Sombra

Tema 6. Los afluentes ibéricos del Ebro en Aragón

La Cordillera Ibérica limita por el sur a la depresión del Ebro. Así pues, todos los afluentes de la margen derecha del Ebro nacen en este sistema montañoso a escasa altura. Hasta su llegada a Aragón todos estos afluentes son cortos y poco caudalosos, pero con el Jalón se produce una excepción, convirtiéndose en el afluente más largo del Ebro.

Generalmente, las cabeceras de estos ríos de esta margen son agrestes y están caracterizadas sobre todo por la labor erosiva formando desfiladeros y barrancos como las hoces del río Martín, las hoces del Jalón o los barrancos del Matarraña.

En los ríos de la margen derecha se da un clima continental mezclándose con el tipo mediterráneo conforme se avanza en el curso del río, más seco en invierno y con tormentas torrenciales en verano. Así pues estos ríos dependen del régimen pluvial-mediterráneo, con sus crecidas mayores en la estación fría desde octubre hasta mayo. Sin embargo, la principal característica es su irregularidad, al tratarse de zonas en las que llueve muy poco.

Estrictamente los afluentes del Ebro en la margen derecha aragonesa son el río Queiles, que en su tramo final se adentra en Navarra, el Huecha, el Jalón, con su extensa cuenca entre la que destaca el Jiloca, el Huerva, el Aguas Vivas, el Martín, el Guadalope y el Matarraña.

Río Queiles

El primero de los afluentes procedentes de la Cordillera Ibérica cuyo cauce discurre por Aragón es el Queiles, pero ésta no es la única comunidad autónoma por la que pasa, ya que en tan solo 45 kilómetros de longitud nace en Castilla-León, concretamente en Vozmediano (Soria), se interna en Aragón bordeando el Moncayo y en su último tramo se adentra en territorio navarro para desembocar en Tudela.

Este río nace en una surgencia de agua procedente de las aguas filtradas en la ladera occidental del Moncayo. Su caudal es muy escaso hasta que recibe a El Val, río que nace en Ólvega y riega Ágreda, desembocando en Los Fayos tras ser regulado por el embalse del Val. La población aragonesa más importante por la que pasa es Tarazona, aguas abajo ensancha su cauce aprovechándose para regadíos. Después de Novallas entra en Navarra desembocando en el Ebro por Tudela.

Río Huecha

El Huecha tiene una longitud similar a la del Queiles y también nace en el Moncayo, pero de los barrancos que drenan su vertiente noreste y que confluyen en Añón. Atraviesa el Campo de Borja pasando por Ainzón y Magallón, donde toma dirección sur-norte hacia Mallén, para desembocar en Novillas tras 45 km., con un escaso caudal debido a su mala alimentación pluvial mediterránea.

Río Jalón

El río Jalón es el más importante de los afluentes aragoneses de la margen derecha del Ebro, aunque posee un caudal muy irregular por ser de régimen pluvial mediterráneo. Nace en unos manantiales al pie de Sierra Ministra, en el término de Benamira (Soria), en la paramera de Medinaceli. Por tierras sorianas discurre encajado hasta Arcos de Jalón, donde se amplía antes de internarse en territorio aragonés por la depresión de Ariza. En este sector recibe los ríos Nájima y Henar (o Deza).

Nuevamente se encaja en el pliegue calcáreo de Alhama de Aragón, conformando agrestes paisajes con meandros encajados. En este tramo recibe los ríos Monegrillo, Piedra-Mesa y Manubles. En la depresión de Calatayud amplía su valle recibiendo los ríos Jiloca, Perejiles y Ribota, y formando una fértil huerta que ya fue cantada por el poeta bilbilitano Marcial.

Todavía se vuelve a encajonar al atravesar las sierras de Algairén y de la Virgen con meandros bien marcados y encajados. Ya en la depresión del Ebro, recibe las aguas del Aranda y el Grío, dirigiéndose hacia Alagón, donde es atravesado por el acueducto del Canal Imperial de Aragón. Pocos kilómetros más adelante desemboca en el Ebro en término municipal de Torres de Berrellén.

