por lo tanto a sus sistemas de expresión-comunicación.

3.º La historia ha llegado a formar parte de nosotros, y somos su producto.

4.º Los sistemas de comunicación nos hacen posible el conocimiento de las ideas y culturas de todo el planeta".

Para el "Equipo L. T.", "el arte global tiende a la absorción de cualquier sistema plástico, que ayude y que ofrezca datos al sujeto receptor".

Por otra parte la moral adquiere total importancia y ésta la conciben practicando "actos útiles a la sociedad". Y afirman:

"1.º La sociedad actual y los cánones que han servido para su desarrollo no son válidos.

2.º El arte se debe entender como un hecho moral.

3.º El arte debe tender a cambiar, a trastrocar los sistemas establecidos.

4.º Toda intención artística que no intente trastrocar los sistemas establecidos debe considerarse como inmoral, puesto que no coopera al hecho moral".

Una vez resaltada la importancia del conocimiento del inconsciente termina considerando que "el arte Go-mez pretende presentar al inconsciente como medio válido, puesto que tanto el consciente como el inconsciente representan el producto de una alienación. El arte Go-mez pretende llegar a irracionalidad por medio de la razón".

Si bien la primera intención como grupo es que desaparezca en enero de 1977, casi al año publican un manifiesto y se suceden una serie de exposiciones. En el manifiesto consideran, en síntesis, que pretenden "llegar a lo irracional a través de la razón". Siguen apoyándose en el hecho moral y piensan que "lo Go-mez es el hecho más descongestionantemente que se puede dar en estos momentos". En vez de "Equipo L.T." deciden llamarse, como un juego irónico, "Zaragoza-mez-L.T.".

El caso es que tienen las siguientes actividades. En 1979 realizan un montaje junto con poemas de Piluca del Valle y Mercedes Viela. En 1980 Fernando Navarro y Luis Pomarón exponen, respectivamente, esculturas y fotografías. Y, para concluir, Fernando Navarro y Luis Pomarón exponen collages en 1980. El año 1984, los tres componentes del "Equipo L.T." celebran los diez años con una exhibición de pintura y escultura.

Grupo Siresa: Este grupo es fundado por el escultor Pedro Tramullas como consecuencia del primer Simposio celebrado en Echo (Pirineos aragoneses) en agosto de 1975. Es un grupo abierto, pudiendo integrarse en él todos los artistas que lo desean bajo la condición de colaborar en los diferentes proyectos. Su actividad se desarrolla durante los veranos con la participación de artistas de diferentes naciones.

Grupo subvencionado por el antaño Ministerio de Información y Turismo. Sobre su trayectoria se interesa la U.N.E.S.C.O. Su periplo, 1975 a 1984, se desintegra cuando el Ministerio transfiere las competencias a la Comunidad Autónoma de Aragón.

Colectivo plástico de Zaragoza: La gestación del "Colectivo" viene a través de los siguientes acontecimientos: Pintada colectiva, verano de 1975, en el antiguo cuartel de Castillejos, Zaragoza, auspiciada por la Asociación de Vecinos del barrio de Torrero, mural para la fachada de la Asociación de Vecinos del barrio de La Paz, Zaragoza, en 1976, y diversas actividades. Como consecuencia, se funda la "Asamblea Permanente de Plásticos" con 58 artistas y por decantación nace el "Colectivo", integrado por los pintores Sergio Abraín, José Luis Cano, que había dejado el grupo "Azuda-40", Rubén Enciso, María del Carmen Estella, Enrique Larroy, Eduardo Salavera, José Luis Tomás y Mariano Viejo. También colabora Concha Orduna.

El C.P.Z. para dar a conocer sus objetivos y el tipo de trabajo que deseaban realizar imprime un texto M del que transcribimos aquellos puntos que guardan interés respecto al entendimiento del grupo: "Es un hecho que la cultura en general, y el arte en particular, están totalmente alejados de las clases populares. El artista que es consciente de este hecho y asume su compromiso con la sociedad suele adoptar dos posturas: o bien simplifica su modo de expresión haciéndola comprensible, en mayor o menor grado, a la mayor cantidad de público posible, o bien intenta exponer su obra en lugares distintos de los que habitualmente existen para su exhibición, acompañándola de una explicación didáctica por medio de catálogos o charlas.

Ambas posturas, aunque válidas, parecen insuficientes y de ahí que el C.P.Z. pretenda dar una nueva y más amplia opción.

En primer lugar, frente al trabajo individual del artista, el C.P.Z., como su nombre indica, está formado por un grupo de personas que trabajan en equipo".

El Colectivo, además abandona, no sólo los circuitos habituales de exhibición, sino también las formas tradicionales de cuadro y escultura y opta por otros medios de más amplia difusión (el cartel, el mural, el tebeo... ) o bien por formas distintas de soporte, intentando recuperar medios de expresión populares (por ejemplo, los gigantes y cabezudos).

El C.P.Z. está abierto, también, a todo cuanto suponga investigación en el campo plástico.

Todos estos medios están en función del contenido que tratamos de comunicar y que nos lleva al tercer aspecto diferencial del grupo. Pensamos que no se trata, en principio, de hacer el arte comprensible o accesible a la gente de una u otra forma, sino de desvelar los mecanismos que impiden el acceso de las clases populares a ese mundo, del arte o de la cultura, y quién y por qué los maneja.

