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Serpientes

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 26/05/2009

(Zool.) De las 25 especies de ofidios o serpientes existentes en Europa, España cuenta con 14 y Aragón con 11 citadas actualmente. De ellas, dos son venenosas peligrosamente: las víboras, pertenecientes al grupo de los solenglifos; otras dos, la culebra bastarda y la culebra de cogulla, pertenecen al grupo de los opistoglifos y son levemente venenosas; las siete restantes son completamente inofensivas, con dentición aglifa, es decir, formada por pequeños dientes regulares, sin canal transmisor de un posible veneno.

Las once especies aragonesas se inscriben en los géneros Natrix, Coronella, Elaphe, Coluber, Malpolon, Macroprotodon y Vipera.

El género Natrix está representado por dos especies: culebra de collar (Natrix natrix) y culebra de agua común o viperina (Natrix maura), esta última es sin duda la más abundante y conspicua de las serpientes aragonesas, al habitar siempre en relación con cursos de agua, charcas, etc. El nombre «viperina», le viene dado por el zig-zag habitual de su dorso y sus actitudes teatrales, similares a la de las víboras, para asustar a sus posibles enemigas; en el Bajo Aragón se le llama escurzón. Sin embargo, la culebra de agua es la más inofensiva de las serpientes, ya que ni si quiera muerde, limitándose a golpear con el hocico. La culebra de collar (Natrix natrix) es más escasa, pero su dispersión y hábitats son los mismos de la anterior; su coloración varía de la juventud a la madurez, apagándose paulatinamente hasta hacer casi desaparecer el collar claro que le da nombre. La alimentación de ambas especies se basa en los anfibios, larvas o adultos, y, en menor cantidad, en peces, insectos o gusanos.

Adscritas al género Coronella están la culebra lisa europea (C. austriaca) y la culebra lisa meridional (C. girondica), de coloración similar en el dorso, si bien el vientre es negroazulado uniforme en C. Austriaca y amarillento con teselas negras en C. girondica. Ésta habita preferentemente en alturas bajas o medias, de bosque mediterráneo o matorral, mientras C. austriaca lo hace en montañas más húmedas, Pirineos y Moncayo fundamentalmente. La alimentación preferida son las lagartijas, complementada con insectos en la fase juvenil y otros reptiles. Son completamente inofensivas, aunque muerden en ocasiones, pero dado su pequeño tamaño dicha mordedura es indolora.

En el género Elaphe figuran las culebras de escalera (E. scalaris) y las de Esculapio (E. longissima). Su tamaño puede alcanzar o sobrepasar los 150 cm. de longitud, encontrándose así entre las mayores y más robustas de la región. La culebra de escalera es especialmente agresiva y aunque su mordedura sea inofensiva su fiereza impone a la mayoría de los que se enfrentan a ella; habita preferentemente en el bosque y matorral mediterráneo, donde se alimenta especialmente de roedores, musarañas, pajarillos, reptiles e insectos; su nombre se debe a la figura de escala negra sobre un fondo blanco grisáceo de los jóvenes, que queda reducida a dos líneas oscuras, paralelas, sobre un fondo marrón, en los adultos; no se halla en los grandes maciros montañosos. La culebra de Esculapio, de tono verde oscuro, con vientre amarillento, es relativamente escasa en Aragón, siendo pocas las citas que de ella hay (valles occidentales del alto Pirineo oscense, Vadiello y Nocito, en la sierra de Guara), frecuenta las laderas cubiertas de matorral espeso, como los bojedales o extensiones de bosque de coníferas o hayedos. Su alimentación es similar a la de Elaphe scalaris, aunque, al ser mas trepadora, es posible que haya en ella una mayor (proporción de pajarillas de nido o micromamíferos arborícolas. Su temperamento es más huidizo y pacífico que el de su congénere.

La culebra verdeamarilla (Coluber viridiflavus) es el único representante aragonés de su género. Escasa, habita sólo en el alto Pirineo, entre bosques o matorrales espesos. Las infrecuentes citas le ponen en relación con establecimientos termales, como los de Panticosa, Benasque, Añisclo... Es bastante grande y muy agresiva, bufando y mordiendo repetidamente, hasta el punto de producir algunas gotas de sangre en las personas que la intentan coger. Sin embargo, sigue siendo inocua, al carecer de veneno. Su longitud máxima rara vez excede los 150 cm. El color es verdoso oscuro con líneas amarillas en el dorso. Se alimenta como las Elaphe.

La culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) es la mayor y más peligrosa para el hombre de las colúbridas aragonesas. Pertenece al grupo de los opistoglifos, provistos de dos dientes acanalados en la parte posterior de la mandíbula superior, capaces de inyectar un veneno a las presas que capturan. Dicho veneno puede causar el entumecimiento del miembro mordido en un hombre y leves mareos y fiebre durante unas horas, pero raras veces más que eso. Esta culebra puede llegar a más de dos metros de longitud, pero raramente se ven ejemplares de más de 140 cm., que además son más bien delgados en comparación con otras culebras similares. Su coloración es parda abigarrada en los jóvenes, verde uniforme en el dorso de los adultos. La forma de la cabeza es diferente de la de otras culebras, al presentar un canto supraocular nítido, con una escama frontal más estrecha que las adyacentes. Los jóvenes comen insectos, reptiles, gusanos, etc., mientras que los adultos profieren mamíferos, lagartos, aves. Habita en casi todo Aragón, salvo la montaña. Prefiere el clima seco, mediterráneo, pero dentro de él habita en biotopos variados: bosque, zonas húmedas, estepas o huertas.

Otro opistoglifo es la culebra de cogulla (Macroprotodon cucullatus), similar en su aspecto y tamaño a las culebras lisas (Cornelia sp.) que por su pequeño tamaño es absolutamente inofensiva. Sólo hay una cita de este animal en Aragón, en la localidad de Peñaflor.

En cuanto a las víboras, dos especies habitar en Aragón: el áspid (Vipera aspis) y la víbora común u hocicuda (Vipera latasti). Ambas son peligrosas, pues su veneno es potente y disponen de un perfeccionado sistema inoculador. No obstante, los accidentes son muy escasos, pues raramente se inocula una dosis importante y, en todo caso, las víboras prefieren huir que morder.

Es fácil distinguir a una víbora de cualquier otra serpiente aragonesa: cuerpo grueso, corto y lento, grisáceo o pardusco con una línea en zig-zag oscura sobre el dorso. El carácter diferenciador definitivo son los ojos de pupila vertical, en contraste con las demás culebras, de pupila redonda; el morro está siempre levantado, aun levemente, mientras que las demás culebras lo tienen redondeado. En la cabeza, carecen de escamas grandes a estilo de las culebras.

La víbora hocicuda habita al sur de los Pirineos, llegando sin embargo a las sierras de Guara, Santo Domingo, Riglos, etc., donde convive con el áspid, muy parecida por otra parte. Es difícil encontrarla en el valle de Ebro, en las llanuras. Prefiere las sierras y lugares montañosos, en bosques secos, matorrales y pedrizas. Puede abundar en el Moncayo y alrededores, en las sierras exteriores pirenaicas, Alcubierre, sierras de la comarca de Montalbán, Bronchales y Albarrracín, Beceite y similares.

En el Pirineo abunda la víbora áspid (Vipera aspis), también nocturna, en praderas con matorral, claros de bosque, pedrizas, basureros o heniles, a la búsqueda de roedores, su alimento preferido. Su presencia suele pasar desapercibida.

Todas las culebras son ovíparas, salvo la especie C. austriaca, disponiendo las puestas, de número variable, enterradas o entre restos vegetales, abandonándolas luego a su suerte. Las víboras son ovovivíparos, es decir, incuban los huevos en su cuerpo y parece que parieran crías vivas y ya independientes.

En cuanto a las denominaciones, conviene decir que las castellanas aquí usadas son generalmente artificiales, sin uso entre la población y menos aún entre los herpetólogos, que profieren utilizar los nombres científicos, más concretos. En Aragón simplemente se dice «culebra de monte», «culebra de agua» o víbora, confundiendo en muchas ocasiones a ésta con aquéllas e incluso con el lución (Anguis fragilis), que ni siquiera es un ofidio sino un saurio Buscar voz.... En algunas comarcas, ciertas especies se denominan gripias.

 

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