Río Jiloca

El principal afluente del Jalón es el Jiloca, con una longitud de 123 km y una extensión de cuenca de casi 2.600 km², por eso cuenta con un apartado propio en esta sección.

Es un río singular desde su nacimiento en la Fuente de Cella, el mayor pozo artesiano de Europa, que recoge las aguas filtradas de la paramera calcárea del noreste de Albarracín.

A partir de allí el caudal es mínimo ya que circula mayoritariamente por aguas subterráneas hasta que vuelve a resurgir en el paraje denominado Los Ojos del Jiloca, en las cercanías de Monreal del Campo, unos humedales donde vuelven a aflorar aquellas aguas subterráneas.

En este tramo recibe ramblas, que sólo funcionan en épocas de tormentas, y el río Pancrudo, cerca de Luco de Jiloca. A partir de aquí el valle se estrecha visitando localidades como Daroca y se llena de huertas, sobre todo cuando se vuelve a abrir definitivamente con el contacto de la depresión del Jalón, cerca de Calatayud. El caudal que llega a la desembocadura es muy escaso debido a su abundante explotación para el riego y a la mala alimentación sin apenas afluentes.

Río Huerva

La Sierra de Cucalón, en Fonfría, es el lugar de nacimiento del Huerva (o la Huerva). Desde allí discurre por el Campo Romanos, apenas inscrito, hasta Cerveruela, donde gira bruscamente para atravesar la Ibérica por un collado excavado entre las sierras de Algairén y del Peco. Después toma dirección sur-norte y su estrecho valle es aprovechado para instalar el pantano de las Torcas. A partir de Villanueva el valle se va ampliando, salvo en las foces calcáreas de los anticlinales de Mezalocha y Muel, también aprovechadas para presas. Tras pasar por Botorrita, María de Huerva, Cadrete y Cuarte desemboca después de 128 km. en Zaragoza, oculto en buena parte de su tramo urbano.

Río Aguas Vivas

El siguiente afluente que drena sus aguas en el Ebro es el Ginel, poco destacable por su corto recorrido de tan solo 10 km. como por su exiguo e irregular caudal. Nace en la fuente de la Magdalena, en el término de Mediana, pasa por Rodén y desemboca en Fuentes de Ebro.

Igualmente irregular y de escaso caudal es el Aguas Vivas, aunque más largo en su recorrido (103 km.) y con una mayor cuenca vertiente (1.446 km²).

Este río nace en el puerto de Segura, en el término de Allueva, también en la sierra de Cucalón pero en distinta vertiente. Cerca de su nacimiento se encuentra con las aguas termales de Segura de Baños. En su descenso de las sierras ibéricas hacia la depresión del Ebro recibe al río Moyuela (su afluente más importante), para represar sus aguas en el embalse de Moneva. Poco más adelante recibe las aguas del Cámaras y ensancha su valle atravesando las estepas del Campo de Belchite. A su paso por Almonacid de la Cuba existe una presa que hoy se halla colmatada, levantada en época romana, en la primera mitad del siglo I d.C.. Desde allí, y a partir de Belchite, inicia su tramo inferior hasta desembocar en el Ebro, junto a La Zaida, dejando en la margen izquierda la laguna endorreica de Almochuel, hoy convertida en un pequeño embalse.

Río Martín

La siguiente cuenca que desagua en el Ebro es la del Martín. Este río tiene su origen al oeste de la sierra de San Just, por la confluencia de los ríos de la Rambla, de las Parras y Vivel en la localidad de Martín del Río. En su primer tramo drena la depresión de Montalbán, para atravesar después las alineaciones calcáreas formando una profunda foz a lo largo de más de veinte kilómetros. Este estrecho valle, en el que se ubican Peñarroyas, Obón y Alcaine, termina en el pantano de Cueva Foradada, cuya presa se halla en las proximidades de Oliete. A partir de aquí el valle se abre antes de encajarse nuevamente en las calizas de la sierra de Arcos, última sierra ibérica que tiene que salvar el río.

El tramo comprendido entre Montalbán y Albalate del Arzobispo está insertado dentro el Parque Cultural del Río Martín. Allí encontraremos una amalgama de manifestaciones culturales realizadas en distintas épocas históricas como abrigos con pinturas rupestres, poblados ibéricos o conjuntos medievales.

El Martín no solo da nombre al Parque Cultural, también lo da a la Comarca del Bajo Martín que reparte su capitalidad entre Híjar y el citado Albalate.

En su último tramo, ya en la Depresión del Ebro, el Martín desciende lento por terrenos parcialmente colmatados por sus depósitos aluviales, para alcanzar el Ebro después de 98 km. en Escatrón, en una zona de amplios meandros.

Río Guadalope

Tras el Martín, el siguiente afluente del Ebro por la derecha es el Regallo, que nace en las serranías del oeste de Alcañiz. Drena un área muy mal jerarquizada hidrográficamente hasta desembocar en las proximidades de Chiprana.

Aguas abajo nos encontramos con el Guadalope, segunda cuenca más importante tras el Jalón en la margen derecha del Ebro.

El nacimiento del Guadalope procede de varios torrentes nacidos de las entrañas de la vertiente septentrional del macizo de Gúdar, al pie del Puerto de Sollavientos, en el término municipal de Villarroya de los Pinares.

Solo a partir de Aliaga, tras recibir las aguas de los ríos Aliaga, Campos (Val de Jarque) y Cañada, adquiere el Guadalope ya una entidad considerable. En esa población se represa en el pequeño embalse de Aliaga, usado antiguamente por la térmica.

A partir de aquí se suceden paisajes abruptos y espectaculares del Maestrazgo como los Órganos de Montoro. Recibe las aguas del Mal Burgo y vuelve a regularse con el embalse de Santolea, donde recibe al Bordón. En esta zona el río se encaja y encontramos dos monumentos naturales más provocados por la acción de las aguas en un terreno kárstico: son el Puente de Fonseca en Castellote y las Grutas de Cristal de Molinos.

El valle vuelve a abrirse a partir de Mas de las Matas para recibir las aguas del Bergantes, afluente más importante del Guadalope, procedente del Maestrazgo castellonense. Aguas abajo llegamos al embalse de Calanda usado para riego. Precisamente en este embalse se recogen también las aguas del Guadalopillo, que deja atrás Alcorisa y el pequeño embalse de Gallipuén.

El último afluente que aporta su caudal al Guadalope es el Mezquín, poco antes de llegar a Alcañiz, con el valle plenamente ensanchado. Pasada esta población, situada en la margen izquierda del río, encontramos una laguna endorreica, la Estanca. Hoy esta laguna se ha transformado para el riego, ya que la depresión donde se aloja ha sido acondicionada desde antiguo para embalsar las aguas que le llegan desde el Guadalope a través de la acequia alimentadora, y que se utilizan para los regadíos próximos.

En su tramo final, el Guadalope excava un valle en meandros encajados en la sierra de Vizcuerno. Allí se vuelve a represar el agua mediante el embalse de Caspe o de Civán, para que pocos kilómetros más abajo, tras pasar por la ciudad del Compromiso, el Guadalope confluya con el Ebro en el Embalse de Mequinenza.

Río Matarraña

El último de los afluentes de importancia de la vertiente ibérica del Ebro es el Matarraña. Su cabecera parte de la sierra de Montenegreto, cadena montañosa que marca el límite entre Aragón, Cataluña y Valencia en la zona de los Puertos de Beceite.

Es un río poco caudaloso y de régimen plenamente pluvial, lo cual le confiere una fuerte irregularidad, como a los ríos de la vertiente mediterránea.

Desde su nacimiento discurre encajado en parajes espectaculares como el Parrizal de Beceite. Pasada esta localidad recibe las aguas del Pena, río que es embalsado previamente. Pasa por Valderrobres, capital de la comarca que da nombre el río, recibiendo poco más adelante las aguas del Tastavins para entrar plenamente en la depresión del Ebro y adentrarse en la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, pasando por localidades como Maella, cuna de Pablo Gargallo; Fabara; Nonaspe, donde recibe al río Algás tras delimitar la frontera entre Aragón y Cataluña en buena parte de su recorrido; y Fayón, localidad inundada por el pantano de Ribarroja y erigida de nueva planta a pocos kilómetros.

 

 

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