La música tradicional aragonesa
Sombra

Tema 6. El dance

Dentro del baile, merece un apartado especial el dance. Según los lugares, el término "dance" designa al conjunto de música y baile de palos (palotiau) u otros elementos (espadas, broqueles, castañuelas, arcos, cintas...); pero además el dance incorpora una parte teatral con diálogos entre pastores o pastoradas, soldadescas, representaciones de moros y cristianos, pugnas entre el bien y el mal (ángel y diablo), recitado de romances, dichos, motadas o matracadas.

Como vemos, el dance no posee una excesiva unidad y, mientras en unas poblaciones se conoce como el dance tan solo a la parte teatral no bailada, en otras ocurre lo contrario. Los dances que son únicamente bailados puede ser porque se ha perdido, o bien porque nunca tuvo parte teatralizada, como en Tauste, Huesca o Graus.

Su origen procede de principios del siglo XVII, partiendo de las pastoradas de Ribagorza, de carácter religioso, en las que se rinde pleitesía al santo patrón del lugar. Aunque se sabe que se representaban con anterioridad, la pastorada más antigua conservada es la de Besians, cuyo primer manuscrito data de 1738.

La parte teatral

En la inmensa mayoría de los casos no se conoce el autor de los dances. Solo podemos decir que tienen en común su relativa erudición, ya que la mayor parte de las veces son obra de clérigos que intentan alabar al patrono y muestran el triunfo del cristianismo frente a los moros y turcos. En relación con esto se ha de tener en cuenta el momento en que surge el dance, en el que la expulsión de los moriscos y la memoria de la guerra contra los turcos está muy reciente.

A continuación se muestra el esquema del dance. Los más antiguos y por tanto, menos evolucionados, carecen de moros y cristianos y de lucha del bien y el mal.

En la pastorada los personajes esenciales son el mayoral y el repatán o rabadán, que desempeña el mismo papel que el gracioso en el teatro clásico. El diálogo es satírico, lleno de humor, y sirve para realizar una crítica social. Se añadirán pronto los dichos a los danzantes, subrayando sus defectos para provocar la risa y la burla de los presentes (motadas, matracadas). En Sariñena, en Yebra o en Sinués el mayoral prepara cada año un romance en el que se relatan los sucesos, de todo tipo, que han ocurrido en el pueblo durante todo el año. Cada danzante recitará sus dichos o loas al santo, y luego se cerrará la pastorada.

En las pastoradas más evolucionadas, el rabadán anunciará la llegada de los moros, y así se introducirá el segundo elemento, el diálogo y la lucha entre moros o turcos y cristianos, dirigidos por un general cada bando y a veces con presencia de personajes diversos o de embajadores. Por lo general los moros intentarán impedir la fiesta y hasta llevarse prisionero al santo, como ocurre en Bujaraloz con San Agustín.

El tercer elemento, ángel y diablo, se introducirá porque, siendo los moros el mal, los cristianos serán apoyados por el ángel y, con tan eficaz ayuda, vencerán a sus rivales, que se convertirán. Sólo en raras ocasiones como en la Morisma de Aínsa son aprisionados o ejecutados. El diálogo entre el ángel y el diablo es menos frecuente. La apoteosis del ángel y el triunfo de la religión cierran este tercer elemento del dance.

La fiesta…    La Morisma de L'Aínsa

La Morisma de Aínsa se funda en la leyenda de Sobrarbe, que narra la victoria de Garci Jiménez sobre los moros, ante los muros de la ciudad, ayudados por la aparición de una cruz sobre una encina. Una serie de luchas en las afueras del pueblo y en la plaza se alternan con diálogos, mientras los moros hacen burla de los actos religiosos y el diablo prorrumpe en "voces diabólicas y aterradoras". Aparecen numerosos personajes, incluido García Jiménez, y tras la victoria se bautizan los moros. Hay también un diálogo entre el pecado y el diablo, interviniendo un embajador cristiano que llama al moro Abderramán, y representantes de las villas del contorno, e incluso de Montpellier.

El interés etnológico de La Morisma está fuera de dudas, pero también el histórico, pues está documentada ya en 1676, cuando las Cortes de Aragón subvencionan el festejo con 10 libras jaquesas.

La parte musical

Pese a que como se ha dicho anteriormente los orígenes del dance se remontan al siglo XVII, hay estudiosos que han visto referencias en la Edad del Bronce con danzas agrícolas que golpean la tierra con palos invocando a la fertilidad de la tierra.

Los instrumentos musicales son comunes a toda España: dulzaina, flauta de pico, tambor y gaita de fuelle. Solo el chiflo y el salterio, conservados en el dance de Santa Orosia de Jaca y de Yebra de Basa, son genuinos del área pirenaica central, conservándose ejemplares en ambos lados del Pirineo.

Audición: Las Viñetas - mudanza de Jaca

Músico: José Luis García Bartolomé. Grabación extraída del Archivo Pirenaico de tradición Oral.

No hay una música específica de dance, usándose formas variadas que van desde los villanos hasta las más recientes mazurcas, pasodobles u otras tonadas que incluyen las adaptaciones a las letras originales del siglo XVII.

Hay bailes recogidos por los cancioneros de Mingote y Mur, aunque en escaso número. Muchos de ellos fueron comunes a muchos pueblos. El gaitero de Sariñena, Vicente Capitán, participaba en numerosos dances y separaba los de pueblos diferentes. De tipo general era el tarirán, con el que se marcaba el principio de las mudanzas en Sariñena o Sena, o la tirala, en que los danzantes, en fila, tomaban el sable propio por el pomo y el del compañero contiguo por la punta y dibujaban una sencilla figura. Normalmente el paloteado (palotiau) o el baile de espadas se hacía por grupos de cuatro, que alternaban y cambiaban sus posiciones en mudanzas que podían ser largas, según el número de danzantes, puesto que cada uno debía ocupar los cuatro puestos de su cuadrilla, chocando los palos o sables de modos diferentes. Muy particular es la mudanza del degollau, en la que el mayoral recibía los sables de los danzantes junto a su cuello y sobre sus hombros, como final de una tirala, hasta que se formaba un entramado sobre el cual se subía o elevaba al ángel que pronunciaba desde allí un breve parlamento disolviéndose la figura mediante un brusco movimiento de conjunto.

En los bailes se introdujeron en el siglo XVIII las figuras de arcos, conservados aún en Tauste, y la del palo con cintas, tomando una de ellas cada danzante y trenzándolas al bailar alrededor del poste central; tanto uno como otro baile los hallamos en toda Europa. Se utilizan broqueles o escudos de madera en Urrea de Gaén y Mas de las Matas, y palos de distinto grosor, longitud y material en el paloteado. El de Yebra de Basa usa unos delgados palos de senera (amelanchier ovalis). Este dance conmemora el hallazgo del cuerpo de Santa Orosia y su traslado a Jaca, descendiendo desde el monte de Yebra, lugar donde se realiza una espectacular romería cada 25 de junio. Se conserva la música y el título de las mudanzas, y en algunos casos las letras como una forma de recordar las melodías.

Audición: Tudela - mudanza de Yebra de Basa

Músico: Rafael Villacampa. Grabación extraída del Archivo Pirenaico de tradición Oral.

 

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