Sombra

Tema 5. Los afluentes pirenaicos del Ebro en Aragón

Por Aragón discurren los afluentes que aportan mayor caudal al Ebro. Por regla general los que provienen de la margen izquierda pirenaica son los más largos y los que mayor caudal aportan. Esto se debe a la cantidad de precipitaciones, mayor en los Pirineos que en la Cordillera Ibérica y a que almacena nieve durante buena parte del año, aunque ésta es cada vez menor debido al calentamiento global producido por el cambio climático.

De la misma manera, unas de las formaciones naturales más perjudicadas por el calentamiento global son los glaciares, que se hallan en franco retroceso, viendo reducido su espacio a determinados puntos del Pirineo como en Maladeta o Monte Perdido, por eso se declaró la figura de protección de los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos.

En los afluentes del área pirenaica se da un clima de alta montaña, proporcionando un régimen nival cerca del nacimiento de los ríos, pasando a ser nivopluvial conforme desciende su curso. El mayor caudal se produce en primavera, cuando se funden las nieves. Son los mayencos, que han sido aprovechados tradicionalmente para la bajada de la madera surcando los ríos por almadieros o nabateros.

Los estiajes son más acusados en los ríos que nacen en las sierras exteriores como Guara o Santo Domingo, con caudales más irregulares de régimen pluvial.

Estrictamente son afluentes del Ebro en la margen izquierda aragonesa el río Aragón, confluyendo con el Arga en su tramo final, el Arba, el Gállego y el Cinca, unido al Segre en su tramo final, pero por su entidad, su caudal y por la extensión de su cuenca hay que reseñar también al Alcanadre, el Ésera y el Noguera Ribagorzana.

Río Aragón

Río que da nombre al viejo reino y a nuestra actual comunidad autónoma. Nace en el ibón de Escalar (2.092 m.), en el Pirineo axial. Enseguida se dirige hacia el Sur recorriendo el valle desde Canfranc hasta Jaca, recibiendo los aportes de varios torrentes con abundantes aprovechamientos hidroeléctricos. A partir de Jaca gira hacia el Oeste, siguiendo esta dirección a lo largo de toda la Canal de Berdún, con un valle mucho más amplio.

Desde Jaca su caudal se ve incrementado por los importantes afluentes de la margen derecha: Lubierre, Estarrún, Aragón Subordán, Veral y Esca. Por la margen izquierda recibe afluentes de menor entidad como el río Gas.

Con estos aportes llega hasta Yesa, primera localidad de Navarra, que da nombre al pantano que regula al río, inaugurado en 1957 y proyectado para regar los cultivos de las Bardenas. En la actualidad se está trabajando en el recrecimiento de la presa para pasar de una capacidad de embalse de los 477 hm³ actuales a 1.079 hm³.

En conjunto, en su tramo aragonés el río tiene un carácter nivopluvial. Desemboca en el río Ebro en Milagro (Navarra), después de haber recibido en el tramo navarro el aporte por la izquierda del Onsella, y por la izquierda, de los ríos Esca, Irati, Cidacos y Arga, ya cerca de la desembocadura.

Río Arba

El Arba es el primero de los afluentes que recibe el Ebro en su margen izquierda cuando llega a Aragón. Aunque en su desembocadura es un único río, es un conglomerado de tres ríos (Arba de Biel, Arba de Luesia y Riguel) que nacen en la Sierra de Santo Domingo, regando las Cinco Villas con un régimen de tipo pluvial mediterráneo, cuya característica principal es su irregularidad y un marcado estiaje.

Coinciden los tres en el escaso caudal que aportan al Ebro, muy mermado por su explotación para el riego. Arba de Biel y Arba de Luesia, tras pasar por las dos poblaciones que les dan nombre, coincidirán en el punto de confluencia en Ejea de los Caballeros. Poco antes el Arba de Luesia alimenta el embalse de San Bartolomé. Aguas abajo de Ejea se unirán al Riguel, que proviene de Uncastillo y Sádaba, y ya juntos los tres Arbas pasan por Tauste hasta desembocar en el río Ebro en Gallur.

