Sombra
Tema 8

Nuevo siglo, nuevas perspectivas

El nuevo siglo traía para Aragón una larga etapa de estabilidad institucional con una coalición de dos partidos, el PSOE de Marcelino Iglesias y el PAR, liderado a partir de ahora por José Ángel Biel, que será nombrado desde entonces y hasta que dure la etapa socialista vicepresidente del Gobierno de Aragón, figura inexistente hasta entonces.

Esta coalición se inició con incertidumbres ya que el PAR había sido aliado tradicionalmente del PP, pero poco a poco iba a fortalecerse gracias a la firma del Pacto por Aragón de los dos partidos en el gobierno, y especialmente por la amenaza que suponía el Plan Hidrológico Nacional propuesto por el partido de Aznar en 1999, que tenía entre sus propuestas la de la realización del trasvase del Ebro.

Con el cambio de siglo, el PP obtendrá la mayoría absoluta en España y pese a tener una mayoría refrendada en las urnas en Aragón, iba a atravesar difíciles momentos ya que la fidelidad del partido a los designios del gobierno central le había llevado a alejarse del pueblo aragonés en su oposición contra el trasvase, simbolizada en la multitudinaria manifestación celebrada en Zaragoza el 8 de octubre de 2000.

La polémica…    el PHN y el trasvase del Ebro

El Plan Hidrológico Nacional aprobado en 2001 se justificaba por la necesidad de dar una solución a los desequilibrios hídricos de la península ibérica. Planteaba que existen cuencas con sistemas de explotación estructuralmente deficitarias: son las del Guadiana, Sur, Segura, incluso parte del Ebro, frente a otras excedentarias como el Duero, Tajo, Ebro y Norte.

Para solucionar los déficits de las cuencas del Litoral Mediterráneo y del Sur se aseguraba que la mejor medida era el trasvase de agua desde las cuencas excedentarias, señalando una serie de alternativas pero apostando por un trasvase de 1.050 Hm.3/año desde el Ebro, cuya toma estaría aguas abajo de Tortosa

.

En sus argumentaciones apenas eran tenidos en cuenta el impacto ambiental y su afectación al ecosistema del delta, además había dudas sobre las cifras de coste económico y su rentabilidad. Se estaba potenciando un crecimiento desmesurado e insostenible del litoral mediterráneo, que seguía incrementando la puesta en marcha de nuevos regadíos ilegales, mientras que en Aragón, con zonas deficitarias de la cuenca del Ebro (sobre todo de la margen derecha), se incentivaba el abandono de tierras cultivadas por la nula inversión en infraestructuras hídricas. Diez años más tarde de la aprobación del Pacto del Agua (1992) en las Cortes aragonesas solo se había realizado el 1% de las infraestructuras previstas.

En seguida surgió un movimiento contrario al PHN y al trasvase, y en el inicio de las protestas iba a tener especial protagonismo Pedro Arrojo, cuya labor fue reconocida con el premio de ecología más prestigioso de EE.UU. en 2003, el Premio Goldman de Medio Ambiente.

Arrojo fue uno de los promotores de la Fundación Nueva Cultura del Agua en 1998, entidad que presidió hasta 2006. Además, relacionado con la misma temática ecológica, fundó la Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (Coagret) e impulsó la Plataforma en Defensa del Ebro.

Esta plataforma aunaba a más de 80 asociaciones y colectivos que promovieron distintos actos y manifestaciones, de las que destacamos:

  • 8 de octubre de 2000. Primera movilización en Zaragoza frente al Trasvase del Ebro en la que participa la Plataforma.
  • 10 de noviembre de 2000. "Abrazo del Ebro", primera movilización convocada por la Plataforma donde se expone su manifiesto constituyente.
  • 11 de marzo de 2001. Manifestación en Madrid con cuatrocientas mil personas.
  • Agosto de 2001. 'Marcha Azul a Bruselas' partiendo desde el Delta del Ebro y recorriendo Cataluña, Aragón, Francia y otros países europeos para culminar en Bruselas el 9 de septiembre.
  • 6 de octubre de 2002. Manifestación unitaria en Zaragoza contra el PHN y el trasvase del Ebro que concentra unas 150.000 personas.
  • El aragonesismo había enarbolado una nueva bandera que congregaba la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, el antitrasvasismo. Las exigencias de competencias autonómicas ya no eran tan importantes, pasando a anteponer el cumplimiento de las reivindicaciones históricas en materias de agua, sin materializar desde el Plan de Riegos aprobado en 1915. Pero sobre todo el aragonesismo supo aunar esfuerzos para conseguir que fuera respetada la voluntad de los aragoneses, que sentían que históricamente habían prevalecido los intereses de otras comunidades.

    Producto del movimiento ciudadano se revisó el Pacto del Agua y las obras más polémicas y las de impacto medioambiental más negativo se suprimieron como las del embalse de Jánovas o las de Santaliestra. En el caso del recrecimiento de Yesa se alcanzaron acuerdos para rebajar la cota de altura de la presa, y aunque todavía persiste la oposición en la zona afectada, las obras ya están avanzadas. Además se han puesto en marcha nuevos embalses como los de La Loteta o Montearagón y se han realizado infraestructuras que abastecen a los nuevos regadíos, en especial en la zona de Monegros y Cinco Villas.

    Pero lo más importante es que debido a la presión ciudadana el trasvase del Ebro, pilar fundamental del PHN, quedó finalmente derogado en 2004. Además, gracias al debate abierto sobre el agua en Aragón iba a nacer un nuevo proyecto, la celebración de una exposición internacional en el 2008 centrada en el agua y la sostenibilidad.

    Todo este movimiento ciudadano iba a afectar de pleno al Partido Popular en Aragón, que estaba en plena crisis de liderazgo tras la marcha a Madrid de Santiago Lanzuela y de Luisa Fernanda Rudi, elegida presidenta del Congreso de los Diputados. Con esos cambios en la cúpula popular quedó como persona más influyente dentro del partido Manuel Giménez Abad, pero el 6 de mayo de 2001 fue asesinado por ETA.

    Aquél no fue el único atentado, ya que en el verano anterior eran asesinados dos guardias civiles en Sallent de Gállego y en 2002 ETA intentó una masacre al hacer explotar un coche bomba en el aparcamiento de El Corte Inglés de Zaragoza, sin causar víctimas mortales en esta ocasión.

    El último atentado que iba a producirse en Aragón hasta la fecha es el cometido por el GRAPO que causó la muerte de Ana Isabel Herrero en 2006. El único consuelo es la detención y condena de cada uno de los asesinos de todas las víctimas inocentes producidas en Aragón.

    Retomando el punto anterior, la reacción a las adversidades fueron favoreciendo la fortaleza del pacto entre el PSOE de Marcelino Iglesias con el PAR de José Ángel Biel, que otorgaba estabilidad a la Comunidad. Una estabilidad que iba a mantenerse durante tres legislaturas aprovechando la coyuntura favorable económica.

    Este buen momento económico es visible sobre todo por el desarrollo de las infraestructuras, la buena cobertura de demandas sociales avanzando en el estado del bienestar y la aparición de un nuevo fenómeno en toda España como es el de la inmigración, síntoma precisamente del éxito económico y del bienestar social.

    La población aragonesa…    y la inmigración

    En Aragón, la llegada de inmigrantes venía a paliar el alarmante descenso de la población, sobre todo en provincias como Huesca y Teruel, en las que se cebó el éxodo rural de la segunda mitad del siglo XX. En 2010 la provincia de Huesca tenía 228.566 habitantes y una densidad demográfica de 14'2 hab/km². Estas son unas cifras muy bajas, ya que a inicios del siglo XX se contabilizaron más de 255.000 personas, aunque se encuentran en proceso de recuperación porque en 1998 estaban censados 204.956 habitantes. Por su parte Teruel sobrepasaba en 1900 los 246.000 habitantes para pasar en el censo de 1998 a la escalofriante cifra de 136.840. En la primera década del siglo XXI la población parece recuperarse hasta llegar a los 145.277 habitantes, con una densidad de 9'91 hab/km².