Todo esto con un tratamiento estéticamente válido que dé coherencia a nuestros propósitos culturales.

El colectivo es independiente de cualquier grupo o partido político y su funcionamiento interno es totalmente democrático.

A lo largo de estos años el grupo ha realizado una serie de trabajos dirigidos habitualmente a los barrios zaragozanos y los pueblos de la región, atravesando, en este tiempo, distintas etapas en las que hemos intentado conseguir una mayor profesionalización a todos los niveles que nos permitiera mayor eficacia y asegurase, relativamente, la continuidad del grupo.

Existen dos tipos de trabajos que realiza el C.P.Z.: propios y de encargo.

Los trabajos propios pueden ser montajes o exposiciones a base de pinturas, recortables, objetos, etc...; obra gráfica y elaboración de elementos a emplear en fiestas populares (ya hemos hablado de los cabezudos por ejemplo).

Los trabajos de encargos pueden ser: pintadas, carteles, pegatinas, telones y escenarios para recitales o actos de otro tipo, publicaciones, tebeos... También se puede colaborar en pintadas de participación popular, organización de cursillos de distintas materias y actividades infantiles.

El C.P.Z. trabaja prioritariamente para entidades de carácter popular y unitarias: Asociaciones de vecinos, Comisiones de Cultura, Asambleas, etc... También se realizan trabajos para acciones unitarias de partidos políticos y sindicatos. Algunos trabajos, los murales por ejemplo, consideramos más conveniente realizarlos en el marco de algunas actividades más amplias, como semanas culturales, ciclos...

Finalmente puede afirmarse que para los componentes del C.P.Z., éste ha sido marginado al no existir una coincidencia entre su independencia política (aunque se mueven entre partidos políticos de izquierda) y los intereses partidistas.

Trabajos realizados:

Pintadas.- En Zaragoza, en los barrios de La Paz, Picarral, Oliver, Almozara, Torrero (Castillejos), discoteca Liverpool, Facultad de Empresariales; y en Sástago, Alagón y Ejea de los Caballeros.

Carteles.- Caspe-76, Caspe-77, Asamblea de Parados-I, Asamblea de Parados-II, Homenaje a Miguel Hernández, Semana de Barrios, Manifestación pro elecciones municipales, Mujeres Democráticas, Boira, Congreso de Jóvenes de Zaragoza, Contra el pantano de Campo, Andalán, No al despido libre, Canto a la libertad, Fiestas de Torrero, Pinares de Torrero-Venecia, Barrio de Delicias.

Telones y escenarios.- Recitales de Labordeta, Raimon, Oskorri, Gerena, Homenaje a Miguel Hernández, Pequeño Teatro de Aragón, Fiesta de Torrero, pancarta para Valdefierro, Caspe-76, Festival pro Sahara-78.

Fiestas y cabezudos.- Recortables en Torrero, Pinturas y caretas en San José, Pintada infantil en los pinares de Torrero, Pintada infantil en la Escuela de Verano de Aragón, Gigantes de alcalde y reina de fiestas en las Fiestas del Pilar de Zaragoza, Gigante de Pinochet para el Museo Salvador Allende.

Publicaciones.- Portadas Aragón, nuestra lierra, Homenaje a Miguel Hernández, Andalán n.º 100, Boletines de barrio, tebeos sobre enseñanza y transporte. Ediciones de serigrafías.

Grupo Trama: Conjunto de pintores, dentro de la pintura-pintura, que consiguen ser reconocidos a nivel nacional. Se trata de una tendencia pictórica abstracta, que mantiene, como abstracción pero con variantes, la gran corriente iniciada en Aragón desde los cuarenta. Iniciada por varios artistas, con claras afinidades políticas y culturales, que nunca pretenden ser un grupo, como se indica en la retrospectiva de Zaragoza en el Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja, noviembre de 1991, al definir las exposiciones de 1974 a 1978 bajo el título Cronología expositiva del grupo. Al respecto, es suficiente con el testimonio de Javier Rubio Navarro en el año 1978 cuando asegura: "Estos pintores nunca han pretendido formar grupo, aunque de hecho esa imagen haya dado durante algún tiempo, la distinción parecerá quizá bizantina, no creo que lo sea. Especificando. En los catálogos jamás figura una referencia alusiva a un grupo con su nombre definiendo al conjunto de pintores. No obstante, el psiquiatra, coleccionista y pintor Javier Lacruz defiende que se trata de un grupo. En efecto, como grupo expondrán y, por supuesto, tienen los mismos planteamientos y una obra con similar aroma.

Federico Jiménez Losantos traza una fiel semblanza sobre las circunstancias del encuentro en Barcelona de José Manuel Broto, Gonzalo Tena, Javier Rubio y el propio Federico Jiménez. Conjunto de pintores, como resalta, "absolutamente aislado del mundo cultural barcelonés". Y continúa: "Javier Rubio Navarro fue el que nos arrastró a los demás por el terreno de la pintura. Volvió a tomar los pinceles, formó la escuadra de la "pintura-pintura" con los dos, luego tres, mosqueteros "profesionales" y me colocó a mí de defensa-escoba-teórico".

