Gran Enciclopedia Aragonesa

Avanzada
Estás en: Página de voz

Capilla Real de Aragón

Contenido disponible: Texto GEA 2000

A partir del siglo xi conocemos los privilegios de especial protección, libertad e ingenuidad que gozaba una Capilla Real. Fueron varios los monasterios e iglesias que alcanzaron en Aragón este título. Las capillas reales gozaron de libertad e ingenuidad, para ellas mismas y todo lo que estuviera dentro de sus términos; la única limitación era que los hombres del monasterio debían acudir a la llamada del rey para ir en hueste y cabalgada. Las obligaciones del rey para con éstas eran las de tenerlas en honor y defenderlas contra los intentos de los obispos de cobrar diezmos y censos, y contra las personas que intentaran arrebatar bienes al monasterio o iglesia. A su vez, las capillas reales tenían ciertas obligaciones, como enviar a las expediciones reales dos acémilas para llevar la capilla y la tienda; proporcionar un sacerdote al rey para que hiciera de limosnero; y que el abad, con siete personas más, formara parte de la corte real. Fueron capillas reales en Aragón los monasterios de San Victorián, San Pedro de Siresa, y Montearagón, y la iglesia de Santa María de Alquézar.

 

Categorías relacionadas

Categorías y Subcategorías a las que pertenece la voz:

RSS Twitter

© DiCom Medios SL. C/ Hernán Cortés 37, Zaragoza · 976700010