Gran Enciclopedia Aragonesa

Avanzada
Estás en: Página de voz

Baylín Solanas, Carlos Eugenio

Contenido disponible: Texto GEA 2003  |  Última actualización realizada el 01/09/2009

(Zaragoza Buscar voz..., 15-IX-1913 – 17-II-1940). Realizó estudios de Odontología en Madrid y de Medicina en Zaragoza, mientras ejercía ya como odontólogo en la consulta de su padre. De muy temprana vocación literaria —parece ser que incluso llegó a realizar un examen escrito de Histología en verso—, comenzó muy joven a colaborar con diferentes revistas y periódicos, a la vez que practicaba con cierto éxito deportes muy diversos (esquí, hockey sobre hierba, tenis y ajedrez) o se aplicaba en el estudio de idiomas exóticos (árabe, copto, Kanjí, etc.). En 1930 y en el n.º 3 de Crónica Escolar, aparece el primer trabajo literario suyo del que se tiene noticia cierta: unas «greguerias». Vendrá después una prolífica actividad periodística en El Noticiero sobre todo, en la que además de diferentes variantes de su nombre y apellidos utilizará algunos pseudónimos, Coriolano, Testes y en especial «Personne». Auténtico «todoterreno», lo mismo investiga el misterioso y popular caso del «duende» de la calle Gascón de Gotor, que comenta las tendencias del traje de novia femenino o atiende un peculiar consultorio: «Tú y yo». En estas colaboraciones va insertando ya fragmentos de los que luego será su primer libro poético Cuatro poemas (1936). Muy joven también comienza a dar conferencias y a participar en el «Núcleo» de Arte, dirigido por Galiay Buscar voz..., del Centro de Estudios Aragoneses, auspiciado por la Sociedad Económica de Amigos del País Buscar voz... (1932). Asiduo asistente a la tertulia de Eduardo Lon, «abierta a todas las ideologías y tendencias» según José María Castro y Calvo Buscar voz... y miembro fundador de la «Tertulia de la pipa», en la que participaron, entre otros, Ángel Baselga de Yarza, Ángel Canellas Buscar voz..., Ramón Celma Bernal Buscar voz..., Pascual Galindo Romeo Buscar voz..., Agustín Loscertales Baylín, Eduardo Lon, Rafael Mantecón Naval, Manuel Mindán Manero Buscar voz..., Agustín Minguijón, Luis Monreal Tejada Buscar voz..., Santiago de Pardo Canalís, Benito Paricio Barril y Fernando Solano Costa Buscar voz.... Rafael Benítez Claros, José María Castro y Calvo, Manuel Mindán y el mismísimo César González Ruano han dejado testimonio escrito de su peculiar cuarto de estudio —del que afortunadamente se conserva testimonio gráfico—, una cierta adaptación zaragozana de la buhardilla madrileña de Gómez de la Serna. Algo se sabe de sus relaciones epistolares, en la que aparecen los nombres de José Baqué Ximenez Buscar voz..., José Manuel Blecua Buscar voz..., Álvaro Cunqueiro, Joaquín de Entrambasaguas, Agustín de Foxá, José Antonio Giménez Arnau, Ernesto Giménez Caballero, Juan Guerrero, Jorge Guillén, Ramón de Lacadena7571, Juan Ignacio Luca de Tena, Juan Moneva, Eugenio d’Ors, Pedro Pérez Clotet, Juan Pérez Páramo, Federico Torralba Buscar voz..., Adriano del Valle, Fermín Yzurdiaga, y José María Zaldívar. Una sus cartas, la de la ruptura de su relación sentimental con una chica de Logroño, ha merecido varios comentarios. Traducida por Pascual Galindo al latín, la hizo, según Mindán, grabar en una lápida de siete u ocho arrobas y la envió por ferrocarril a porte debido.

Su postura política, cercana a organizaciones católicas y con puestos de confianza en la FAEC, se radicaliza y poco antes de la sublevación fascista es detenido por pertenecer a Falange. Sin embargo, a la vista de su biblioteca, sus preferencias literarias estaban con el «enemigo»: Lorca, Neruda, Julio Alejandro de Castro Buscar voz..., etc. Su participación en la Guerra Civil se limitó a tareas de corresponsal para El Noticiero y a las propias de su profesión como médico, en la que en el mismo 1936 había logrado plaza por oposición en el Instituto de Higiene de Huesca.