Dos campos de unión se fusionan en los cuatro, y el pintor Xavier Grau que se incorpora muy pronto: el cuerpo teórico artístico y la carga ideológica. En el primer caso están Louis Cane, Marc Devade, Philippe Sollers, Julia Kristeva, el psicoanálisis lacaniano y Marcelin Pleynet, del cual Javier Rubio traduce y prologa La enseñanza de la pintura, en 1978 con veintiséis años. Otra área de influencia se establece con Clement Geenberg y Robert Morris. En el segundo caso basta con transcribir una parte del texto firmado por Broto, Tena y Rubio, titulado Una aproximación, a raíz de su primera exposición en Zaragoza con fecha 2 de abril de 1974. Tras cuestionar las diferentes tendencias, por su diáfana manipulación comercial y por su falta de rigor científico, terminan afirmando que: "Ante estas prácticas sin teoría, producidas a partir de motivaciones de la ideología dominante, se revela la necesidad de una práctica y una teoría fundadas en el materialismo histórico y en el materialismo dialéctico, que llevan a pensar la pintura en su especificidad integrada en el conjunto de prácticas sociales que en última instancia la determinan. No debe llevarse la lucha solamente en el plano de la transformación formal de la pintura, sino extender su trabajo al nivel teórico y propiamente político a fin de evitar ser recuperado como "producto de mercado".

"Nuestro trabajo, aquí comenzado, se sitúa pues en la perspectiva de una lucha particularmente larga y dura en el frente ideológico y tiene como principal objetivo restituir a esta práctica, la pintura, su complejidad operatoria como objeto de conocimiento en el campo de las otras prácticas sociales". Por entonces, año 1974, Rubio, Tena y Broto, tienen veintidós, veinticuatro y veinticinco años, respectivamente. Grau, que pronto publicará, veintitrés años. En el contexto aragonés dentro de su generación, muy pocos artistas tienen por aquella fecha su compromiso político y su preparación cultural, unidos a una calidad pictórica. Hay, entre otros, tres: Leopoldo Irriguible, José Luis Lasala y Sergio Abraín. Como es lógico, publican más textos en la prensa, incluso entrevistas, en otros catálogos, colectivos e individuales, y en revistas como Trama, pudiéndose rastrear con meridiana claridad sus indiscutibles contribuciones al arte español.

En lo referente a exposiciones, de 1974 a 1978, ya comentábamos que la primera se inaugura en la galería "Atenas" de Zaragoza el 2 de abril de 1974. Para entonces habían editado, citamos, en los Pliegues de Producción Artística de Pórtico textos "como Contradicción principal, contradicción específica de Pleynet, o mis Enseñanzas de la lectura de Intervalo en febrero de 1974, que testimonia otra línea de contacto curiosa: la que nos unía con los telquelianos de Valencia -Jenaro Talens, Luisa Jordá, algunos foucaultianos de Bandera Roja a través del ya desaparecido cineasta turolense Antonio Maenza, que fue gran amigo del malogrado Eduardo Hervás".

El mismo año 1974 se incorpora Xavier Grau para exponer en Barcelona y en 1975 exhiben los cuatro en París. En 1976 se agregan, entre otros, Carlos León, Jorge Teixidor, José Luis Lasala y Miguel Marcos. Pero se trata de pintores dentro de la pintura-pintura, que llegan tardíamente respecto al inicio de todo, respecto al núcleo original. Todos ellos expondrán en conjunto, individualmente o sólo dos. La última exposición dentro de la tendencia es de Marcos y Lasala, en el Museo del Alto Aragón, Huesca, entre enero y marzo de 1979. A efectos de quiénes son los innovadores es indudable que José Manuel Broto y Xavier Grau.

La crítica, ante sus exposiciones, reacciona de muy dispar manera. La norma es rechazar el fuerte vínculo entre teoría y práctica, e incluso afirmar que la pintura de los cuatro está desgajada del cuerpo teórico. También se aprecia la animadversión contra la actitud crítica de los pintores hacia otras tendencias. Quizá la más fuerte sea la de Joaquim Dols Rusiñol, publicada en noviembre de 1976, con motivo de la exposición de la Fundación Joan Miró con obras de Borrell, Broto, Chancho, Delgado, Franquesa, Grau, Lasala, León, Loozt, Pujol, Rubio, Suárez, Teixidor y Tena. El título de la crítica anuncia todo: Pintura-pintura: Entre el oportunismo, el revisionismo y el estalinisimo.

Queda por reflejar, someramente, la revista de pintura Trama, cuyo número cero se publica en abril de 1976, a los dos años de exhibir en la zaragozana galería "Atenas", con motivo de la exposición en la citada galería "Maeght" inaugurada el mismo mes. El número 1-2 se publica en otoño de 1977 por el editor José Alcrudo de Zaragoza, propietario de la librería Pórtico, que años atrás da nombre, como se sabe, al conocido grupo pictórico. Para el primer número Javier Rubio especifica los motivos para fundar una revista de pintura. El caso es que se publican importantes artículos de autores muy conocidos, así como, dentro del contexto aragonés pictórico, de José Manuel Broto, Gonzalo Tena y Javier Rubio. Revista de absoluta relevancia y de referencia obligatoria, para ver el pensamiento de artistas y teóricos durante aquellos años. Una tendencia, la pintura-pintura, que es de radical trascendencia en el panorama plástico español de la época.

