Aragón, de condado a reino
Sombra

Tema 2. El condado de Aragón bajo dominio navarro

Valle de Echo
El valle de Echo es el núcleo originario de Aragón

Para la supervivencia de los condados en los primeros momentos fue necesaria una política de pactos y alianzas matrimoniales con los territorios vecinos, tanto cristianos como musulmanes. Así, el conde Aznar Galíndez II de Aragón emparentó con los Banu Amrús al casar a su hija con Muhammad al-Tawil, gobernador de Huesca y de la Barbitaniya, por eso se libró de sus incursiones.

Pero con el reino que más lazos se establecieron fue con el de Pamplona, culminando esta estrategia a comienzos del siglo X con el matrimonio de Andregoto, heredera del condado, con el futuro rey García Sánchez I, anexionándose el condado de Aragón al reino de Pamplona con el hijo tenido entre ambos, Sancho Garcés II Abarca en 970. Con la influencia de Pamplona se avanza bastante en la conquista, llegando en Aragón hasta Oroel y el valle del Gállego, y en Sobrarbe ocupando Boltaña. Además, otro hecho importante es la creación de la primera diócesis aragonesa en San Adrián de Sasabe o Sasau en 922, con su primer obispo llamado Ferriolo.

Arco mozárabe de herradura del monasterio de San Juan de la Peña
Arco mozárabe de herradura del monasterio de San Juan de la Peña

El lugar... Monasterio de los santos Julián y Basilisa (San Juan de la Peña)

En un incomparable paraje, en una cueva bajo una peña, se desarrolló durante el siglo IX una intensa vida eremítica a partir de que llegara allí el ermitaño Juan de Atarés. Al ser conquistado ese valle se creó allí un monasterio dedicado a los santos Julián y Basilisa cuya iglesia fue consagrada en 920. De esa construcción conservamos todavía partes en la actual iglesia baja del monasterio, con sus característicos arcos de herradura de estilo mozárabe.
El monasterio entra en declive hasta que no vuelve a ser impulsado en el siglo XI por el rey Sancho Ramírez y la introducción de la regla benedictina, ampliándose con diversas construcciones en estilo románico (la iglesia alta fue consagrada en 1094) y cambiando la advocación a San Juan. En este momento, gracias a las múltiples donaciones, se llegó a convertir en el monasterio más importante del incipiente reino aragonés ya que tuvo también la función de albergar un panteón real y noble.

 
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Los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza en el siglo X


Claustro de la catedral de Roda
Claustro de la catedral de Roda

En torno al año mil, las comunidades pirenaicas sufrieron los últimos azotes del poder califal. En 999 Almanzor realizó una de sus temidas razzias por el condado aragonés, destruyendo todo a su paso, y en 1006 su hijo Abd al Malik se dirigió en sus campañas de rapiña hacia Sobrarbe y Ribagorza, destruyendo la catedral de Roda de Isábena y otros muchos poblados y monasterios. Éste fue el punto máximo del poder musulmán en la Península, ya que poco después llegó la desmembración del califato en los reinos de taifa. Es en este momento cuando surge la figura de Sancho III el mayor (1004-1035), rey pamplonés que aglutinó bajo su mando a casi todos los reinos cristianos peninsulares.

Testamento otorgado por Sancho III el mayor a Ramiro I
Testamento otorgado por Sancho III el mayor a Ramiro I

El personaje... Sancho III el mayor

El rey cristiano más importante en este momento de cambio Sancho III Garcés de Pamplona. Este soberano, ya sea mediante conquista o mediante herencia, se hizo con la mayor parte de los territorios cristianos hispánicos desde el condado de Castilla y Astorga en su extremo occidental hasta el de Ribagorza en el oriental.
En lo que hoy es Aragón recuperó de la ruina absoluta los condados de Aragón y Sobrarbe, prácticamente perdidos después de las incursiones de Almanzor y Abd al Malik y además amplió sus dominios tejiendo una red de defensa en la muralla natural de las sierras exteriores pirenaicas con fortificaciones desde Uncastillo hasta Fantova, iniciando también la construcción del de Loarre o Abizanda.

Castillo de Sos
Castillo de Sos
La posesión de los castillos se la entregó a los seniores o tenentes. Estos eran una especie de funcionarios reales de condición noble a quien les daba un territorio para que fuera defendido y aseguraran allí el poder del rey. El tenente tenía la obligación de serle fiel, prestarle consejo, servirle militarmente, defender las fortalezas encomendadas y proteger el reino. El senior, por su parte, tenía el derecho de explotar la honor, percibiendo las rentas de la tierra y los derechos de justicia, aparte de otras muchas.
En 1025 incorporó a su reino el condado de Ribagorza por vía de la herencia de su esposa, la reina Doña Mayor de Castilla.
Con la muerte de Sancho III en 1035 todo su patrimonio quedó dividido entre sus hijos, legando al primogénito García Sánchez III el reino de Pamplona, Castilla a su hijo Fernando, Sobrarbe y Ribagorza a Gonzalo y Aragón a Ramiro, hijo tenido probablemente fuera del matrimonio pero al que le fueron reconocidos sus derechos patrimoniales.

 
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La Península Ibérica tras el testamento de Sancho III
La Península Ibérica tras el testamento de Sancho III

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