    La única provincia que ha ganado en población es la zaragozana, que a principios de siglo XX contaba con 421.843 habitantes llegando a los 841.438 de 1998. En 2010 alcanzaba los 973.252 habitantes con una densidad de 56'34 hab/km². Sin embargo estas cifras son engañosas ya que la mayor parte de la población se concentra en Zaragoza capital con 700.765 habitantes, según los datos del Padrón Municipal de 2011.

    Como se ha dicho, la principal razón de la recuperación demográfica es la llegada de inmigrantes. Así pues, a 1 de enero de 2011 los residentes en Aragón son 1.345.132 habitantes, de los cuales 172.421 son extranjeros, el 12'7% de la población. Este fenómeno se viene produciendo sobre todo en el transcurso del siglo XXI, con un salto espectacular desde el año 2000, dado que entonces el censo era únicamente de 12.000 extranjeros (1'01% de la población).

    Con su llegada, el descenso de la natalidad en el último cuarto de siglo XX se veía así ralentizado, se asumía una gran cantidad de población perfectamente integrada en la mayoría de los casos y sin apenas conflictos. No obstante la población aragonesa sigue estando muy envejecida, sobre todo en el medio rural, con una edad media de 43 años, (1'9 años superior a la española) y con un promedio de 1'36 hijos por mujer (1'39 en España).

    Para tener una visión más completa de la demografía de Aragón puedes consultar el tema de la GEA La población aragonesa.

    En cuanto al desarrollo de infraestructuras, en 2002 se firmaba el convenio del AVE para la llegada de la Alta Velocidad a la capital aragonesa. Solo un año más tarde llegaba el primer tren a Zaragoza en la línea que unía Madrid con Lérida, inaugurándose la estación intermodal de Delicias, una obra emblemática para la ciudad. Calatayud y Huesca también iban a contar con paradas de la línea de alta velocidad. Además ese mismo año se inauguraba el túnel fronterizo de Somport, aumentado considerablemente las cifras del tráfico rodado por el Valle del Aragón hasta Francia.

    El progreso en las comunicaciones y la situación estratégica de la capital aragonesa fueron fundamentales para la instalación de la Plataforma Logística de Zaragoza (PlaZa), la mayor de Europa con más de 1.200 hectáreas. Los apoyos de todas las instituciones políticas de distinto signo y de las cajas de ahorros aragonesas fueron unánimes para su desarrollo.

    Las obras se iniciaron en la segunda mitad de 2002 con el fin de convertir a Zaragoza en el mayor centro de intercambio de mercancías y ya en el año 2003 se instaló la empresa Inditex, que cuenta con una nave de más de 100.000 metros cuadrados. Le siguieron la juguetera aragonesa Imaginarium, la mayorista informática Esprinet o Decathlon, dedicada a los deportes, hasta llegar a superar en la actualidad las 250 empresas, además de un centro comercial que dan trabajo a unas 10.000 personas.

    Su posición estratégica hace de esta plataforma logística una de las mejor comunicadas a nivel nacional. Tanto es así que desde la implantación de este centro, el tráfico de mercancías registrado en el aeropuerto de Zaragoza ha aumentado considerablemente en España, solamente por debajo de Madrid y Barcelona.

    PlaZa es la primera plataforma logística aragonesa, pero le siguieron más adelante la de Huesca (Plhus), situada junto al Parque Tecnológico Walqa, o la de Teruel (PlaTea), bien comunicada por la Autovía Mudéjar y el aeródromo de Caudé.

    El desarrollo de las comunicaciones también conllevó la potenciación de un sector básico en la economía aragonesa, el turístico. Así pues, en 2001 se inauguraba el Parque temático de Dinópolis en Teruel, centrado en la paleontología y en los importantes descubrimientos de fósiles de dinosaurio de la provincia.