Dos testimonios escritos por Javier Rubio, año 1985, y Federico Jiménez Losantos, año 1991, son, en síntesis, el espíritu de sus protagonistas. Javier Rubio: "Fue, lo he dicho, una etapa de reflexión y de experiencia, de reconocimiento de las dimensiones de un terreno desconocido. La acción más positiva consistió en no renunciar en ningún momento al trabajo en el estudio, ni a la personalidad de cada uno en su trabajo". Federico Jiménez Losantos: "Pero ya en los comienzos, lo que ellos hacían en Zaragoza o Barcelona era mucho más interesante que lo que Devade, Cane o Dezeuze hacían en París. Y lo fundamental fue el impulso que los movía: la vocación, el empeño y el cosmopolitismo. Por eso ha parecido más interesante ayudar a rescatar someramente lo que fue realmente una aventura colectiva, un movimiento juvenil, una apuesta intelectual, más que una estrategia para llenar las paredes de las galerías, que por entonces estaban generalmente en blanco. Debo excusarme por hablar demasiado de mí, de nosotros. Pero es que fuimos los únicos que, realmente, estuvimos allí".

Grupo Cimba: Este grupo se da a conocer con motivo de su primera y única exposición en la sala de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza, del 22 al 14 de marzo de 1977. Sus componentes están formados por el estudiante de Historia Francisco Pellicer, que dibuja la figura sobre estructuras geométricas; la pintora y licenciada en Románicas María del Carmen Rebato, que presenta en esta exposición una obra informalista con gruesas texturas; el estudiante de Bellas Artes José Rubio, que se expresa mediante la escultura y la pintura; y finalmente, Javier Subirón ofrece una serie de poemas de características visuales.

Su intención es la de exponer una vez al año, así como que el grupo sea abierto, respetando el criterio creativo individual. Como ya se hizo en su primera exposición, se quiere incluir la lectura de poemas y la música.

Grupo Imagen-Palabra-Letra: Grupo cultural de Calatayud que comienza con una exposición itinerante en 1978. Está integrado por Fernando Aparicio, Juan Carlos

Blas, Carlos Molina y Luis Moreno. En 1994 Rafael Campos y Carlos Moncín se incorporan al grupo.

Grupo Mutación: Se da a conocer en marzo de 1978. Integrado por Enrique Pérez y Pedro Bericat cuando exponen en marzo integran materiales de residuos y de desechos. También usan la fotografía y viejas imágenes para realizar fotocomposiciones. Con una mezcla de matices surrealistas y del pop, lo exhibido queda perfectamente integrado en los montajes.

Grupo La Huerva: En 1997 se constituye de manera informal para fundarse en junio de 1978, y ya en junio de 1979 expone por primera vez en el Museo Provincial de Bellas Artes, Zaragoza, para continuar con otras exposiciones. Desde 1982 desarrolla diversas actividades en Zaragoza, como las hechas en la plaza San Felipe, el "Colectivo Cerámica Ceramistas", la "Feria Nacional de Cerámica"... En 2000 continúa sus actividades en un taller instalado en Muel, Zaragoza, y, al mismo tiempo, exponen sus miembros de forma individual debido a la dispar evolución conceptual y estética. Está integrado, al principio, por Rafael Guzmán, Joaquín Vidal, Esther Mazas (hasta 1980, 1984 y 1987, respectivamente), Montserrat Mazas y Javier Fanlo. Grupo que al formarse está compuesto por ceramistas muy jóvenes, entre veintiún y veinticuatro años. Al margen de la comentada evolución conceptual y estética de manera individual, cobra interés la intencionalidad como grupo manifestada por Javier Fanlo a raíz de la exposición Ayer y hoy de la cerámica aragonesa. En representación de todos, afirma que "estamos sacando a flote las técnicas que hemos investigado con verdaderos resultados. Porque este tiempo nos ha enseñado a conocer los materiales y a conseguir lo que nos proponemos. Nosotros creemos en la investigación constante, en estudiar y perfeccionar técnicas milenarias pero creando objetos de hoy". Se aprecia, por tanto, que su actitud los aleja de formas tradicionales, pero interesándose por ellas en su momento, para adentrarse en una obra personal de impronta escultórica, al menos en los casos de Vidal y Fanlo.

Grupo Taller Avícola: Grupo integrado por José Ignacio de Diego, Ricardo Usón García, José A. Puyuelo y Alfredo Usón García. Los cuatro son jóvenes universitarios que se unen en octubre de 1979 y a los siete meses exponen el resultado de un trabajo en el campo conceptual. Publican un folleto, firmado por de Diego y Puyuelo, y un gran cartel sólo con texto. Pertenecientes a la Universidad de Zaragoza, en ambas publicaciones hay toda una declaración de principios de arte conceptual. No es casualidad, por tanto, que la exposición se titule Taller Avícola, Arte Conceptual.

Ven la subversión como un deseo del espectador y afirman que el planteamiento es el por qué hacemos.