Río Gállego

Mayor es el aporte de caudal del río Gállego al Ebro, cuyo nacimiento se localiza en el Pirineo axial con alturas superiores a los dos mil metros, cerca de Sallent. Una serie de barrancos que drenan antiguos circos glaciares dan lugar al río cuyo principal afluente en la cabecera es el Aguas Limpias.

Enseguida se ve regulado por el embalse de Lanuza y, pasada la garganta de Escarrilla, por el embalse de Búbal, cuando ya ha recibido las aguas del Caldarés (valle de Panticosa). El pantano se cierra en el Congosto de Santa Elena, dejando el Valle de Tena, y desde allí el río se abrirá a la Tierra de Biescas donde el caudal ya es abundante y el cauce del río se hace amplio y divagante.

El núcleo industrial de Sabiñánigo no sería posible sin el río. Allí recibe las aguas del Aurín, el Basa y, kilómetros más abajo con dirección general suroeste, del Guarga. Continúa hacia el Oeste al encontrarse con la barrera natural de las Sierras Exteriores y allí se construye el pantano de la Peña, adonde va a parar el Asabón de escaso caudal.

Estas sierras las cruza mediante una foz labrada entre calizas, y pasando al pie de los espectaculares Mallos de Riglos. Ya en la depresión del Ebro, se dirige con dirección sur hacia Zaragoza, donde desemboca en el Ebro. En este tramo se aprovecha mediante los embalses de Ardisa y La Sotonera, alimentada por los ríos Astón y Sotón.

Río Cinca

El siguiente río, o más bien barranco, que desemboca en el Ebro es La Valcuerna, muy corto y de escaso caudal, que surca los Monegros desembocando en el embalse de Mequinenza.

El último afluente del Ebro de la margen izquierda es el conformado por la confluencia pocos kilómetros más atrás del Segre y el Cinca. Este río es fundamental para el Ebro, ya que es el que más caudal le aporta al recoger las aguas de una gran extensión de cuenca: 9.740 km².

Tiene su origen en el lago de Pineta, al noreste de Monte Perdido. A lo largo de 191 km. de recorrido desciende de los 2.500 m. de altura de su nacimiento a los 118 de Fraga, aguas abajo de la cual, en el límite de la provincia de Huesca con la de Lérida, se une al Segre. Es en longitud el segundo río de Aragón tras el Jalón (sin contar el Ebro).

Se distinguen tres tramos: en el primero, desde su nacimiento hasta L'Aínsa, el río discurre encajado al principio abriéndose al valle glaciar (en U) de Pineta. En Bielsa cambia su dirección primitiva (noroeste-sureste) y se dirige, definitivamente, hacia el sur. Antes de llegar a Aínsa recibe las aguas del Barrosa y del Cinqueta, que bajan desde los 3.000 m., y del Yaga y el Vellos, que nacen a más de 2.000. La nieve se mantiene prácticamente todo el año y es muy abundante en las cabeceras de estos ríos, que refuerzan así el caudal del Cinca, dando lugar a un régimen típicamente nivopluvial, con una irregularidad interanual mínima y crecidas, muy acusadas a veces, en primavera y otoño, y estiajes en verano e invierno.

Desde Aínsa, donde recibe el importante aporte del Ara, inicia el segundo tramo hasta El Grado. Aquí se han construido los pantanos de Mediano y El Grado, que cubren prácticamente los 30 km. de este sector del río, y entre ambos pueden embalsar casi 900 hm³ de agua.