    El parque temático cuenta además con varias subsedes en distintas poblaciones con yacimientos arqueológicos como Castellote, Albarracín, Rubielos de Mora, Peñarroya de Tastavins o Galve, lugar donde se halló el aragosaurus, especie de dinosaurio única en el mundo. Con la ampliación de las subsedes se colaboraba en el asentamiento de población en el territorio y se diversificaba la economía rural turolense, tradicionalmente dedicada a las labores agropecuarias.

    En 2001 también se creaba el holding empresarial de la nieve Aramón, que gracias a las inversiones en las estaciones pirenaicas y turolenses se situaba en unos años a la cabeza del sector de la nieve en España, atrayendo a clientes de muy diversas procedencias.

    La relación del campo cultural con el turístico es obvia, por eso fue fundamental el reconocimiento ese mismo año por la UNESCO del mudéjar aragonés como Patrimonio de la Humanidad. Este reconocimiento venía a sumarse al de la arquitectura mudéjar de Teruel (1986), a los tramos aragoneses del Camino de Santiago (1993), al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (1997) y al del arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica (1998), con importantes muestras en la sierra de Albarracín o en torno al río Martín.

    El buen momento económico que vivía Aragón era paralelo al de España, sin embargo los últimos años de la etapa de Aznar en el gobierno fueron bastante conflictivos en lo social. Muy sucintamente, las razones pueden achacarse a la ruptura del diálogo social con los sindicatos, que convocaron una huelga general en 2002. También fueron muy desestabilizadoras las polémicas con algunas autonomías. La política exterior fue muy discutida, sobre todo por los enfrentamientos con Marruecos y el apoyo a la Guerra de Irak, que provocó las manifestaciones de miles de personas en distintas ocasiones.

    A ello había que sumar el rechazo de responsabilidades en el caso del vertido petrolífero del Prestige y, más relacionado con Aragón, el accidente sufrido en Turquía por el Yakovlev 42, un avión que transportaba en mayo de 2003 a 62 militares españoles que regresaban de realizar una misión humanitaria en Afganistán. Entre ellos había varios aragoneses y 21 de los fallecidos estaban destinados en Zaragoza. Tras el accidente muchas fueron las causas que se atribuyeron a esta tragedia y muchos los señalados como culpables. El error en la identificación de los cadáveres al no ser contrastados con pruebas de ADN, las irregularidades del vuelo y la contratación del avión han sido algunas de las causas, que en los siete años siguientes se han llevado a los tribunales.

    El declive popular en Aragón se iba a manifestar en las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2003, ya que la mayoría de los ayuntamientos más importantes pasan a manos socialistas, destacando el cambio en las tres capitales aragonesas: Lucía Gómez en Teruel, Fernando Elboj con mayoría absoluta en Huesca y Juan Alberto Belloch en Zaragoza.

    El cambio de tendencia política se plasma definitivamente en las elecciones generales de mayo de 2004. Aquellas elecciones estuvieron muy marcadas por los acontecimientos de los atentados terroristas de Al Qaeda ocurridos en Madrid que causaron 192 muertos y 1500 heridos. La gestión por parte del gobierno de aquellas convulsas jornadas fue reprobada por el electorado que acudió a votar con una altísima participación (78%) y provocó el cambio, siendo nombrado nuevo presidente el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

    En la etapa de Juan Alberto Belloch al frente del ayuntamiento zaragozano se iba a recoger el testigo del proyecto del arquitecto Carlos Miret, creador en 1998 de la Asociación para la promoción de Zaragoza como Sede de una Exposición Internacional en el año 2008 para conmemorar el centenario de la Exposición Hispano-Francesa y el bicentenario de los Sitios de Zaragoza.