En resumen sugieren dos puntos: 1. Que el taller debe superar la ruptura interna que le pudieran proporcionar diferentes "egos", es decir, para interesarse en un equilibrio delimitado en el acto creativo, el taller lucha contra una esquizofrenia que humanamente es lógico que exista. 2. Que el taller no podrá construir una poética, por ser ésta una forma estética en definitiva. Porque el taller aún siendo personal se compone de a-personalidades manteniendo sus individualidades. Defienden la idea, la proposición cierta, la verdad y la tautología. Buscan la constante experimentación y la reflexión, siempre como un proceso, que lleva a una reflexión de la reflexión de la reflexión, cual tradución del famoso concepto "el arte como idea, como idea, como idea".

Colectivo Nueve 80: Se funda a principios de 1981, con la intención de una seria continuidad. Su primera exposición es en el Museo Provincial de Zaragoza, mayo de 1981, y la segunda en la Sala Oeste de Tabacalera de Logroño, mayo de 1981. Vive, pues, dos exposiciones. Colectivo integrado por los siguientes artistas: Emilio García Moreda, de Alberite (La Rioja), Pedro Bericat, de Zaragoza, Demetrio Navaridas, de Logroño, Luis Pomarón, de Zaragoza, Félix José Reyes Arencibia, de Valleseco, Gran Canaria, Manuel Llorente, de Covaleda (Soria), Guillermo Moreo, de Zaragoza, Fernando Lázaro, de Zaragoza, y Fernando Navarro, de Andorra (Teruel).

Colectivo Ceramistas San Felipe: Colectivo de gran relevancia por su indiscutible contribución al desarrollo de la cerámica aragonesa. Con motivo de las exhibiciones sobre cerámica en el Museo Provincial de Zaragoza, nace la idea de exponer en la plaza de San Felipe situada en el Casco Viejo de Zaragoza. El primer domingo de septiembre de 1982 es la primera muestra, para continuar con similar tónica, es decir el primer domingo de cada mes. Muchos de sus componentes dejan la Plaza al incorporarse, espontáneamente, ceramistas de dudosa calidad y por la evolución artística de sus componentes. Se configura con el grupo "La Huerva", Vicente Borobio, Ángeles Casas, Juan Antonio Jiménez, Amado Lara, Fernando Malo, Susana Santamaría y Joaquín Vidal, incorporándose, al poco tiempo, Fidel Ferrando, Jesús Sanz, Raúl Abraín, Jesús Torres, Jesús García, Taller de Zuera, Alejandro Guillén... Por otra parte, antes del "Colectivo", el ceramista Fidel Ferrando y otros fundan en 1979 la Primera asociación de ceramistas españoles, que fracasa por divergencias entre los participantes. El "Colectivo" en su momento álgido, llega a integrar once talleres y realiza numerosas actividades de notable importancia, sobre todo exposiciones y demostraciones prácticas en diversos lugares del país. El primer domingo de cada mes expone el grupo en la plaza San Felipe, publicando un folleto donde figuran los componentes del "Colectivo", las actividades y un texto anónimo, de matiz poético-testimonial, escrito, en realidad, por el ceramista Fernando Malo. El "Colectivo" funda una tienda galería que aglutina numerosas actividades y, al amparo de ésta, manifiesta a los tres años de fundarse, diciembre de 1985, que: "habrá exposiciones de otros artistas, bibliografía, revistas, documentación para quien quiera estudiar. Luego querríamos montar una escuela de cerámica que llevaríamos nosotros mismos. Si las cosas salen bien, daremos el paso para crear una cooperativa".

Grupo Intentos: Grupo de ceramistas fundado en mayo de 1983 e integrado por Jesús García, Fernando Mal, Ángeles Casas, Jesús Torres y Juan Antonio Jiménez. Su primera y única actividad es la exposición inaugurada el mismo año en el Museo Provincial de Zaragoza. En el catálogo figura un texto anónimo, en realidad de Fernando Malo. No existe una declaración de principios, defecto en todos los grupos de cerámica, lo cual acarrea su desaparición por falta de principios y metas. En "Intentos", sin embargo, hay dos facetas en común, como son que firmen con el nombre del grupo, así como la técnica y el material utilizados: barroco cocido a mil trescientos grados y modelado a mano.

Grupo Somatén Albano: El nombre del grupo surge al azar y sus miembros están en contra de todo manifiesto que aclare una intencionalidad teórica. Se funda en diciembre de 1984 y concluye en 1986. Sus componentes son César Martín, Francisco Medel, Pascual Loriente, Miguel Ángel García, Germán Díez y Javier Vidal, los dos últimos abstractos tras finalizar el grupo, que en 1984 tienen, respectivamente, veintitrés, veinticuatro, veintisiete, dieciocho, diecinueve y veinticuatro años. Su primera exposición es en "La Vía Láctea", Zaragoza, el año 1985. Para continuar en Belchite, Zaragoza, en 1985, la sala Municipal de Arte Joven, Zaragoza en 1986, el bar Modo, Zaragoza, en 1986 y la sala de Exposiciones de la Caja de Pensiones para la Vejez y el Ahorro, Barcelona, en 1986. En los catálogos hay textos del pintor José Luis Cano, Luis J. García Bandrés con una defensa del arte joven e indicando "la aproximación entre el autor de una obra y un espectador de su misma generación" y Antón Jodrá. Cobra interés que dos de sus miembros, Francisco Medel y Miguel Ángel García, contribuyen con dos prólogos que aclaran sus ideas en relación al arte. Medel critica el consumismo, el falso dinamismo de la sociedad y la vanguardia artística. García denuncia la técnica, el academicismo y lo panfletario, para asegurar la absoluta implicación de la obra del grupo con la vida real. En la hermosa fotografía del grupo existe un muy claro juego irónico para impactar. Su final se debe a la falta de apoyo económico y a que Vidal y Medel, fundadores del grupo que aglutinan a los restantes miembros renuncian a continuar con otras actividades.

