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Atentados terroristas

Contenido disponible: Texto GEA 2000  |  Última actualización realizada el 14/04/2011

El 30 de enero de 1987, una furgoneta cargada con 50 kilos de goma-2 y otros tantos kilos de tornillos y tuercas hacía explosión a las ocho y diez de la mañana en la plaza de César Augusto, de Zaragoza, frente a la iglesia de San Juan de los Panetes, al paso de un autobús militar que se dirigía a la Academia General Militar Buscar voz....

Como consecuencia de la explosión resultaron muertas dos personas: el conductor del vehículo, el civil Ángel José Ramos Saavedra, de cuarenta y siete años, natural de La Coruña, casado y con dos hijos, que fallecía en el acto, y el comandante de Ingenieros Manuel Rivera Sánchez, natural de Viveros (Albacete), casado y con tres hijos, que falleció pocas horas después de ingresar en el Hospital Clínico de Zaragoza. Asimismo, resultaron heridas de diversa consideración un total de cincuenta y una personas, entre ellas varios civiles que se encontraban en el lugar del suceso.

El atentado terrorista, reivindicado el 1 de febrero por E.T.A., producía también cuantiosos daños materiales en los edificios y locales próximos, lo que obligó durante más de tres meses a desalojar las viviendas para su reparación.

El atentado fue perpetrado quince días después de que la policía desarticulase en Madrid la infraestructura del «comando España» de E.T.A.

Tras las primeras investigaciones, se comprobó que el atentado había sido preparado con dos o tres días de antelación, utilizando una furgoneta robada con matrícula falsa. La explosión fue realizada a través de un mecanismo accionado a distancia.

Nada más cometerse el atentado, las fuerzas de seguridad del Estado establecieron controles en los accesos y salidas de Zaragoza, sin resultado positivo.

El funeral de las dos víctimas, que fue presidido por el ministro de Defensa, Narcís Serra, y el capitán general de la Región Pirineo Oriental, Baldomero Hernández, fue realizado el día 31 de enero en la Academia General Militar.

Pero ése no fue el primer atentado cometido en Zaragoza por la banda terrorista E.T.A. En el otoño de 1985, dos cargas explosivas de goma-2 volaban parte del oleoducto Rota-Zaragoza, en la zona conocida como Cabolafuente Buscar voz..., en el término municipal de Cetina Buscar voz....

Las dos explosiones, reivindicadas posteriormente por E.T.A., aunque no se llegó a demostrar plenamente su autoría, ocasionaron graves desperfectos en el oleoducto y la pérdida de miles de litros de carburante. Dos días fueron necesarios para reestablecer el funcionamiento del oleoducto.

Varios meses después del atentado de San Juan de los Panetes, E.T.A. volvió a actuar en la capital aragonesa. El 11 de diciembre de 1987, los integrantes del comando itinerante de la banda terrorista colocaron un coche bomba cargado con 250 kgs. de amonal a las puertas de una casa-cuartel de la Guardia Civil Buscar voz... en la Avenida de Cataluña de Zaragoza.

Tras la explosión, un total de ochenta personas tuvieron que ser atendidas por heridas de diversa consideración en los hospitales zaragozanos, tras ser rescatadas de los escombros. Once personas fallecieron, de las cuales cinco eran niños.

Todos los miembros del comando, entre ellos Henri Parot, se encuentran actualmente cumpliendo sus penas en cárceles españolas o francesas. El etarra que dio la orden, Francisco Múgica Garmendia, Pakito, número uno de E.T.A. hasta su detención en Bidart el 29 de marzo de 1992, fue extraditado a España el 9 de febrero de 2000. El 21 del mismo mes, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno decretó para él prisión incondicional.

En el lugar donde se erigía la casa-cuartel se encuentra en la actualidad el Parque de la Esperanza, donde hay un monumento en recuerdo de las víctimas del atentado.

También el G.R.A.P.O. (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre) atentó contra el doctor José Ramón Muñoz el 27 de marzo de 1990 en su consulta particular, situada en el Paseo de la Constitución de Zaragoza. El facultativo había atendido a dos presos del G.R.A.P.O. que estaban en huelga de hambre suministrándoles alimento. Fue asesinado por ello. El centro de salud del zaragozano Paseo de Sagasta lleva su nombre en su honor. El último atentado de este grupo terrorista, llevado a cabo en Zaragoza, fue en el año 2006. Tres personas, que se identificaron como miembros de la organización, entraron en un garage de la calle Cervantes donde asesinaron a Ana Isabel Herrero Izquierdo e hirieron de tres disparos a su marido el empresario Francisco Colell, tras un intento de secuestro.

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