    Este proceso iba a culminar con la elección de Zaragoza el 16 de diciembre de 2004 como sede de la Exposición Internacional de 2008. A partir de este momento la capital aragonesa se volcó en la preparación de este evento de carácter internacional que tuvo lugar en el Meandro de Ranillas del 14 de junio al 14 de septiembre del 2008 bajo el título Agua y desarrollo sostenible.

    La organización y gestión de la muestra fue encargada a la sociedad Expoagua Zaragoza 2008, cuyo Consejo de Administración estaba presidido por Roque Gistau. En ella también es destacable la labor profesional de Eduardo Ruiz de Temiño, Jerónimo Blasco o José Luis Murillo.

    La cantidad de recursos humanos y materiales para la realización de este evento fueron ingentes pero necesarios para la transformación de la ciudad, que volvía su mirada otra vez hacia el río con la recuperación de las riberas del Ebro. Además la Exposición Internacional de Zaragoza supuso un gran empuje en la llegada de infraestructuras a la ciudad y, en general, a la Comunidad Autónoma, ya que se potenció la construcción de carreteras y autovías, demandadas desde hacía tiempo y que permanecían paralizadas. Un ejemplo es el cierre de los tres primeros cinturones de ronda y la construcción del cuarto cinturón, mejorando ostensiblemente los accesos y conexiones de la capital aragonesa. Por fin se llegó a inaugurar el último tramo de la Autovía Mudéjar uniendo las tres capitales aragonesas, o se dio comienzo a las obras de la autovía que en el Alto Aragón iba a enlazar a Huesca con Pamplona y con Lérida, en 2011 todavía inacabada. Además, en julio del 2008 se inauguró la ARA A-1, primera autopista autonómica, que comunicaba las carreteras N-II y AP-2 con la N-232 entre Villafranca y El Burgo de Ebro, sin necesidad de pasar por la ciudad de Zaragoza.

    Las comunicaciones también mejoraron por aire con la inauguración en 2007 del Aeropuerto Huesca-Pirineos, y la remodelación y ampliación del Aeropuerto de Zaragoza en 2008, que veía como sus pasajeros aumentaban exponencialmente en este último caso, mientras que la situación del primero en el 2011 no es nada halagüeña por la pérdida de sus rutas comerciales, debido a la crisis económica.

    El ferrocarril de cercanías llegó a la ciudad también a raíz de este evento. En junio del 2008 Adif abrió la primera línea de ferrocarril que unía Casetas y la estación de Miraflores con el fin de mejorar la circulación urbana y fomentar los trayectos en tren, un medio de transporte más sostenible que el del automóvil. Más adelante se pondrán en práctica la línea del corredor del Huerva y el enlace con PlaZa.

    Relacionado con esta sostenibilidad en el transporte, de la mano de la Expo 2008 llegó la implantación del servicio público de bicicletas de Zaragoza, multiplicándose sustancialmente el número de usuarios.

    No sólo las comunicaciones por tierra y aire mejoraron, también el Ebro mostró otra cara. En una exposición ligada al agua, el río debía cobrar protagonismo y por ello el consistorio zaragozano llevó a cabo la construcción de un azud que permite regular las aguas y hacer un tramo navegable.

    En las zonas anexas al recinto también se edificaron una serie de infraestructuras como el Puente del Tercer Milenio, diseñado por Juan José Arenas, la pasarela del Voluntariado del ingeniero Javier Manterola y otro de los espacios recuperados para la ciudad, el Parque del Agua, ubicado en el mismo Meandro de Ranillas.

    Dentro del recinto, hubo varios edificios destacables, que han pasado a convertirse en nuevos iconos de la ciudad. Es el caso del Pabellón Puente que fue encargado a la iraquí Zaha Hadid, que une el recinto con el barrio de la Almozara, un singular diseño de formas orgánicas que recuerdan a un gladiolo. La Torre del Agua, un edificio de cristal de 76 metros de altura diseñado por Enrique de Teresa cuya forma recuerda a una gota de agua. El Palacio de Congresos de Nieto Sobejano que venía a paliar una de las carencias de una ciudad tan volcada en el turismo de congresos. El Pabellón de España del arquitecto navarro Patxi Mangado, que ha recogido distintos premios internacionales. El Pabellón de Aragón de los arquitectos Olano y Mendo, un espacio que se asemejaba una gran cesta de mimbre. El Pabellón de Iniciativas Ciudadanas (el Faro), obra del arquitecto Ricardo Higueras, que estaba construido a base de barro, con las técnicas tradicionales de los cántaros para agua. El Faro fue uno de los símbolos de la muestra, aunque su construcción fue concebida con una duración efímera y fue demolido después de la Muestra del 2008. Finalmente es reseñable el Acuario Fluvial, que se ha convertido en el acuario de agua dulce más grande de Europa, donde se recrea el hábitat de los grandes ríos del mundo.

    Durante los 93 días de muestra la ciudad se convirtió en la capital de la cultura con la programación de más de 5.000 espectáculos, pero sobre todo se habló de agua. Todas las conclusiones quedaron reflejadas en la Carta de Zaragoza, documento que fue entregado a la Secretaría General de la ONU, al Bureau International des Expositions y al Gobierno de España.

    En el balance final de la muestra las cifras de visitantes fueron menores de las esperadas, con 5,6 millones de personas y tan solo un 4,5% de extranjeros, lo cual indica su escasa repercusión fuera de España. Lo más positivo, además de las infraestructuras y de la recuperación de espacios para la ciudad, fue la participación ciudadana, con un cuerpo de treinta mil voluntarios que participaron en la organización y desarrollo de las actividades. Además la Expo 2008 supuso un cambio de mentalidad de los zaragozanos que han recuperado el orgullo por su ciudad, mucho más cosmopolita y capaz de acometer grandes empresas.

    Sin duda ha tenido mucho que ver la Expo 2008 en el incremento del turismo, una de las actividades económicas que mayor desarrollo ha tenido en Aragón durante la última década. Se han multiplicado las plazas hoteleras de calidad, en especial el número de hoteles (al finalizar la década de los noventa, el número de hoteles ascendía en nuestra Comunidad a 257 con una capacidad de 19.136 plazas, mientras que en 2011 el número de hoteles ascendía a 453 con 32.945 plazas) y de Viviendas de Turismo Rural, favorecidas por los fondos europeos, una tipología de establecimientos turísticos de gran interés para favorecer el arraigo de la población rural en el territorio (1.210 establecimientos en 2011 con 9.052 plazas).

    En definitiva, un total de casi 95.000 plazas hoteleras que acogieron en 2010 a 6,2 millones de pernoctaciones. Hay que decir que cada vez es más creciente la afluencia de visitantes provenientes del extranjero, en especial de Francia e Italia. Un total de 2,7 millones de turistas visitaron la comunidad en el año 2010, de los que 450.000 procedían de otros países. El incremento es notable si consideramos la cifra de visitantes de 1995: 1,15 millones de viajeros, con un 12,3% de ciudadanos extranjeros.

    La Expo del 2008 fue la culminación de una etapa de prosperidad económica y estabilidad social que quedó plasmada en la redacción del nuevo Estatuto de Autonomía. El nuevo texto lograba consensuar la voluntad de todos los partidos para mejorar el nivel competencial y de autogobierno. El Estatuto fue aprobado por el Congreso de los Diputados y entró en vigor el 23 de abril de 2007.

    Sin embargo, desde el final de la emblemática celebración supuso un punto de inflexión en la economía aragonesa, arrastrada por la gravísima crisis financiera internacional.

    La desconfianza se adueñaba de los mercados internacionales y se dejaron de conceder créditos a hipotecas para la compra de pisos, cuyo precio había sufrido una escalada desorbitada. La reacción en España fue el estallido de la llamada "burbuja inmobiliaria", en una economía en la que la construcción había alcanzado demasiado protagonismo, ya que la venta de suelo público se había convertido para las administraciones en una fuente importante de los ingresos públicos.