A partir del El Grado el río cambia radicalmente con una pendiente muy suavizada. Al principio de este tercer tramo desagua el Ésera, el Vero, y más adelante, el Alcanadre: unos y otros dan origen a una serie de acequias y canales (Aragón y Cataluña, Monegros, Zaidín, etc.), que lo convierten en una de las mejores zonas agrícolas de la región, asiento de algunos de los más importantes núcleos de población (Monzón, Barbastro, Fraga, etc.) y de una potente industria.

Se une al Segre conformando el límite de Aragón con Cataluña, y ya unidos los dos ríos desembocan en el Ebro, a la altura de Mequinenza.

Río Alcanadre

El gran caudal del Cinca se debe en buena medida al aporte de sus afluentes. De todos ellos el que más extensión tiene en su cuenca vertiente es el Alcanadre, con 3.421 km², el tronco fluvial más importante de las Sierras Exteriores oscenses. Pese a la extensión de la cuenca, su caudal no es muy importante debido a su régimen pluvial mediterráneo.

Este río nace en la Sierra de Galardón por la conjunción de varios barrancos. Enseguida se enfrenta a su primer gran obstáculo natural, la sierra de Guara, tajando una impresionante foz en la sierra y centralizando una serie de barrancos conocidos por los amantes de los deportes de aventura. En este tramo sus afluentes más importantes son el río Mascún y el Balces.

A la altura de Bierge penetra en el Somontano oscense, descendiendo hacia el Sur y recogiendo las aguas que descienden por el Somontano oscense y que se concentran en los ríos Flumen y Guatizalema, que enriquecen su caudal. Al sur de Sariñena el río cambia de rumbo hacia el sudeste al encontrarse el obstáculo de la sierra de Alcubierre y en Ballobar desemboca en el río Cinca.

Río Ésera

Más importancia en cuanto a su caudal posee el Ésera. Es un río típicamente pirenaico, alimentado por la fusión del glaciar del Aneto y la alta pluviosidad de su cabecera en el macizo de La Maladeta.

En el valle de Benasque, el río queda regulado por el embalse de Linsoles. Realiza todo su recorrido montañoso y profundamente encajado, tajando las profundas gargantas del Congosto de Ventamillo.

En Graus, con el valle ya abierto, recibe un importante aporte con el río Isábena para que poco después, sus aguas queden embalsadas en la presa de Barasona o de Joaquín Costa, de la que arranca el canal de Aragón y Cataluña. Posteriormente vuelve a encajonarse en el Congosto de Olvena, desembocando más adelante en el Cinca.

La excepción…    El Forau de Aigualluts

En la cabecera del Ésera ocurre un fenómeno curioso, un río que desaparece por arte de magia para volver a la superficie kilómetros más adelante.

Este río está formado por los barrancos que provienen de la Maladeta, igual que el Ésera, y tras un tramo corto de recorrido desaparece en la sima del Forau de Aigualluts.

Esto no es excepcional, ya que le sucede a muchos ríos, pero lo que ya no es tan habitual es que esta corriente de agua subterránea atraviesa la vertiente pirenaica para aparecer en la surgencia de Güells del Joeu, en el vecino Valle de Arán. Allí se une al curso del Garona, desembocando en la costa atlántica francesa y por tanto, cambiando de cuenca hidrográfica.

Río Noguera Ribagorzana

Casi desde su nacimiento en la ladera oriental del pico de Mulleres el Noguera Ribagorzana sirve de frontera natural entre Aragón y Cataluña. Solo deja de conformar la frontera a partir del embalse de Santa Ana, recorriendo distintas poblaciones leridanas hasta su desembocadura en el Segre, en el término de Corbins, cercano a la capital.

Es, por tanto, el más oriental de los ríos pirenaicos aragoneses y uno de los más aprovechados hidroeléctricamente, sobre todo en su tramo medio, donde la pendiente, muy fuerte en su recorrido inicial, se dulcifica. En este tramo se encuentran los embalses más importantes: Escales, Canelles, Sopeira y el citado de Santa Ana.

 

 

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