Su meta como escritor fue siempre la de ser «poeta». En un breve periodo de tiempo, 1936-1939, a un ritmo de uno anual, publicó sus cuatro libros de poemas, dejando algunos otros inéditos. Puso en ellos un especial cuidado tipográfico que unido a lo menguado de la tirada los hacían prácticamente inencontrables. Su obra narrativa puede limitarse a algunos cuentos desperdigados en la prensa periódica y a las tres novelas policiacas incluidas en la revista Letras Buscar voz..., además de un par de relatos inéditos escasamente elaborados. No descuidó las publicaciones profesionales y artículos suyos sobre temas odontológicos pueden encontrarse en revistas especializadas españolas, venezolanas y brasileñas, al margen de un texto inédito sobre Ramón y Cajal destinado a la revista japonesa Shinko no Shinkai.

Falleció a los veintiséis años, víctima de una dolencia renal contraída en el frente de Guipúzcoa. Tras su muerte —Castro y Calvo lo había hecho en vida (El Noticiero Buscar voz..., 28-V-1938, y Universidad. año XV, nº 1, Z., I-III-1938)— se ocuparon de su obra, entre otros, Rafael Benítez Claros (Cuadernos de Literatura Contemporánea, n.º 11-12, 1943), César González Ruano (que lo incluyó en su impagable Antología de 1946), Gil Comín Gargallo (El Noticiero, 2-XI-1947), Eugenio Frutos, José María Sierra Rodríguez, José Antonio Serrano Montalvo, Antonio Serrano (los cuatro en Amanecer Buscar voz..., 19-VI-1948.), Conrado Guardiola (Zaragoza, XXV, 1967), Félix Romeo Pescador (Diario 16 Buscar voz...) y, sobre todo, José Enrique Serrano Asenjo (Estrategias de vanguardia, apéndice I, Z., 1990; y Fragmentos de la Modernidad, H., 2000) que le hizo entrar por la puerta grande en la vanguardia lírica aragonesa de los años treinta. Dos curiosas notas aparecidas en los años sesenta en El Noticiero, son particularmente llamativas: el 26 de octubre de 1961, da noticia del fallo de los premios «Luis López Allue» de Prosa y «Carlos Baylín» de poesía convocados en febrero del mismo año por el Servicio de Educación y Cultura. El de poesía, con cuantía de 5.000 pta., fue concedido conjuntamente a Juan Emilio Aragonés y Meliado Peraile; y Gil Comín Gargallo, el 16 de junio de 1963, con el titular: «Pluma en Riste. ¡Ojo a la letra! ‘Prospesto’ (arte y letras de España), publicado en París», advierte de que en el «fichero de raros» del n.º 3 de dicha publicación, aparecen: Pablo Gargallo, Luis Buñuel, José Luis González Bernal y Carlos Baylín. Afortunadamente, la práctica totalidad de su obra publicada está siendo recuperada por las Prensas Universitarias de Zaragoza; recuperación que sin duda contribuirá a rellenar uno de los diversos huecos de la historia de la literatura en Aragón.

• Bibliog.:
I) Poesía: Cuatro Poemas (Z., 1936), Llanto de ausencia (Z., 1937), Retorno a la tierra (Z., 1938), Fuego interior (Z., 1939). Edición facsímil de los cuatro libros en PUZ, 2002.
II) Novelas policiacas: El doctor Silas no recibe (Z., Letras, nº 18, 1939), Cinco contradicciones «id», nº 23), Tragedia sin nombres («id», nº 32, 1940). Las tres aparecerán en la colección «Larumbe Buscar voz...» de las PUZ.
III) Periodismo: véase el apéndice bibliográfico incluido en el facsímil de los libros de poesía.
IV) Sobre Carlos Baylín: además de los artículos de quienes se ocuparon de su obra, son muy útiles para su persona: José María Castro y Calvo, Mi gente y mi tiempo ( Z., 1968) y Manuel Mindán, Testigo de noventa años de historia, (Z., 1995).

 

Imágenes de la voz

Carlos Eugenio Baylín Sol...Carlos Eugenio Baylín Solanas

Carlos Eugenio Baylín Sol...Carlos Eugenio Baylín Solanas

Carlos Eugenio Baylín Sol...Carlos Eugenio Baylín Solanas: ...

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz: