Sombra
Tema 2

La transición hacia la democracia

Vicente Basanta, víctima de la represión policialVicente Basanta, víctima de la represión policial

Tras el referéndum de diciembre de 1976 la voluntad del pueblo estaba clara. El siguiente paso era la celebración de unas elecciones para elegir a los nuevos representantes del Congreso y el Senado.

El camino no iba a ser fácil, dada la grave inestabilidad social y económica que se vivía con continuas protestas laborales, huelgas y manifestaciones, y sobre todo por las acciones terroristas de grupos radicales de izquierda como el GRAPO o el FRAP, e independentistas como ETA, que tenían como objetivo principal de sus víctimas al ejército y las fuerzas de seguridad del estado.

Esa violencia era respondida con más violencia por parte de otros grupos terroristas de ultraderecha y con la brutalidad en la represión policial. En enero de 1977 se producirá el asesinato de los abogados laboralistas de la calle Atocha de Madrid a manos de un grupo de ultraderecha y en Zaragoza, el 5 de febrero se producía el asesinato de Vicente Basanta, un obrero de la construcción en paro que estaba realizando una pintada en la que se leía "Trabajo sí, policía no", cuando un miembro de la Policía Armada, fuera de servicio y de paisano, le disparó acabando con su vida. La versión policial fue que el policía había disparado desde el suelo tras ser golpeado con una barra de hierro por Vicente Basanta, aunque esa barra nunca fue encontrada y la autopsia desmentía la cercanía de los disparos. A pesar de las contradicciones de la versión oficial se ordenó el sobreseimiento de esta causa, basándose en la legítima defensa del policía y la prensa de la época presentó a Basanta como un delincuente habitual.

Las primeras elecciones a Cortes Generales se convocan para el 15 de junio de 1977 y el periodo previo está marcado por la búsqueda de los nuevos partidos políticos de su propio espacio. A esa convocatoria iba a poder acceder finalmente el Partido Comunista de España, legalizado el 9 de abril, encontrando una gran oposición en el estamento conservador.

Comparecen en Aragón todas las fuerzas políticas del Estado (legales o no) en candidaturas separadas para el Congreso y el Senado; los ilegales (PTE, MCA, ORT, etc.) recurren al obligado camuflaje en agrupaciones electorales.

Como partidos regionales, el PSA de Gastón, la Democracia Cristiana Aragonesa de Lacruz Berdejo, y el PSDA de Lasuén, integrado finalmente en UCD. Un hecho importante se produce: en los últimos minutos anteriores al cierre de presentación de candidaturas se presenta UCD por Zaragoza encabezada por J.A. Bolea Foradada, mientras que Gómez de las Roces, quien inicialmente se preveía que fuera a presentarse por aquel partido, se iba a presentar con una Candidatura Aragonesa Independiente de Centro (precedente del Partido Aragonés Regionalista, creado en 1978). Salvo excepciones, UCD fue a las urnas bien con hombres instalados en el poder económico o de la Administración pero poco conocidos políticamente o bien incorporando a hombres que venían de otras formaciones políticas.

Todas las candidaturas de izquierda, en mayor o menor medida, proclaman su autonomismo, mientras que por su parte, la candidatura de Gómez de las Roces proclama su regionalismo, que procura distinguir de autonomismo y de federalismo, al propugnar el Estado unitario. PCE, PSA, y PSOE formarían alternativas autonomistas, coincidentes en lo esencial.

Con unos resultados similares a los del resto de España, las elecciones en Aragón dieron el triunfo a UCD con 7 diputados (Mariano Alierta Izuel, Juan Antonio Bolea, José Ángel Biel, León Buil, José Ramón Lasuén Joaquín Ignacio Tejera y Luis del Val); le siguió el PSOE con 5 diputados (Jaime Gaspar, Ángel Cristóbal Montes, Antonio Piazuelo, Benito Rodrigo y Carlos Zayas); y Gómez de las Roces representando a la CAIC y Emilio Gastón al PSA.

La mayoría de escaños de las Cortes correspondió a la UCD de Suárez (165 escaños), que iba a quedar reforzado en su gobierno. El siguiente partido es el PSOE de Felipe González (119 escaños), que atrajo el voto de la izquierda con un programa capaz de adaptarse a las reformas que necesitaba el estado. Los resultados serán decepcionantes para el Partido Comunista (20 escaños), sin representación por Aragón, una organización que llevó sobre sus espaldas el peso fundamental de la lucha antifranquista, pero que no ofrecía la imagen renovadora de los socialistas. De igual modo, supusieron un fracaso para los partidos de la Derecha como la Alianza Popular de Fraga, que representaban al pasado, ya que 13 diputados de los 16 que consiguieron habían sido ministros con Franco. Los últimos partidos con una estimable representación son la coalición Pacte Democràtic per Catalunya de Pujol (11 escaños) y el Partido Nacionalista Vasco (8 escaños).

Para el Senado es destacable la elección en Zaragoza de la candidatura unitaria llamada Candidatura Aragonesa de Unidad Democrática (CAUD), fruto de un pacto entre nueve partidos de izquierda, e integrada por los especialistas en Derecho García Mateo, Martín-Retortillo y Sainz de Varanda, decano del colegio de abogados de Zaragoza. En su programa destacó la búsqueda del pacto para la redacción de una Constitución democrática, el compromiso autonómico y la defensa a ultranza de los derechos humanos. Entre estos tres senadores señalaremos la actividad parlamentaria de Martín-Retortillo, quien fue nombrado vocal de la Comisión Constitucional, redactora de la Constitución.

Esta primera legislatura fue fundamental por su ruptura definitiva con el antiguo régimen franquista con medidas como la amnistía general, de la que se beneficiarán entre otros los antiguos miembros del Colectivo "Hoz y Martillo", estudiantes zaragozanos condenados por asesinato seis años antes; pero sobre todo es fundamental por la redacción de la Constitución, aprobada mediante un referéndum celebrado el 6 de diciembre de 1978 y tras largas negociaciones entre los partidos políticos, y en especial, los llamados "padres de la Constitución", los siete ponentes a los que se encargó su redacción. Uno de ellos fue aragonés: Gabriel Cisneros.

Un aragonés redacta la Constitución…    Gabriel Cisneros Laborda

(Tarazona, 1940 - Murcia, 26-VII-2007). Licenciado en Derecho por la Facultad de la Universidad de Madrid, también cursó estudios de Ciencias Políticas y Periodismo.

En los últimos años del franquismo formó parte de los sectores más activamente reformistas del Régimen, con cargos desde muy joven en el Ministerio de Trabajo y como Director General de la Juventud (1969-1972). En 1971 iba a ser elegido por la provincia de Soria procurador de las cortes franquistas y tras la muerte del dictador iba a tener una participación destacada en el proceso de transición política, concretamente en la discusión de la Ley para la Reforma Política que abriría el proceso constituyente.

Ingresó en las filas de UCD para las elecciones de 1977, siendo elegido Diputado por Soria hasta 1982. Por su influencia en el partido se convirtió en uno de los denominados "Padres de la Constitución", junto con Manuel Fraga, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Gregorio Peces-Barba, José Pedro Pérez Llorca, Miquel Roca y Jordi Solé Tura.

En la noche del 3 de julio de 1979, vísperas de la discusión del Estatuto Vasco, fue víctima de un intento de secuestro por parte de la organización terrorista ETA político-militar. Al hacer frente a sus agresores consiguió frustrar su propósito, pero resultó gravemente herido.

Más tarde fue Subsecretario primero y Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes en el Gobierno de Calvo Sotelo, abandonando el partido en 1982. En las siguientes legislaturas se ha presentado por el Grupo Parlamentario Popular, siendo miembro de su Comité Ejecutivo Nacional. Falleció en 2007 siendo diputado en la octava legislatura.

Paralelamente, en Aragón, como en los restantes territorios del país, los diputados y senadores electos constituyeron un órgano denominado Asamblea de Parlamentarios de Aragón, que en ese momento era la única representación democrática en un territorio cuyos cargos locales eran aún los designados de acuerdo con las antiguas leyes. Su reunión constitutiva tuvo lugar en Teruel, el 10 de julio de 1977 y se acordó iniciar el proceso autonómico.

Tras varias reuniones de la Asamblea, el 30 de octubre se encuentran en Albarracín, de donde surgiría un borrador de decreto ley para establecer un régimen provisional de Autonomía. Sin embargo este acuerdo no sería respetado posteriormente, siendo aprobado un texto muy diferente que parecía ser imposición directa del Ministerio para las regiones con el apoyo de los partidos mayoritarios (UCD y PSOE). Los anhelos autonomistas parecían llegar a un callejón sin salida.

En el texto se incluía la creación de una nueva institución, la Diputación General de Aragón, aprobada en el consejo de ministros por el Real Decreto Ley de 17-III-1978. La creación de este órgano abría oficialmente el proceso autonómico aragonés.

 

 

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