    Uno de los ayuntamientos que fue el paradigma en Aragón del desarrollo urbanístico desmedido fue el de La Muela, que pasó de 800 habitantes a 5.000 en pocos años. En ese municipio se iba a destapar en 2009 una trama corrupta que recibió el nombre de Operación Molinos, siendo su principal encausada la alcaldesa Mª Victoria Pinilla.

    Volviendo a la crisis, el sector de la construcción, incapaz de dar salida a las viviendas que edificaba, iba a ser la punta del iceberg del inicio de la caída de muchos otros sectores económicos. Especialmente tensas fueron las jornadas que se vivieron por la incertidumbre de la continuidad de la factoría de General Motors en Figueruelas, o con el sector del carbón en las Cuencas Mineras, cuyos trabajadores llegaron a encerrarse para la prolongación de las ayudas públicas al sector.

    Como consecuencia del difícil acceso a los créditos, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas son las grandes damnificadas. Cuando dejaron de concederse los créditos cayeron las empresas al aumentar la morosidad, viéndose obligadas muchas de ellas al cierre o medidas como los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Por tanto, el paro ascendió hasta límites inauditos en Aragón, alcanzando en los inicios del 2011 las 103.300 personas y una tasa de desempleo del 16%, en la que los mayores damnificados eran el colectivo de los jóvenes y de los inmigrantes. Esta escalada en la destrucción del empleo vertiginosa, ya que en 2008 el número de parados en la comunidad era de 63.600 y la tasa de paro era del 9,57%. Siendo nefastas estas cifras, no lo son tanto como las del conjunto español, que terminó el año con casi 5 millones de parados y la tasa de desempleo por encima del 20%.

    Entre tantos malos datos todavía surgía alguna buena noticia, como la construcción del circuito Motorland en Alcañiz, que iba a acoger el 19 de septiembre de 2010 el Gran Premio de Aragón, una de las pruebas puntuables para el Campeonato Mundial de Motociclismo. El circuito fue elogiado y el Gran Premio valorado como el mejor del año, pero la noticia se iba a ver empañada por el fallecimiento de José Antonio Labordeta aquel mismo día. La inmediata reacción de los aragoneses fue echarse a la calle para homenajear a una de las personas más queridas e influyentes en los últimos cuarenta años.

    La reacción del gobierno nacional ante la crisis fue muy tardía y en la mayoría de las ocasiones, las soluciones propuestas no lograron cumplir con su objetivo, así que las urnas presentaron como una oportunidad para castigar al gobierno socialista, aunque fuese en las elecciones municipales y autonómicas. A eso había que sumar la decisión de Iglesias el año anterior de no presentarse a la reelección tras doce años en la presidencia y el regreso de Luisa Fernanda Rudi como candidata al Gobierno de Aragón.

    Luisa Fernanda Rudi jura su cargo de presidenta del Gobierno de AragónLuisa Fernanda Rudi jura su cargo de presidenta del Gobierno de Aragón

    El PP obtenía el 39,72% de los votos y 30 escaños, su mejor resultado de la historia de las elecciones autonómicas aragonesas. La consecuencia fue el vuelco en la mayoría de los grandes ayuntamientos que pasaban a ser gobernados por los populares, gracias a un pacto global con el PAR. Zaragoza, que inauguró pocos meses antes su tranvía, iba a resistir la embestida manteniéndose Belloch en la alcaldía gracias al apoyo de IU y CHA.

    Tras unas largas negociaciones, Luisa Fernanda Rudi podía acceder a la presidencia del gobierno con el apoyo del PAR de José Ángel Biel, siendo proclamada presidenta el 13 de julio de 2011. Ahora le queda la responsabilidad de encarar una nueva época de austeridad, pero con unos grandes retos por delante.

     

     

    © DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, 50005 Zaragoza
    Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, en inscripción 1ª, Tomo 2563,
    Seccion 8, Hoja Z-27296, Folio 130. CIF: B-50849983

    Información Legal

    NTT