Grupo Zotall: Grupo integrado por Luis Salas, Emilio Abanto, Juan Sotomayor, María José Julián Berne, Ana Isabel Gandú, Carmelo Ramos Rebullida, Miguel A. Ruiz Cortés y José V. Royo Díez. Con motivo de su primera exposición, mayo de 1985, ya advierte el crítico Ángel Azpeitia sobre su rápido final, ante las dispares caracaterístícas de la obra. Y acierta. Vuelven a exponer en febrero de 1986. Su mayor logro es el montaje alrededor de la glorieta a los mártires en plena plaza de España de Zaragoza. Se realiza en julio de 1985. El proyecto se basa en siete lonas pintadas y unidas con mecanotubo. Ciento setenta y ocho metros cuadrados pintados con temas de cada artista, que se expusieron durante doce días.

Coletivo Artymagen: Grupo de fotógrafos que establecen su sede social en marzo de 1988. Como colectivo está regido por una Junta de Funciones. En julio de 1997 traslada su sede del piso que tenían en la calle Sancho Arroyo al número 26 de María Lostal. Dentro y fuera de Zaragoza realizan numerosas actividades, siempre en el campo de la fotografía. En 1998, con motivo del décimo aniversario, publican un catálogo. Asimismo, en julio-septiembre de 1999 publican el número 16 de la revista Visor. Desde un principio ha derivado hacia una asociación más que a un grupo. En la sede tienen fototeca, biblioteca y talleres monográficos para la formación continuada de los socios.

El Colectivo Radiador: Se constituye con los pintores Jesús Casado Serrano y Pedro Flores García, los cuales escriben el siguiente manifiesto: Unidos por el amor. "Unidos por el amor al símbolo y esperanzados por el futuro de la figuración, el "Colectivo Radiador" se constituye en Zaragoza en el otoño de 1989 con la intención de ser un grupo abierto dedicado al estudio de iniciativas plásticas en paralelo, esto es, respetando la libertad de creación de sus miembros y proponiendo, sin embargo, temas de investigación. A continuación se razona el motivo del tema elegido para su primera exposición: la baraja española por su simbolismo de singular difusión en el Universo Hispánico, visto como una representación del mundo y de la vida y cuya iconografía nos proporciona un gran campo de exploración pictórica".

A mediados de 1990 se incorpora "El Vaso" Solanas, de nombre Jesús, exponiendo en junio de 1990. Al año se incorpora el abstracto Javier Almalé, descubierto por José Luis Lasala. Poseen una notable capacidad para crear ambientes y para ironizar, tal como puede apreciarse en su exposición de 1992, bar Bonanza de Zaragoza, con un texto en el tarjetón que para leerlo se necesita un espejo, tema de partida común como es su norma, y lleva un escudo con la frase Un pour tous, tous pour un, en cuyo centro tiene el sello de identidad, consistente en una especie de radio antigua.

En 1991 y 1992 tienen dos exposiciones, además de la citada, en 1992 otra y en 1993 dos, en el Museo Provincial y en la Galería "Odeón", ambas en Zaragoza. En esta última Jesús Casado se desgaja del grupo por diferencias plásticas. Al margen de la obra individual y del montaje, la exhibición para el Museo se titula Repetición, aludiendo en el catálogo a que supone, "además de todo este presupuesto teórico, un medio de investigación en las formas del lenguaje que intenta trascender lo puramente pictórico; negamos en parte a nosotros mismos para llegar a lo verdaderamente nuestro, que es entonces lo de todos. Apelar al inconsciente, a lo irracional, a lo que tiene el Arte más primitivo de exorcismo, de liberación; repetición de objetos, de símbolos, de signos, de módulos: una forma de trabajo que nos permita desprendernos de ataduras que limitan, evitando la tentación de la obra perfecta, amable y conservadora". Se aprecia, por tanto, una búsqueda de autenticidad apoyada por un cuerpo escrito razonado.

Finalizando el año 1995 los tres miembros del grupo tienen su última exposición. Por lo demás, sus componentes tienen por entonces como punto en común una obra marcadamente española.

Grupo Ecrevisse: Grupo de Zaragoza que, a partir de 1992, expone en numerosas ocasiones. Sus cinco miembros firman con pseudónimo y son Carlos García Royo (Charles Delaire), Pedro Perún Serrano (Pierre D. La), José Antonio Hernández Padilla (Antuan Duanel), Miguel Ángel Ortiz Albero (Michel A. Zone), Mario Atance Plaza (M. Glasse) y Quique Radigales. A principios de 1996, Carlos García Royo y Quique Radigales dejan el grupo. Se necesita remontarse al "Grupo Forma" para encontrar un similar sentido de la provocación y al "Grupo Zaragoza" para comparar una parecida necesidad por publicar, por mostrar un complejo pensamiento con una muy específica intencionalidad. Puede asegurarse, sin posibilidad de error, que de 1980 a 2000 es el grupo con mayor entidad.

Su trabajo abarca tres líneas, muy bien perfiladas por sus miembros cuando afirman: "Lo objetual: el poema-objeto, mezcla de realidades, ruptura de contextos; el objeto encontrado, desmitificado y elevado al trono de la mera observación; el objeto transformado, sin ninguna identidad o con todas las posibles; Poesía. Lo gráfico: pinturas, dibujos, collages, paneles de imágenes, alteraciones de las mismas como reflejo de diversos estados de conciencia; Poesía. Y Lo espacial: instalaciones que remueven el espacio, lo readaptan, lo dirigen de un modo visual, poético al fin y al cabo". En definitiva: Idea global y unidad del concepto.

Además de publicaciones excepcionales, como La penetración exclusiva, cadáver exquisito y Signos, conviene detenerse en su revista El Ateneista, en honor al glorioso Pepín Bello. Sus contenidos comprenden poesía, narrativa, ensayo y experimentación, en una dirección cercana, o deudora al dadaísmo y al surrealismo. Se publica desde febrero de 1993 a septiembre de 1995, y siete de sus diez números están dedicados, significativamente, a Pepín Bello, Luis Buñuel, Benjamín Peret, Leonora Carrington, Guillaume Apollinaire, Joan Brossa y Remedios Varo. En dicha revista escriben los componentes del grupo y personas invitadas. Para celebrar el número diez son invitados David, Sergio Algora, L. Carlos Marco, Ángel Guinda, María Ángeles Escudero, José Fernández, Philiph West, Manuel Pérez-Lizano,Túa Blesa, Cristina Giménez, Pedro Pablo Azpeitia, Agustín Sánchez Vidal, Ángel San Vicente y Edmundo Camarâo.

Grupo que en el año 2000 sigue activo.

Grupo Viola: Grupo integrado por artistas de la Asociación Cultural y Artística "Club del Chaleco". Su primera exposición es en mayo de 1991 en Zaragoza. Participan numerosos artistas. Su última exposición conocida es en 1996.

Grupo La Sagrada Ballena: Nace en Zaragoza el año 1992 y expone en diversas ocasiones. Su última exposición conocida es en 1998. A lo largo de su trayectoria tiene tres nóminas de miembros. El caso es que para 1998 participan Pedro de la Flor, Julio Casado, Miguel Ángel Embid y José Luis E. Viñola incorporándose Rosa Güil. Exposición coherente titulada Dédalo, en cuyo catálogo se afirma: "Dédalos, soldados constructores de inventos absurdos, donde el caos, la confusión y el embrollo, actúan unidos, dejando que el azar campe libremente en nuestros laberintos cotidianos". Por lo demás, otros miembros han sido Pilar Serrano Francés y Virginia Quintana.

Grupo El Bastidor: Grupo de pintoras dentro de una obra ingenua integrado por Laura Esteban, Amalia Fernández de Córdoba, Susana Esteban y Gracia Risueño. En Zaragoza exponen el año 1993.

Colectivo Subterráneo: Integrado por David Castillo, Julio Sari y Alfredo Losada. En Zaragoza exponen el año 1997.

Grupo 3: Grupo de Zaragoza fundado en 1997 e integrado por Rómulo Royo, Raúl Navarro y Santiago de Mateo. Su primera exposición es en la Galería Moldurarte y la segunda en la Facultad de Filosofía y Letras, siempre en 1999. Como grupo destaca por sus montajes, que tienen una evidente unidad sin pérdida de su individualismo. Los títulos de sus dos exhibiciones, Marasmo y Kábala, ofrecen una idea sobre la obra, que posee marcada fuerza neodadá combinada con técnicas fotográficas, el ensamblaje y el objeto encontrado. Por otra parte, en 1998 realizan una serie de actos por los pasillos de la Escuela de Artes de Zaragoza y por algunas calles, bajo el título de Ladrillos, Caracoles y Sardinas, con un texto, El supuesto manifiesto, escrito por Raúl Navarro pero que refleja el espíritu del grupo. Texto que encierra una crítica al centro docente.

Grupo Pértiga: Tras numerosas conversaciones, en octubre de 1998 se funda en Zaragoza un grupo que se denomina Asociación de Difusión Artística Pértiga por motivos legales. Al principio su sede es la "Galería Deocón", de efímera vida, y como grupo busca difundir, apoyar y promocionar los trabajos de sus miembros. Con motivo de su primera exposición, principios de octubre de 1998, participan todos sus integrantes que son los siguientes: Juan Carlos Callejas, Edrix Cruzado, Ángel Fábrega, Pedro Flores, Gerardo García, Miguel Ángel Gil, David Gracia, César Martín, Javier Montenegro, Santiago Osácar, Roberto Pellejero, Carmelo Rebullida, Marisa Royo, Pedro Sagasta, Oscar Sanmartín Vargas, Fernando Serrano y "El Vaso" Solanas.

Grupo muy heterogéneo que termina por reducirse. Lo más sobresaliente, sin duda, es que a David Gracia le nombran presidente, de ahí que canalice su criterio, compartido por todos, hacia múltiples actividades.

En 1999 y en 2000 se organizan las I y II Jornadas de Arte Alternativo, a celebrar en el Centro Cultural Delicias de Zaragoza, así como en espacios tipo Centro Cultural Delicias y Club Kitsch. Dichas Jornadas tienen una destacable importancia por su calidad y variedad dentro de un enfoque muy actual. Conferencias, instalaciones, etc., marcan unas jornadas, de indiscutible atractivo.

Grupo La Pataquera: Grupo oscense compuesto por los artistas María Jesús Oliván, Vicente Lacoma, Gonzalo Alfaro, Faustino Belenguer, Joaquín González, María Dolores Juan, María Fernández Polvorinos, Esther San Martín y Marisa Torres.

Colectivo Cave Canem: Grupo de pintores fundado en 1999 e integrado por David Adiego, Luis Cillero, Pepe Hidalgo, Oscar Lamora, Jaime Lloro, Germán Quílez, Luis Trullenque y Rubén Vicente.

Grupo Línea 42: Grupo de Zaragoza integrado por entre doce y quince artistas dado su carácter abierto. En su última exposición, enero del año 2000, participan Nieves Agudo, Gloria Navascués y Julita Reig.

Bibliog.:

Las publicaciones sobre los grupos artísticos aragoneses comienzan con cierta lentitud. Cuando el Grupo "Azuda-40" expone en Pamplona, el profesor Federico Torralba Soriano Buscar voz... pronuncia una conferencia sobre los grupos artísticos de Zaragoza. En 1973, por tanto, publica dicha conferencia en un folleto titulado Grupos en la pintura zaragozana. En 1976, Manuel García Guatas escribe sobre los grupos "Pórtico" y "Zaragoza" en Pintura y arte aragonés (1885-1951). Con posterioridad, en 1979, Torralba Soriano incorpora a varios grupos en su Pintura contemporánea aragonesa, mientras que Antonio Fortún publica, en 1982, Aportación al estudio de la pintura contemporánea. El Grupo "Azuda-40", centrándose en dicho grupo y en "Intento", de los que fue miembro fundador. Sin duda, corresponde al Diccionario Antológico de Artistas Aragoneses 1947-1978, publicado en 1983, la mayor aportación sobre los grupos por número y extensión, siempre dentro de la época. Se incorporan trece grupos escritos por los siguientes autores: Javier Rubio Navarro: Grupo Trama; María Isabel Álvaro Zamora: Equipo Arellano; José Luis Lasala Morer: Grupo Azuda-40 y Grupo Intento; y Manuel Pérez-Lizano Forns: Grupos: Algarada, Cimba, Colectivo Plástico de Zaragoza, Equipo L.T., Forma, Pórtico, Siresa, Tierra y Zaragoza.

Bibliografía publicada con posteridad:

Catálogos:
Jiménez Losantos, Federico y Rubio Navarro, Javier: Pintura-Pintura Aragonesa (1974-1878); Ibercaja, Centro de Exposiciones y Congresos, 29 Noviembre-27 Diciembre, 1991.
Lacruz Navas, Javier: El grupo Trama. Soporte Papel; Escuela de Artes, Zaragoza, 8-29 de septiembre, 1999.
VV.AA.: Primera Abstracción de Zaragoza: 1948-1965; Diputación General de Aragón, Exposición Itinerante, Diciembre 1984-Marzo 1985.
VV.AA.: Vanguardia Aragonesa de los setenta; Diputación General de Aragón, Zaragoza, 1988.
VV.AA.: Grupo Pórtico 1947-1952; Gobierno de Aragón, Ministerio de Cultura, La Lonja, Zaragoza, 10 de diciembre 1993-13 de febrero 1994.

Libros:
Grupo Forma: Manifiesto pánico o la tortura del pollo urbano; Diputación de Zaragoza, 1988, prólogo de Manuel Marteles Francés y documentación de Jaime Ángel Cañellas y "Grupo Forma".
Pérez-Lizano, Manuel: Abstracción Plástica española. Núcleo aragonés, 1948-1993; Mira editores, Zaragoza, 1995.
Santamaría, Ricardo L.: El grito del silencio; Guara editorial, Zaragoza, 1980.
Santamaría, Ricardo L.: 20 años de arte abstracto; Zaragoza, 1947-1967, Editor López Alcoitia, Calatayud, 1995.
VV. AA.: Zaragoza, 1940-1960. Cultura, economía y sociedad; Institución "Fernando El Católico", Zaragoza, 1996.

Artículos:
Pérez-Lizano, Manuel: "Arte y los años setenta en Zaragoza"; Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar, Zaragoza, XXIII-1986. Asimismo, en la Gran Enciclopedia Aragonesa, cuyo primer tomo es del año 1980, se publican voces de grupos o incorporados en otras de carácter general, como en Pintores.

 

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Colectivo Cave Canem...Colectivo Cave Canem

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Cartel del Grupo Intentos...Cartel del Grupo Intentos

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